Los recuerdos del pasado vuelven a la memoría de Tony, cada uno de esos recuerdos en los que cierto alfa rubio estaba presente. Mira hacia el que para su vista era el fin de aquel lago, los pájaros cantan alegres y escucha la risa de sus pequeñas mientras que esta juega con sus hermanos.
Voltea en su dirección y ve a sus cachorros. Ve a Peter, a Harley, y a sus dos pequeñas "gemelas" que no lo parecían, porque eran tan diferentes la una de la otra; Morgan tenía el cabello y sus ojos castaños mientras que Sarah tenía el cabello rubió y unos hermosos ojos azules. Sus hijos eran la combinación perfecta entre su alfa y él, cada uno de ellos lo era.
Soltó una pequeña risa al ver la escena mientras que aquel hueco en su corazón se sentía latente, volvió a mirar hacia el lago tratando de no dejar que su mente se perdiera en los dulces y ahora dolorosos recuerdos del pasado.
Su memoría viaja a cuando lo vio por primera vez, como ambos habían sentido algo en ese momento, pero como después sus diferentes actitudes los hicieron pelear. Recuerda el inicio del antiguo cortejo que el alfa usaba para conquistarlo y ganar una oportunidad, el como disfruto de cada regalo y atención que se le había brindado. La forma de cómo se hizo el difícil, para después aceptar tener una cita que fue la mejor que jamás había tenido. Las largas noches en el taller en compañía del rubio, cuando esperaba a que volviera de alguna misión y recibirlo con los brazos abiertos, aquellos besos que se robaban en el momento, las apasionadas noches que pasaron juntos en una habitación. Cuando lo marco como su omega, lo consoló en los momentos difíciles cuando sentía que todo estaba por derrumbarse. Cuando se enteraron de que iban a ser padre por primera vez, aquel temor y emoción embriagandolos, cuando lo veía salir a media noche o durante la madrugada por algún antojo y como ambos estaban temblando de miedo cuando llegó el momento de tener a Peter. Las largas noches sin poder dormir, la forma en como ambos cuidaban y hacían lo imposible al ser padres primerizos.
Después llegó Harley. Cuando su alfa fue llamado y enviado por el ejército a una misión, se enteró de que estaba nuevamente en cinta, intentó llevar a cabo el embarazo por sí solo, sabía lo que significaba para su alfa el servir con su amado país, mantuvo en completo secreto su embarazo, logró llevarlo a cabo el embarazo casi por completo, pero a mediados del séptimo mes, sufrió fuertes contracciones y la amenaza de un parto muy prematuro. Su omega entró en pánico al pensar que podía perder a sus dos pequeñas que tomó aquel teléfono que le había enviado su alfa desde el otro lado del mundo y lo llamó entre lágrimas, pidiendo que volviera, que lo ayudará, algunas horas después su alfa se encontraba a su lado. Se aferró a sus brazos y buscó consuelo en ellos, mantener al alfa a su lado le permitió llevar a término su embarazó.
Tuvieron a sus dos pequeñas, tenían una gran familia. Pero nuevamente su alfa fue llamado para cumplir con su deber.
— Volveré mi amor, lo prometo — solo asintió y beso sus labios. Sus hijos se despidieron de él y lo volvieron a hacer cuando lo vieron subir en aquel avión junto con James.
Pasó alrededor de un año desde que se había ido a aquella misión, los escasos contactos que podían hacer había terminado desde hacía un mes, cuando pedía un informe de la situación allá al otro lado, o cuando pedía información de cómo se encontraba su alfa, la información era escasa y no estaba realmente verificable. Las pesadillas que antes lo atormentaban y que habían cesado cuando conoció al alfa, llegaron una noche, sus pequeños lo habían despertado al escuchar sus gritos, todos durmieron juntos esa noche, había algo que no les dejaba dormir.
Unas semanas después durante el desayuno escucho el timbre de la puerta sonar. Vio como Harley y Peter fueron corriendo a la puerta, pensando que se trataba de algunas de las cosas que habían encargado por internet, pero al no escucharlos, ni verlos volver, se puso de pie siendo seguido por sus pequeñas.
— ¿Chicos? — preguntó al estar cerca de la puerta, pero cuando vio a sus hijos detenidos frente a la puerta se acercó y vio al mejor amigo de su pareja — ¿B-Bucky? ¿Q-qué haces aquí? ¿Cuándo volvieron? ¿Y Steve? — vió como las manos del hombre apretaron con fuerza el gorro entre sus manos, mientras que por sus mejillas se deslizaban un par de lágrimas.
— L-lo siento tanto Tony, p-pero Steve...
— N-no... J-James... — gimió mientras que sentía como un nudo en su garganta se formaba, sus piernas se sintieron débiles y cuando tambaleo todos lo sostuvieron, en un instante sus ojos se llenaron y desbordaron en lágrimas, tomó entre sus manos el uniforme que portaba Bucky y lo atrajó hacia él — ¿D-dondé está? James... p-porfavor dime...— el alfa lo tomó entre sus brazos y lo abrazó con fuerza.
Gritó su nombre rogando por que apareciera, por que le dijera donde estaba su alfa, pero solo escuchaba como el otro le decía cuánto lo sentía, que lo lamentaba. Sus cachorros se unieron al abrazo de igual manera llorando, habían perdido a su padre.
En el funeral del alfa se le dieron los honores que merecía y le entregaron a él la bandera que antes había cubierto aquel ataúd, no le habían permitido ver él cuerpo pues no solo se hallaba casi irreconocible, sino que también este se había comenzado a descomponer. Todos se acercaban a él para dar su pesar, pero lo único que él hacía era abrazar a sus cachorros, no sabía cómo ese día logró mantenerse de pie.
Seco una pequeña lágrima que había salido y que quería comenzar a dejar un camino por su rostro. Hacía ya dos años desde que Steve se había ido, pero a pesar de eso lo seguía extrañando tanto, extrañaba su aroma, su calor, su voz, su toque, sus labios, su risa, extrañaba todo de él. Había días en los que deseaba no despertar, porque solo en sus sueños se encontraba con él y sentía que nuevamente estaba completo para después despertar en la realidad.
Su mente ya se encontraba sumida en el pesado y sus pensamientos, pero un fuerte ladrido lo hizo volver. Bajo un poco la mirada y se encontró con un perro. Estaba sucio y jadeaba mientras sacaba la lengua, pasó algo con un poco de dificultad algo de saliva.
— ¡Perrito! — de un momento a otro vio cómo sus hijos se acercaban al can y comenzaban a acariciarlo.
— Pops ¿Podemos quedarnoslo? — preguntaron Morgan y Sarah al mismo tiempo.
— No lo sé, tal vez tenga un dueño que...
— No tiene collar — dijo Harley con entusiasmo.
— Por favor pops, mira tan solo su carita — dijo Peter mientras tomaba la cabeza del perro.
— Niños...
— ¡PORFAVOR! — dijeron al unísono, planeaba decirles que no, pero sus hijos sabían que hacer para convencerlo de cualquier cosa, los cuatro estaban haciendo esos ojos de cachorro ante los cuales siempre había sido débil.
Miro al perro y vio como este también parecía hacer ojos de cachorro y por unos segundos creyó ver a su alfa en el lugar donde se encontraba aquel perro, apretó sus manos y agachó la mirada al sentir como sus ojos se humedecían.
— Está bien, puede quedarse — todos celebraron solo por unos segundos antes de acercarse a él.
— ¿Pops? — preguntaron sus cachorros, cubría sus ojos con sus manos, sentía las manos de sus pequeños en algunas partes de su cuerpo y como estos soltaban un poco su aroma para reconfortarlo.
Pero sintió como la pata de aquel can pasaba una y otra vez por una de sus manos para intentar quitarla, al no tener éxito, lamió sus manos que cubrían sus manos para después apoyar su hocico en sus piernas y comenzó a chillar con suavidad. Abrió un poco los ojos y vio al can, no sabía por qué, pero recordó esas veces donde su alfa lo tomaba entre sus brazos y lo consolaba. Abrazo al perro y a sus cachorros con fuerza.
— Estoy bien, el perro puede quedarse — los ojos de cachorro de sus hijos y los del can, eran una perdición. Pues recordaba cuando su alfa lo hacía para convencerlo de salir del laboratorio.
NO TIENE CONTINUACIÓN.
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OMEGACEMBER
FanfictionPEQUEÑOS FIC CON UNA TEMATICA DEFINIDA OMEGACEMBER SHIPPS: - Stony / DarkStOny (principalmente) - Thorki -Spiderpool - Winteriron
