Nota: Este capítulo se lo dedico a Akane-Uzu-Uchi con motivo de su cumpleaños. Sé que es mañana, solo que me surgió un compromiso y probablemente no pueda publicar mañana, asi que mejor prevenir.
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Por la forma en la que Shisui lo veía al acariciarle con suavidad las mejillas con los pulgares, Naruto se sintió incapaz de comunicarle su encuentro con Itachi en el colegio. No se sentía en condiciones de relatarle que él ya se había enterado días atrás de su regreso a la ciudad y, además, supuso que Shisui mantenía una especie de barrera hacia todo lo que concernía a su primo. Ya fuera por mera rivalidad entre ellos o debido a cómo se habían dado las cosas entre los tres hasta desembocar en una situación terriblemente molesta. El hecho era que Shisui nunca hablaba de Itachi. Procuraba censurarle en todas las conversaciones que tenían que ver con trabajo o familia, pese a que Itachi debería ser un tópico usual en ambas, puesto que eran parientes y trabajaban en la misma empresa.
Naruto cerró los ojos ante el sorpresivo beso, recostandose de espaldas en el colchón tan pronto Shisui lo empujó con firmeza del pecho.
Definitivamente no era el momento de comentar su encuentro con Itachi.
Intentó infructuosamente concentrarse en el cálido y lascivo beso, responder con torpeza a las caricias repartidas por toda su anatomía, trató de borrar la imagen de Itachi entre cada roce de lenguas...
"Te amo, Naruto."
Pero no pudo.
Tuvo que incorporarse, interrumpiendo de golpe las acciones de su novio y, al reparar en la mirada llena de extrañeza que Shisui le dirigía, volvió a acercarse para besarlo, excusándose poco después, alegando que se sentía cansado.
En parte así era. Le agotaba su eterno ir y venir entre devaneos románticos. Ahora amaba a Shisui.
Pero seguía queriendo a Itachi.
Corrección, seguía amandolo.
¿Por qué no podía simplemente decidirse y estar con uno de ellos?
No importaba qué hiciera, seguía pensando en uno al estar con el otro. Con Itachi había sido lo mismo al comienzo de su relación. Ahora que Itachi regresaba para decirle abiertamente que lo perdonaba y que aún lo amaba, sus sentimientos volvían a ser confusos.
-Mañana debo trabajar turno doble- le avisó Shisui desde la orilla de la cama, poniendose el saco.
Naruto esbozó una sonrisa comprensiva.
-También debo ayudar a Haku en el restaurante- anunció, yendo de vuelta a gatas sobre la cama para abrazar a Shisui de la espalda.
Solo era un crío egoísta y confundido, con un corazón que se dividía entre dos personas.
*
-¡Orden treinta y cuatro!
Cuando Áyame pulsó la campanilla, Naruto casi derrapó hasta la ventanilla de la cocina del restaurante. Maniobró con la bandeja y casi cayó en un descuido al aproximarse a la tercera mesa junto a la entrada.
Odiaba cuando se juntaba la clientela porque no les daban un solo respiro. Ni siquiera había tenido tiempo ese día para comer su infaltable tazón gratis. Daba igual. Podría llevarse uno y cenarlo en su departamento. Shisui también le había comentado que tendría mucho trabajo ese día, asi que no se verían hasta mañana.
-Que pesado- terminando de entregar el último pedido, tomó asiento en una de las pocas mesas vacías y se aireó un poco el pecho con uno de los servilleteros.
El uniforme era fresco, pero estaba demasiado entallado y al correr un buen rato entre las entregas, se sentía acalorado.
-Eh, disculpe. Enseguida lo atiendo- murmuró sin dignarse a mirar al osado cliente que se había sentado en la otra silla. Era ingenuo por creer que su trabajo acabaría cuando terminara con la repartición de pedidos. Aún quedaba hora y media para cerrar.
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Beautiful Lies.
Fiksi PenggemarCuando el corazón le gana a la razón. ItaNaru/ShisuNaru.
