Parte/38/Quemando sus recuerdos

19 0 0
                                        


Carolina, la mayor de las hijas de Julia, fue a visitar a su abuela.

─¿Abuelita cómo estás?

─Gracias a Dios bien y a ti ni te preguntó, porque lo que se ve no se pregunta.

Después de comer salieron al jardín a charlar, Carolina aprovecho para hacerle una pregunta, que ella se preguntaba desde hacía algunos años.

─¿Abuelita por qué te casaste con mi abuelo, siendo ustedes tan diferentes?

─Te tardaste mucho en hacerme la pregunta, que todos se hacen alrededor de Doroteo y yo. Si eres capaz de guardar un secreto te lo diré.

─Claro que sí, pero si te incomoda contarme no lo hagas.

─Eres la mayor de las hijas de mi hija, te voy a confiar mi secreto, un secreto que solo tu tío Doroteo y yo sabemos.

Ramona se dispuso a contar su historia por segunda vez, la primera vez fue cuando se lo conto a su hijo Doroteo. Tal como lo hizo con Doroteo, le contó todo, no omitió nada, Carolina quedó muy sorprendida con la historia de amor de su abuela.

Ramona abrió un baúl que siempre mantenía bajo llave y saco su cadena de donde pendía el corazón que guardaba la fotografía de su amado, ésta estaba amarillenta por el tiempo, una mascada que le había traído de parís con un dibujo de la torre Eiffel, unas peinetas de carey y un mantón de manila traído directamente de España, cartas de amor y algunas postales igual de amarillentas por el paso del tiempo.

─Estos son mis tesoros, ya es tiempo que me deshaga de las cartas, vamos a quemarlas ¿Me acompañas?

─Si abuelita vamos.

Eran muy suyas y nadie ni la misma Carolina tenía derecho de leerlas, salieron juntas al patio y las quemaron al igual que todas las fotografías de ella y del patrón, Ramona no necesitaba ninguna fotografía para ver el rostro de su amado, lo traía grabado en su alma, el viento esparció las cenizas, Ramona le dijo a su nieta.

─Si algún día llegaras a contraer matrimonio, hazlo con alguien que te ame tanto como tú a él, así como lo hizo tu madre, es un infierno vivir con una persona que no amas.

Ramona vivió hasta la edad de 84 años, murió rodeada de sus dos hijos, nietos y bisnietos.

RamonaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora