Belladonna Crovetto
Montecarlo MónacoIdiota.
Es un idiota, un idiota guapo.
Había llorado y ni siquiera sabía por qué. Últimamente me he sentido así, efectos de mi próximo ciclo menstrual es lo más común.
Cuando llegue a casa me apresure a subir a mi cuarto, me senté sin decir nada y puse música para ignorar todo lo que había pasado.
Termine llorando, lo hice y hasta grite.
¿Como no había significado nada?
No podía quitarme sus caricias de mi mente, sus besos, sus suspiros y aunque quiero, sé que no podrán irse tan rápido.Para mi significo más que el estúpido sexo, la conexión que sentí con él nunca la había sentido con alguien.
¿Había hecho algo mal?
Eso era imposible, Belladonna Crovetto no hace nada mal. Eso estoy seguro. El problema es que la tenía a alguien más.
No tengo que meter a Kelly ni a su hija, ellas no tienen la culpa de las estupideces que he hecho. Y mucho menos de lo inmaduro que es Max. Tan inmaduro que no signifique nada para él.
—¿Que paso? — Mady se asomó a mi puerta con una café en las manos.
—Nada, vete de mi cuarto.
Recordé esa noche mientras, lloraba por Erick cuando se fue a vivir a Canadá. Ese día me prometí que ningún chico me haría llorar y desde los 18 no había llorado por alguien.
Hasta que llegó Max.
Ni siquiera sé porque llore, era el hecho de que pensó que quería sacarle información o el hecho que me he sentido mal estos días.
.
5 de octubre
No he podido sacar sus ojos de mi mente, ni siquiera he podido ver mi celular para ver si me ha mandado algún mensaje.
También es un poco complicado pensar que el me escogerá a mí, pero es más complicado pensar que signifique algo.
—Señorita los informes están en la oficina.
—Gracias.
Ni siquiera puedo concentrarme en el trabajo, he tratado de hacer los informes y me he tardado más de lo que estoy acostumbrada.
.
Salí de la oficina y lo único que puedo pensar es en comprar helado, quiero ver películas navideñas cuando la verdad ni siquiera estamos cerca de navidad.
Tome dos botes de helado y algunas cosas que también necesitaba.
Me formé en la fila y seguí repasando algunas cosas que quiera comprar. Golosinas y hasta leche para la casa.
—¿Belladonna?
Al decir mi nombre me giré a ver quién me hablaba, los ojos de Max me miraron por unos segundos.
—¿Qué haces aquí?
—Hola — Me sonrió — Vine como toda persona a comprar la despensa.
No dije nada solo me limite a verlo, se ve muy guapo. Una Polo blanco con unos jeans ajustados, Max puede ser demasiado guapo y aunque se pongo algo simple se verá espectacular.
—¿Helado?
—Si. — Traté de tapar las demás cosas que había comprado, que incluían papas fritas. —¿Medicamento?
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𝐍𝐢𝐳𝐚 | 𝐌𝐚𝐱 𝐕𝐞𝐫𝐬𝐭𝐭𝐚𝐩𝐩𝐞𝐧 |
FanfictionA veces solo basta con dejar que ocurra, con tenerle fe a algo que nunca pasará. 𝙱𝚒𝚕𝚘𝚐í𝚊: 𝚎𝚗 𝚊𝚕𝚐ú𝚗 𝚕𝚞𝚐𝚊𝚛 𝚍𝚎𝚕 𝚖𝚞𝚗𝚍𝚘 𝙻𝚒𝚋𝚛𝚘 𝟸