Capitulo 23

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...Alguna vez.

Advertencia de contenido +18. Leer con discreción.

Alaina.

Expuesta

Si, es como me siento ahora

Me siento total y absolutamente expuesta para él, y la verdad es lo que menos me importa en este momento.

Lo veo tomar el bajo de su remera y quitarsela por sobre su cabeza ante mi mirada, la tela de color negro se desprende con facilidad de su cuerpo y cae a un lado de la cama, ninguno de los dos le damos importancia ni decimos nada. Su torso desnudo queda al descubierto y mis ojos lo recorren admirando la palidez de su piel y lo mucho que resalta con la tinta de color negro cubriendo su abdomen con un par de tatuajes de unas garras sobre su pecho y el rostro de un lobo enseñando los colmillos, como si estuviera apunto de atacar.

Santísima virgen los abdominales y todo lo bueno que pasa en Wattpad.

¿Cómo se respira después de esto?

Vuelve a sujetar mis manos sobre mi cabeza y yo solo me dedico a continuar el recorrido con mi mirada por su cuerpo y observo sus muñequeras de cuero negro, las cuales resaltan y hacen el contraste perfecto con su piel blanquecina, sus brazos se encuentran tensos y su mandíbula igual, como si estuviera conteniendose. Paso saliva con dificultad y siento como el aire abandona mi cuerpo, cuando sus piernas separan las mías con autoridad y brusquedad

Nada delicado, nada romántico, solo puro deseo salvaje y carnal.

Sus ojos claros no se despegan de los míos cuando lleva una de sus manos a uno de mis pechos y lo masajea por encima de mí sujetador. Gimo al sentir un pellizco suave que ejerce una ligera presión en la zona de mi pezón y luego vuelve a repetir lo mismo con mi otro pecho.

Su pelvis se presiona contra mi cuerpo y siento su erección dura en su pantalón presionarse contra mi sexo dolorido. Mi braga es lo único que me aleja de su completo contacto en mi zona más sensible. La necesidad que tengo de ser tocada por él es demoledora, es como si mi cuerpo entero estuviera encendido en llamas que solo él puede apagar. Mi entrepierna está completamente húmeda y puedo sentir como gota a gota mi clítoris se empapa más de mis jugos, haciéndolo cada vez más resbaladizo al contacto.

Libera su agarre de mis manos y se dedica a explorarme, a recorrer mi cuerpo con sus manos ásperas y ligeramente frías en comparación con mi cuerpo caliente. Se dedica a tocarme por donde le place, mientras me devora con sus labios, dejando besos húmedos por mi cuello y clavícula, haciéndome suspirar de deseo y éxtasis por la sensación tan placentera que me generan sus labios sobre mi piel. Una de sus manos baja lentamente por mi abdomen y siento como el aire abandona mi cuerpo y me estremezco levemente debajo de su cuerpo, cuando su mano se detiene encima de mi braga empapada y hace una ligera presión en mi zona más sensible, con sus dedos índice y medio hace movimientos lentos y tortuosos de adelante hacia atrás sobre mi braga.

Gimo sin importarme que este viéndome fijamente y una sonrisa cargada de picardía y maldad se dibuja en sus labios al escucharme gemir.

Maldito capullo encantador.

Me va a volver loca con solo un toque.

Mis manos descienden por su espalda arañandola y sintiendo la suavidad de su piel, luego paso a tocar su abdomen marcado y mis manos continúan bajando hacia sus vaqueros, lo desabotono con un poco de dificultad, obligándolo así a despojarse de él y viéndolo quedar simplemente en un boxers color negro.

El bulto que hace su polla a través de la tela de su boxers es visiblemente excitante. Edmond gruñe sobre mis labios cuando los une con los suyos y noto su ceño fruncido cuando toco su erección por sobre la tela. Hace un mínimo de fuerza con sus manos sobre la tela de mi braga de encaje y escucho el sonido de mi braga quebrándose sobre mi cuerpo y haciéndome quedar con mi vulva expuesta.

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