Paraíso artificial.
Edmond.
-No puedo creer que me hayan convencido de hacer esto.- Comentó la pelirroja guardando unas camisas en un bolso.
Encendí un cigarrillo y di una gran calada, mientras la observaba reprimir una sonrisa
Su sonrisa era lo que más extrañaba.
Me encogí de hombros, restandole importancia y contesté con voz suave- La doctora dijo que necesitabas despejar la mente y si era posible cambiar un poco tu entorno durante unos días.- Di otra calada y expulsé el humo luego de unos segundos y finalicé- ¿Qué mejor manera de despeje que ir a la playa?
Maya se había encargado de organizar un fin de semana en la casa de playa de su familia. Fue clara cuando dijo que nunca van a ella y que no habría problema con que nosotros la ocupemos por un par de días.
Lana sonrió abiertamente observándome y luego rodó sus ojos y pasó sus manos por su cabello arreglandolo un poco.
-Creo que están exagerando con todo esto, es... Demasiado.- Suspiró y comenzó a jugar con un mechón de su cabello suelto y acotó.- Ya han hecho demasiado por mi, en especial tú.
Negué con mi cabeza con lentitud.
-No lo es.- Respondí con calma, hundiendo una de mis manos en mi bolsillo y recostándome en la puerta de su habitación.
Lana caminó hacia mi y se detuvo justo cuando la punta de sus zapatos tocaron la punta de los míos. Sentí su respiración suave a escasos centímetros de mi, es más baja que yo, así que debo inclinar un poco mi cabeza para observarla.
Estamos peligrosamente cerca.
Sus cejas se juntaron al observar el cigarrillo entre mis dedos.
-Ya te he dicho que odio que fumes dentro de mi casa.- Se quejó apenas en un susurro.- Si vienen mis vecinas pensarán que soy una compulsiva por los cigarros y te juro que esas viejas llamarán a mi madre informándole.
Hizo una mueca horrorizada.
Le regalé una sonrisa torcida y reí roncamente para luego contraatacar.
-Te he dicho lo sexy que te ves cuando estás enojada.- Murmuré sobre sus labios.- Y tú sigues enojandote por el mismo motivo de siempre.
-No estoy enojada.- Habló y pasó a morderse su labio inferior con naturalidad.
Gesto que no me pasó desapercibido.
Nuestra relación desde que salió del hospital hace al menos una semana a resumido a esto: Insinuaciones de todo, toqueteos leves, coqueteos y zona azul... La maldita zona de amigos. Con derecho.
Pero a diferencia de los usuales amigos con derecho, yo siento de todo por ella y aunque no he vuelto a besarla, el simple hecho de tenerla junto a mi y saber que está bien, para mi es suficiente.
Por ahora.
Estuve a punto de calmar mis ansias de devorar sus labios con los míos, pero... Sonó su jodido teléfono.
La pelirroja me observó y me sonrió en manera de disculpa y respondió la llamada mientras se alejaba nuevamente lejos de mi.
Me dediqué a observarla hablar por teléfono y a sonreír cada vez que la veía hacer una mueca o a sorprenderse por cualquier cosa como siempre lo hace.
Mi teléfono vibró en el bolsillo trasero de mi pantalón y no tardé nada en revisarlo y chequear en mensaje.
Mensaje de Matt.
ESTÁS LEYENDO
Justo Ahora
Fiksyen RemajaAño y medio es lo que ha pasado desde que Edmond se fue, dejando atrás toda su vida, su carrera, sus amigos y lo mas importante... A ella. Pero a regresado y está dispuesto a recuperar su vida, retomar su lugar y a luchar por lo que quiere. En año y...
