Por más que le diera vueltas a cómo podía librarme de esta, no se me ocurría nada. Por suerte, tampoco hacía falta desesperarse pues aún tenía tiempo de margen suficiente hasta que llegara el viernes. El problema inmediato que tenía entre manos del que debía preocuparme más era el regreso a clases después de unas vacaciones más que merecidas. Era consciente que Aritmancia a primera hora sería terriblemente mortal, pero creía estar preparada e incluso llegué antes de tiempo a la fatídica clase y no tarde como de costumbre. Sin embargo, para lo que no estuve preparada fue para ver como Draco Malfoy tomaba el asiento libre que había junto a mí en el pupitre doble.
—Me imagino que no está ocupado —comentó al ver mi mirada desconcertada—, o al menos no debería estarlo si tienes un mínimo de amor propio. Aunque dudo que tú tengas mucho de eso —Se sentó sin más, ignorando que en realidad estaba guardando el sitio para Hermione y no para Megan, como era lo normal. No obstante, Hermione estaba hablando en aquel momento con la profesora Vector al frente de la clase. —. ¿Ya te ha pedido perdón Jones?
—No y, de hecho, ese sitio sí estaba ocupado —Me miró con una ceja alzada, esperando que me justificara—: Por Hermione.
—Entonces es como si no lo estuviera —contestó, haciendo un gesto con la mano antes de empezar a sacar su libro y su dichosa libreta que debía estar más escrita por mi propio puño que por el suyo—. Los sangre sucia no valen ni un solo knut, Morello, tienes que aprender eso. —Puso ambos brazos sobre su material cuando terminó de colocarlo cuidadosamente sobre la superficie, y se volvió hacia mí de nuevo—. Ni los sangre sucia ni la gente que no te respeta.
—¿Esa es tu lección del día? —pregunté con pesadez, cansada de que no parara de darme instrucciones sobre la vida como si fuera un viejo sabio y yo una niña—. Muy bien, ya puedes ir a sentarte a otro lado. Ya has hecho tu trabajo por aquí.
—Por suerte para ti, no tengo un asiento mejor que este porque mis amigos no son lo suficientemente listos como para venir a esta clase.
—Así que me consideras más lista que a tus amigos. Lo tomaré como un halago —dije, esbozando una sonrisa de suficiencia.
Un fugaz y tenue suspiro divertido escapó de sus labios mientras deshacía el tapón de su tintero. Habíamos dado por terminada la conversación a partes iguales, pero de repente, sentí como un rayo de inspiración iluminaba mi mente con su simple presencia.
—Malfoy. Yo te debía una.
—Ajá —respondió con cierto desinterés, escribiendo la fecha del día en el comienzo de la página de su cuaderno—. ¿Se te ha ocurrido algo?
—Bueno, no me gusta deberle nada a nadie... y me he dado cuenta de que te gusta mucho mangonearme y controlarme a tu antojo —dije, consiguiendo atrapar toda su atención—. Tengo una idea que podría alimentar tu ego.
—Soy todo oídos. ¿Vas a hacer una sugerencia pervertida de las tuyas?
—No —respondí exasperada—. Quiero que me enseñes a montar en escoba.
Su expresión juguetona pasó a una de confusión a una velocidad vertiginosa. Entre todas las cosas que podría haberle dicho, probablemente esa era la que menos se esperaba.
—¿Cómo? —dijo, genuinamente sorprendido antes de reírse—. ¿Yo, enseñarte a volar en escoba? ¿Qué gano yo con eso? ¿Cómo es que no sabes montar en escoba?
—Si sé, pero se me da muy mal —intenté suavizar—. Necesito aprender, y tengo claro a ti te encanta sentirte superior a mí en cualquier ámbito. No finjas que no. —Malfoy soltó un bufido que claramente expresaba su incredulidad y que ni en mis mejores sueños me ayudaría, así que me vi en la necesidad de amoldar un tanto más el terreno—. No hay nadie mejor que tú para enseñarme, Malfoy. Te he visto jugar al quidditch y se te da increíblemente bien volar.
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Potions Class || 「 draco malfoy x reader x fred weasley 」
FanfictionFreya ha estado perdidamente enamorada de Fred Weasley desde el primer momento que puso un pie en Hogwarts. Sin embargo, nunca ha tenido la oportunidad de acercarse a él hasta ahora. Con junio como fecha límite y la posibilidad de no volver a verlo...
