XX

291 36 7
                                        

Naruto se entretenía viendo por la ventanilla del coche, experimentando cierto malestar en el estomágo a medida que el vehículo dejaba atrás la avenida. Luego dejó de observar el paisaje para mirar directamente su reflejo en el vidrio.

¿Qué estaba haciendo?

Itachi ni siquiera pretendía anunciar su llegada con antelación, y tampoco tenía la certeza de que Shisui no estaría presente como la vez pasada. Si se presentaba siendo él mismo, ocasionaría demasiado dolor. No solamente a Shisui por haberselo ocultado, sino también a los padres de Itachi.

Aún recordaba la expresión de anhelo que tenía Mikoto cuando le previno de tener nietos muy pronto.

Definitivamente no iban a aceptarlo.

Y Shisui...tenía que hablar con él antes y decirle la verdad.

-¿Podrías detener el coche? - preguntó, mordiendose el labio y conteniendo a duras penas las lágrimas. Aferró la manija de la puerta e Itachi le observó completamente confundido.

-Estamos a cinco calles de mi casa-contestó, girando la llave contra su voluntad para apagar el motor. -¿Qué pasa?- inquirió intrigado. Sus ojos lo recorrían de lado a lado, buscando una respuesta convincente en el rostro ajeno.

Había un letrero junto al coche que anunciaba el cambio de cruce. Naruto volvió su atención a él para no tener que seguir viendo los inquisitivos ojos de su profesor.

-Tengo que pensarlo- declaró, forzando inútilmente la puerta. Previniendo aquella reacción, Itachi acababa de accionar los seguros y ahora estaba atrapado. Acorralado entre sus mentiras e indecisiones.

-No estaremos mucho tiempo- dijo Itachi en tono conciliador ante la mirada dolida de su acompañante. -Solo quiero que te conozcan. Necesito que mis padres sepan de una vez que no eres una chica.- al no tener respuesta, suspiró. -Tendrán que aceptarte o perderme a mi. Nos iremos tan pronto se enteren. Te dejaré en tu departamento e iré a dormir a un hotel.

Consternado, Naruto sentía que se hundía más y más en la tristeza.

¿Cómo había permitido que las cosas llegaran a tales extremos?

Cuando había deseado que Itachi fuera franco con su familia, no lo había hecho. Y ahora, ahora era muy tarde. No podía herir a Shisui de esa forma, o permitir que Itachi se enterara de lo que tenían. Estaba en una absurda encrucijada.

-Solo unos minutos- repitió Itachi la petición. Naruto soltó la puerta, se volvió hacia el joven y accionó rápidamente los seguros para bajar y emprender la huida. Conforme se alejaba, escuchó perfectamente el llamado de Itachi, pero no se detuvo hasta llegar a su casa.

Ya en la cama Naruto decidió apagar el telefono. El miedo de sus propias acciones lo había succionado por completo. No sabía cómo hacer frente a la situación. Había permitido que sus sentimientos se mezclaran entre dos personas y ahora estaba condenado a elegir. Tenía que herir los sentimientos de uno de ellos, tenía que sincerarse o los perdería a ambos.

En medio de las lágrimas, apagó la lampara de su cómoda y se sostuvo la cabeza. No podía pensar en ese estado.

A pesar de que intentó varias veces dormir, no lo consiguió. Hasta el amanecer no pudo dejar de pensar en todo lo acontecido desde que había comprado la pócima. Aquella sustancia había sido el inicio de sus problemas. Pero nada podía hacer para revertir los hechos. Él había tomado una desición al comprar la pócima, y debía elegir nuevamente a quien amaba en realidad.

Con la angustia plasmada en el rostro, se levantó para darse un baño.
*

Itachi apenas si pudo probar bocado del desayuno. La conducta de Naruto con respecto a él le anunciaba una futura ruptura.

Beautiful Lies.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora