Capítulo 9

963 69 21
                                        

El viernes, Bekka saludó a Melody con un choque de palmas a modo de felicitación.

- Sobreviviste a tu primera semana de clases en Merston High - sus mejillas pecosas mostraban el mismo tono rosado que la chaqueta de punto extra grande de color rosa apagado que llevaba puesta. Con jeans oscuros ajustados y botas de agua amarillas hasta la rodilla, aportaba una agradable explosión de color en una tarde lluviosa.

- Sí, es verdad - Melody se colgó al hombro su mochila de camuflaje-. Se pasó volando.

- Pareces sorprendida - observó Bekka, al tiempo que avanzaba por el pasillo abarrotado.

Haylee iba detrás, documentando la conversación. Sus zuecos de goma de color naranja, forrados de piel de borrego, chirriaban a medida que se esforzaba por mantener el frenético paso.

- Y es que lo estoy - Melody subió la cremallera de su sudadera con capucha mientras se acercaban a la salida del instituto -. Fui víctima de un << besa y corre >> , lo que podría haber hecho que la semana se hiciera muy lenta. Pero, en el fondo, tuvo su gracia - sonrió al recordar la pelea de comida con Cleo, los maratones por e-mail con Bekka a las tantas de la noche y las inútiles escapadas durante las cuales ella y Candace espiaban la casa de Jackson. No había actividades sospechosas (ni actividad alguna, en realidad), pero ambas hermanas por poco se mueren de risa cuando Coco y Chloe echaron una ojeada por los prismáticos.

- Correción - interrumpió Haylee -. En teoría, la víctima fue Jackson, no tú.

Melody había aprendido a ser paciente con Haylee y, a veces, llegaba incluso a valorar su pasión por la exactitud y el orden. Pero no era una de esas veces.

- ¿Cómo que él fue la víctima? - preguntó Melody con un tenso susurro, cuidadosa de no dar otro motivo más de chismes a los alumnos de bachillerato que pasaban por allí. La idea era mantener un perfil bajo después de lo que Bekka y ella denominaba el melodrama del lunes, que rápidamente se había convertido en el << melodydrama >> del lunes. Y hasta el momento, no lo había hecho nada mal. Porque lanzar un atlas a la cabeza de Jackson mientras éste ligaba con esa tal Frankie en Geografía habría sido de lo más satisfactorio. Y golpearlo con la bola de nieve de la torre Eiffel mientras besaba a Cleo en la clase de francés habría resultado très liberador. Pero se había abstenido. Al contrario, había adoptado la actitud de un huevo: cáscara dura por fuera, líquido viscoso por dentro.Que Haylee lo eligiera a él como víctima era lo más absurdo que había oído últimamente.

- Melly tiene razón - Bekka se giró para mirar a Haylee -. En este caso, la víctima es ella.

Melody dedicó a Bekka una sonrisa de agradecimiento, sin saber qué le complacía en mayor medida: contar con el apoyo de una nueva amiga o que la llamaran por su apodo.

- La víctima no es Melody - insistió Haylee, cuyas gafas se empañaron con la neblina de la certidumbre -. Es Jackson - señaló la puerta de doble hoja donde un puñado de alumnos se había congregado en espera de un paréntesis en la lluvia. Charlaban con el susurro propio de los directores de funeraria, a todas luces entristecidos por la imposibilidad de atravesar la frontera con el mundo libre. Sólo dos personas del nutrido grupo parecían felices: Cleo y el chico bronceado, musculoso, con gafas oscuras y gorra de esquí a rayas blancas y verdes, porque se estaban besando -. ¡Mira!

- ¡No puede ser! - Melody se llevó la mano a la boca.

- ¿Ves? - argumentó Haylee, henchida de orgullo -. Cleo besó a Jackson. Y ahora lo deja por otro. Así que él es la víctima del << besa y corre >> .

- Tiene razón - admitió Bekka con tono decepcionado.

- ¿Quieres que añada eso a las notas? - preguntó Haylee, balanceándose hacia delante y hacia atrás sobre los dedos de los pies mientras daba tirones a su bufanda de lana rosa.

Monster High - LISI HARRISONHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora