12. Cuenta atrás.

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Valentina

[31/12 23:01] spallatti: cuando puedas llamame

¿Qué flasheó?

No vi nada y terminé de acomodarme el pelo sobre los hombros para poder estar lista para la segunda y última joda del año, invitaron a los pibes a la casa de un raperito, el mismo dijo que entre más minas caigan, mejor iba a ser la racha. Pero me volvió a joder otra notificación de la misma persona.

[31/12 23:01] spallatti: vos y yo sabemos que lo viste

Voy a tener que empezar a poner cintas en la cámara.

—¿Puedo pasar?— preguntó Mateo del otro lado de la puerta del baño, yo hice musité que sí y por el reflejo pude ver cómo aparecía tímidamente, como si estuviera en pelotas.— Qué bombón.— me halagó y acto seguido dejó un beso en mi mejilla.

—¿Qué hacés acá?— interrogué guardando las pocas cosas que usé para maquillarme en un bolsito de mano.

—Compartimos el baño.— recordó en joda.— Es que estoy solo con los pibes y solo hablan de las minas que van a ir a la joda, no sé a cuántas nombraron pero más de veinte seguro.— informó sentándose en la mesada.

—El pibe menos pollera.— reí mirándome como por milésima vez en el espejo.— ¿Preparado para año nuevo?— cambié el tema de conversación.

—Nuevas oportunidades.— contestó.— Y en todos los sentidos.

No hay que dudar del destino.— repetí lo que me dijo hace unas noches atrás, otra vez me interrumpió el sonido del celular. Con apenas ver el nombre spallatti en la pantalla, lo ignoré por completo.

—Mucha razón, pero yo sé que el destino nos va a poner juntos de una buena vez.— afirmó y yo lo miré alzando ambas cejas.— Dejame soñar feliz.— pidió haciéndome reír por segunda vez.— Después pasame las fotos que sacaste, una la quiero poner de fondo.— acotó dándose vuelta para acomodarse el pelo.

—No me hago cargo de mi mal pulso.— avisé bajando el brillo de mi celular para que no llegue a ver lo que estoy leyendo.— Adiviná quién me empezó a seguir en Instagram.

—Un buitre.— dijo suspirando y saqué mi vista del celular para mirarlo.

—Tirá nombre.

—No sé, polaca.— respondió, aunque se quedó pensando una posible persona, cuando es más fácil de lo que cree.— ¿Es muy relevante?— consultó y yo asentí con dudas.

—Y la verdad que no sé cómo lo consiguió.— admití juntando los dedos para responderle unos mensajes a mi papá, preguntándome cómo estaba.— Pensá, terco. ¿De quién hablamos hace unos días?— recordé sin paciencia.

—De Dybala, pero no creo que te haya se... ¿Te siguió Dybala?

—Me sorprende lo inútil que sos para algunas cosas.— dije sincera y él alzó las cejas ofendido.— Sos manco, eh. ¡Chiara!

—¡¿Chiara te empezó a seguir?!— gritó haciendo que me asuste.— Bloqueala.— ordenó cambiando su tono de voz, ya no se lo escuchaba de buen humor.

polaca; trueno.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora