Capítulo 11

5.5K 317 23
                                        

Lisa.




Klhey me ayudó a subir al jet que no había cambiado de como lo recordaba, Jenni ya estaba inquieta

En estos momentos me recalcaba lo estúpida que podía ser, le había empacado ropa pero no le guardé la leche en polvo

_Basta! -le dije cansada por el jaloneo de mi camiseta

_No le hables así! -me miró serio - ven aquí

Me llevó hasta una especie de habitación en el jet y dejé a Jenni en la cama haciendo que llore berrinchuda

_Dale de comer! -me ordenó mientras se desvestía

Suspiré y me quité la camiseta para poder darle de lactar mejor así

Solo no le respondía porque estaba cansada y mi hija sí tenía hambre

Aunque ella ya no tomara mucho de mi pecho eso igual servía para que se quedara dormida

_Dan comida aquí?

Apartó la mirada de mi cuerpo cuando lo miré

_Claro

_Si no se duerme puedes pedir que preparen una papilla o algo así?

_Está bien -asintió

Recosté a Jenni y saqué mi pecho para que lo tomara, comienzo a jugar con mi pelo mientras me mirana

Me puse nerviosa cuando sentí el calor del cuerpo de Klhey justo tras mío, una de sus manos acariciaba el arco de mi cintura y me hizo tragar duro ante su toque

_Me llevarás a una casa aparte de la tuya? -susurré porque Jenni estaba entrecerrando ya los ojos

No entendí cuando dijo que tendría un lugar propio

_Sí, será un lugar solo para ustedes -susurró de vuelta cerca a mi nuca

_Y tú?

_Iré a verlas

Iba a tenernos escondidas en una casa aparte

_Tienes esposa?

Que diga que no, que diga que no

_No

_Padres que se molestarán por mi presencia?

_Mi madre no es así pero... Tengo una pareja

Cerré los ojos fuertemente tratando de morderme la lengua

Malditas hijas de puta

_Para qué me compraste si tenías pareja

_Porque me gustaste y no quise que siguieras siendo una prostituta

_Claro, ahora solo seré una prostituta a escondidas no?

Se inclinó sobre su codo para quedar muy cerca de mi rostro

Quería darle una bofetada para que dejase de decir idioteces

_No serás una prostituta

_Bueno, prostituta no, amante sí. -lo miré - Y ya he sido amante de muchos, pero almenos ellos no eran tan descarados para querer llevarme y mantenerme oculta en otra casa

_No lo hicieron por falta de dinero -habló serio

_Ya no quiero ser amante de nadie

Yo no era la amante, era la mujer

Esa zorra estaba en mi casa

_Será un tiempo

_-miré a Jenni- Haz lo que quieras, de igual modo no puedo refutar

LA PROPIEDAD DEL MAFIOSODonde viven las historias. Descúbrelo ahora