Doroteo, también guardaba un secreto muy grande, que sí, no hubiese sido por un acontecimiento inesperado, nunca se hubiera descubierto. Un buen día que estaba la familia reunida, Julia, con sus hijas que en ese tiempo ya eran tres, Román con su esposa y sus tres hijos, Doroteo Jr. estaban riendo y compartiendo ya que en muy pocas ocasiones tenían oportunidad de reunirse los tres hermanos en familia, de pronto escucharon una voz de un hombre en la puerta.
─Buenas tardes les de Dios a todos.
Ramona fue a ver de quién se trataba, se quedó petrificada, frente a ella estaba viendo a su marido cuando tenía la misma edad del joven, éste tenía más o menos la misma edad de su hijo Doroteo, ella se quedó parada no le salían las palabras, su marido fue a ver de quien se trataba, cuando vio al joven también se sorprendió, cuando le paso la sorpresa le preguntó muy indignado.
─¿Y tú que estás haciendo aquí?
La respuesta del joven dejó más asombrados a los presentes.
─Dispénseme padre que viniera hasta acá, pero mi madre se está muriendo, ella quiere verlo por última vez.
Todos quedaron expectantes, ese joven estaba hablando de su padre, el hombre intachable.
─Pero cómo que se está muriendo, si el domingo que me vine la deje bien.
─Pos eso fue el domingo, pero el lunes empezó a estar bien mala, primero la vio la curandera, pero ella se ponía entre más y más mala, yo mejor le lleve al médico, y este me dijo que le habían pegado las fiebres y que cuando mucho le quedaba esta nochi, si es que menos, así es de que usted decide si va a verla o no, y si no va haya su conciencia yo ya cumplí con avisarle.
Doroteo Jr. después de la sorpresa se ofreció llevar a su padre al lado de la moribunda.
─Vamos padre, yo los llevo en el coche.
─Ta bueno mijo, vamos pues.
Román también fue con ellos.
Solo quedaron Ramona, Julia, su nuera y sus nietos, aunque ellas quisieran negar la paternidad del joven, no podían hacerlo ya que éste era el mismo retrato de Doroteo, la esposa de Román comento.
─¡Mira nada más que guardadito se lo tenía mi suegro!
─Oiga ama y donde tendría escondida a la vieja─, le preguntó Julia a su madre.
─Pos sepa la bola tú, como yo no ando tras de él pa saber todo lo que hace, tu has de saber, eres la que andaba más pegada con él.
─No ama, yo que voy a saber, el no más me dejaba con mi abuela y se iba, ya no más llegaba por mi en la nochecita, yo creo que se iba con la vieja ¿Eda ama?
─Pos a dónde más, ya oíste a tu padre, que el domingo que fue dejo bien a la mujer.
─¿Oiga ama y le va a reclamar?
─No que va, después de todo, siempre cumplió con su obligación, pobremente, pero nunca nos faltó nada.
No, doña Ramona pos usted sí que tiene la paciencia de Job, si a mí me sale Román con que tiene otra vieja, lo capo y a la vieja la dejo bien marcada de la cara pa que no se ande metiendo con viejos casados.
─¿Y ya capado pa que te va a servir, le dijo Julia riendo.
─Oiga ama y tendrá más hijos.
─Ni se ni me importa.
Cuando a Ramona le paso la sorpresa, se sintió un aliviada, ya no sentía culpa por engañar a su marido durante tanto tiempo, al fin al cabo estaban en la misma situación, Doroteo tenía el mismo tiempo engañándola con la moribunda, a Julia le remordía la conciencia.
─Mira lo que son las cosas, yo que toda la vida estuve pensando que era mi ama la que hacia menso a mi apa, y era él, el infiel, Dios mío perdóname por juzgar a mi ama.
Ramona no le pidió cuentas a su marido, ella simplemente se dijo así misma.
─Si algún día se llega a descubrir mis amores con el patrón, ya tengo con que defenderme, ella nunca supo si Doroteo les dio una explicación a sus hijos, lo que si supo, es que sus hijos aceptaron a su medio hermano, Doroteo ya sin nada que ocultar, recibía a su hijo en su casa las veces que el muchacho lo visitaba, Ramona lo atendía como a un hijo más, ya que su hijo estaba en la misma situación que éste, de lo que si se enteró fue que la señora murió esa misma noche, Timoteo era el único hijo que sobrevivió de seis embarazos, que no llegaron a su término.
Doroteo, respetaba mucho a su suegro, es por eso, que, creyó conveniente darle una explicación.
Don Alejandro, usted se preguntará como es que me apareció un hijo, que no es de su hija.
─Mira Doroteo, a mí no tienes que darme ninguna explicación, yo no tengo porque juzgarte, a mi hija nunca le falto nada y eso es lo que a mí me importa.
─Gracias don Alejo, pero yo a usted lo veo como a un segundo padre y siento la necesidad de darle una explicación.
─Está bueno pues, si eso te tranquiliza, cuéntame.
─Pos como uste recordará, yo me vine de huida de mi tierra allá deje a mis tatas, hermano, primos, amigos, pero también deje a la madre de mi hijo, ella y yo ya estábamos comprometidos desde antes de que naciéramos usted sabe cómo son las leyes de la comunidad.
─Si lo sé, no me lo tienes que contar.
─Cuando yo me vine de pelada y me establecí aquí en el pueblo, mis tatas me trajeron a mi mujer, si ella se quedaba por allá ya no iba ser vida pa ella, ya que iba a quedar como dejada, ya que no iba a ser ni casada ni viuda, yo le puse una casita en el rancho de san Pedro y cada domingo iba con ella y con mijo.
¿Cuántos años tiene tu muchacho?
─Pos es un poco más chico que Doroteo, pero por poco.
─¿Y tu mujer y tu hijo sabían que tu tenías otra familia?
─Si desde un principio yo se lo dije a mi mujer, ella comprendió, ella sabía que era eso o que me matarán.
─Pos esta bueno, gracias por tu confianza.
─¿Y Ramona como tomo el asunto?
─Pos bien, no hubo reclamos ni nada, pero si algún día me pregunta pos le digo lo mismo que a usted.
─Si ya no te dijo nada al principio, ya no te dijo nada, vete con Dios y te acompaño en tu pena, debe ser muy doloroso perder a la mujer que uno quiere.
Se dieron un abrazo, Doroteo salió de la casa de Alejandro más tranquilo y siguió su vida como la había llevado hasta ese día.
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Ramona
RomanceLas personas que conocieron a Ramona y a su esposo, no terminaban de comprender, que había hecho el hombre para conquistar a su esposa ya que, los dos eran completamente diferentes, era la clásica pareja dispareja, si al menos el hombre hubiese sido...
