𝟏𝟑 ; 𝐟𝐚𝐧𝐜𝐲

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Cuando regresé con Fay y Megan, como es natural, me atosigaron a preguntas.

Durante ese rato logré ponerme en el lugar de una celebridad siendo entrevistada en la alfombra roja sobre su nueva película de estreno, ignorando que el sol ya se había escondido y con él los estudiantes del patio quedándonos prácticamente solas. Sin embargo, no me pudo importar lo más mínimo pues estaba haciendo mi actividad favorita: hablar de Fred Weasley. Más aún cuando aún conservaba su túnica con su característico olor (que no pude olfatear de más para que mis amigas no se creyeran que estaba loca).

Antes de que nos diéramos cuenta ya era la hora de cenar y el techo del Gran Comedor, como también era de esperar, nos deleitó con las vistas inmersivas de una intensa lluvia cuyo relajante sonido nos acompañó no solo mientras comíamos sino también una vez que subimos a la sala común para descansar. Estaba ansiosa por meterme en mi cama de una vez por todas —no sin antes darme una ducha porque tenía el pelo hecho un asco gracias al chubasco cortesía de Malfoy—, entusiasmada con el acogedor ambiente en consecuencia del clima pues adoraba la lluvia, así que me disponía a subir las escaleras a mi habitación hasta que Fay me detuvo:

—¿A dónde vas? ¿Te has olvidado de que tenemos Astronomía?

El mundo se me vino encima.

—¿Hoy es miércoles?

Fay asintió y yo bufé en respuesta, molesta. Nunca había entendido quién fue el genio que había decidido estructurar la clase de Astronomía la medianoche del miércoles, el día que estabas más cansado de la semana porque cargabas en la espalda tres días de clase y aún ni siquiera tenías la motivación de que pronto era fin de semana. Un jueves sería lo perfecto; cansancio acumulado, sí, pero al menos sabías que el viernes podías descansar porque después del mediodía estabas libre.

Comprobé la hora en mi reloj. Apenas eran las ocho de la noche. Quería que la tierra me tragara ahí mismo. El idílico escenario de mi cabeza donde me encontraba arropada hasta arriba en la cama con el sonido de la lluvia chocando contra los cristales de mi habitación se había hecho pedazos.

Después de los oportunos refunfuños y una ducha bien merecida y necesaria, Fay me alentó a adelantar trabajo como si no hubiéramos pasado la tarde en la biblioteca y eso nos bastó para entretenernos, con el único consuelo de que al menos no estábamos solas pues todos los de nuestro curso estaban alrededor también haciendo tareas. Acabamos uniéndonos al grupo de Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger para apoyarnos y, aunque estos dos primeros no eran de mucha ayuda intelectualmente hablando, al menos lo que Harry conseguía copiar de los apuntes de Hermione sin que esta se diera cuenta nos lo pasaba a Ron y a mí.

No estaba del todo cómoda con ellos puesto que era consciente de que creían en los rumores, pero Fay se llevaba bien con Hermione y yo, por lo general, no tenía nada en contra de ellos. No se podría decir que éramos íntimos amigos, pero cuatro años compartiendo clase y casa había forjado una especie de relación de fraternidad. 

La presencia de Ron me hizo pensar en la dichosa broma que debía gastarle. Aún tenía una semana entera y apenas habían pasado unas horas desde que me había enterado de la misión, pero ya había tenido la oportunidad de darle vueltas y no se me había ocurrido nada de momento. ¿Cómo podía ser que estuviera enamorada de uno de los mayores bromistas de Hogwarts y no supiera nada acerca de hacer bromas? Rozaba lo absurdo.

Alrededor de las once de la noche ya habíamos terminado y nos acomodamos en los sillones junto a la chimenea charlando y combatiendo el sueño (al menos por mi parte) a partes iguales. Nunca se me había dado bien madrugar por lo que al caer la noche siempre solía encontrarme el doble de cansada que mis amigas, sin mencionar la rutina que había adoptado el último mes de trasnochar o despertarme antes de que sonara el despertador para terminar los correspondientes deberes de Malfoy que no hubiera conseguido acabar. Si a esto le sumabas la generosa calidez de las brasas y la llovizna en el exterior, aquel era el escenario perfecto para dormirse como un bebé.

Potions Class || 「 draco malfoy x reader x fred weasley 」Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora