P || "Terminé de caer que era tan real el amor que sentía, que hasta me apenaba por la gente que todavía no pasó por este sentimiento de ver a alguien y decir «no sé cómo ni cuándo, pero sé que sos vos»"
Donde Valentina hace lo que sea para que su p...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
[polacaceres] litkillah Respondió a tu historia: acomodate la tirita wachina que te pueden meter un cutucuchillo ahi
[polacaceres] trueno Respondió a tu historia: !!!!2!1!!2!4!3!2! [polacaceres] trueno Respondió a tu historia: como es posible que yo tenga esta suerteeeee
• • •
Cuando la pantalla se iluminó con esos mensajes de Mateo y Mauro reí a carcajadas, y no por lo que decían, sino porque al primero lo tenía en frente mío sentando en mi propia cama.
Levanté la mirada del celular y no me dio tiempo de hablarle que ya me estaba besando una vez que él ya no se encontraba con el aparato en las manos. Dejé me siga dando besos por el cuello los cuales me parecieron extremadamente tiernos por la forma en la que los daba, no sé por qué estaba tan emocionado.
—Parece que nunca viste una teta en tu vida.— dije cuando tuve su rostro en frente del mío, pero su sonrisa seguía ahí, más feliz que nunca.
—¿Cómo vas a estar así de buena?— cuestionó poniendo sus codos a mis costados y yo volví a reír más fuerte.
—Te va a escuchar papá...
—Que me escuche.— interrumpió para después morder su labio a la vez que me miraba todo el rostro.— Ya sé que te lo digo todo el tiempo, pero es que sos tan hermosa...— reprimió haciéndose el vencido y dejando caer su cabeza sobre mi pecho. No sé si vino a casa drogado o bajo alguna sustancia rara, imposible que esté tan trolo.
—Qué amor que sos.— acoté viendo cómo de nuevo me miraba a los ojos.
—¿Cuándo cogemos?
Qué... Qué directo.
—En un rato no va a haber nadie en casa.— informé y noté lo contento que se puso con esa sonrisa inocente que se le formó.— Pero ¿no te parece medio... no sé... inapropiado hacerlo horas antes de que vengan los otros? Vamos a estar volados.— consulté haciendo pequeños círculos sobre sus mejillas con mis dedos.
—Sería totalmente feliz.— murmuró cerca de mis labios y luego me besó de vuelta, esta vez un poco más rápido para seguir hablando.— Cogemos, festejamos nuestros cumpleaños con nuestros amigos y después nos vamos de joda; ¿qué más voy a pedir?— pronunció muy animado, sus ojos ya se achinaron como costumbre.
—Sos tan lindo cuando estás así de feliz.— argumenté reprimiendo una sonrisa, y cuando pasé mi pulgar por su mano para acariciarla, me di cuenta que había un rasguño en ella. Levanté un poco más sus manos para verlas mejor y no era un rasguño, eran varios, y sus nudillos estaban más colorados de lo normal.— ¿Qué te pasó acá?— pregunté señalando lo que acababa de ver.