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- Yo no voy a cambiarme. - dijiste molesta, por la actitud de Taiju.

Yuzuha: Entonces... - se levantó y le puso seguro a la puerta.

Ahora tú te encontrabas pensando en aquél movimiento brusco que hizo Taiju, Yuzuha se preocupó mucho, pensó que pasaría a mayores.

Yuzuha: ¿No te lastimó? - se acercó a ti.

- No, solo fue un empujón.

Yuzuha: hmm, bueno, vamos a dormir, ¿Mañana tienes que acudir a la escuela, no?

- Si... - te acostaste a lado de ella.

Yuzuha no iba a permitir que durmieras en el suelo o en el sillón, ella propuso irse al suelo o en el sillón, pero tú no estabas de acuerdo, así que al final ambas durmieron en su cama.

En la noche todo parecía normal, pero Yuzuha podría parecer tan delicada, pensabas eso hasta que te pateó tres veces.


A la mañana siguiente ambas despertaron y comenzaron a alistarse para ir a la escuela.

Creías que todo iba bien, pero Taiju tenía que llegar a molestarte.

Taiju te miró mientras bajabas de las escaleras.

Ahí estaba el, con el torso descubierto, dejando ver todos sus tatuajes y grandes hombros.

El estaba molesto porque su chaqueta se había roto de la manga, el intentaba arreglarlo, pero le era inútil.

- ¿Que haces? - preguntaste mirándolo a la cara.

Taiju: Que te importa, mocosa. - siguió en lo suyo.

- ¿Quieres que mágicamente se arregle eso, así? - dijiste aguantando la risa.

Taiju: Si tanto te importa házlo tú.

- Tienes razón, no me importa. - tomaste asiento en un sillón.

Después de varios minutos, escuchando como Taiju se molestaba te habló.

Taiju: ¿Puedes arreglarlo? - dijo rendido, no tenía otra opción, desde hace rato Yuzuha y Hakkai ya se habían ido.

Te levantaste y tomaste la chaqueta.

- Tráeme hilo y aguja. - dijiste ordenando.

Taiju estaba molesto, pero no tenía de otra, se levantó y fue a buscar lo dicho.
Después de unos volvió con dichos objetos.

Taiju: Ten. - te extendió la aguja e hilo.

Lo tomaste, mediste cuánto necesitabas de hilo y lo cortaste, después lo metiste en el orificio de la aguja, hiciste el nudo con ambos extremos y comenzaste a coser la chaqueta.

Taiju miraba con atención, cada movimiento ágil tuyo le asombraba.

Hasta que miró tu falda, sus reclamos nunca faltan.

Taiju: ¿Enserio vas a ir así? Bájatela.
- señaló tu falda.

Ya harta aventaste la chaqueta al suelo y te fuiste bastante enojada.

Taiju: ¡Espera!

- ¡Pendejo!

Taiju: ¿¡Qué!?

Saliste de la casa de los Shiba con tu mochila y de mal humor.

Corriste por miedo a que Taiju te alcanzara.

Todo el día transcurrió con normalidad, hasta que llegó la hora de irse de la escuela.

Ibas saliendo con normalidad, caminante hasta la parada para tomar el metro, mientras esperabas revisaste tu teléfono. Oh, es un mensaje de Kazutora.

Ellos estaban bastante cerca, así que aprovechaste y fuiste a donde el.

- Hola. - hiciste un saludo con la mano a todos tus amigos.

Kazutora: ¿En dónde estabas?

Hanma: Fuimos a buscarte a tu cuarto y ni siquiera estabas. - dijo mirándote con seriedad.

- Estoy en... En casa de una amiga. - dijiste sin miedo alguno.

Muto: ¿Ah sí? ¿En dónde exactamente?

- No les interesa. - diste unos pasos hacia atrás.

"¿Por qué estos se comportan así?" - pensaste.

Rin: _____, no nos quieras ver las caras de imbéciles. - Rin se te iba acercando.

- ¿Que tienen?

Su comportamiento te daba mala espina y te hacía sentir incómoda.

Poco a poco te ibas asustando, eran demasiados y este lugar está solo.

"Métanse con alguien de su tamaño, bola de imbéciles" - escuchaste una voz grave a tus espaldas.

Por primera vez te sentías aliviada con la presencia de Taiju.

Te tomó de los hombros y te puso detrás de él.

Hanma: ¡El líder de los Black Dragons!~

Ran: Devuélvela, no sabes nada.

Taiju: ¿Devolverla? ¿Acaso es tuya?

Rin: Si supieras... - acomodó sus lentes.

Taiju con una vena en su frente, le soltó un puño a Ran, en la cara.

Ahora te sentías más protegida, Taiju no dejaba que se te acercaran ninguno de tus "amigos".

Taiju: ¡Vengan, idiotas! - Taiju de un movimiento rápido quitó su chaqueta que supuestamente habías arreglado hoy en la mañana, dejando ver su espalda marcada y con un gran tatuaje de cruz en ella.

El y los demás comenzaron a pelear, por último era Taiju y Hanma los que peleaban, pues no podían acabar, ambos sabían pelear.

Este sonido fue música para tus oídos, pues era el sonido de un carro de policía, esta pelea acabaría ya.

Hanma: ¡No creas que ganaste, Taiju, esa mocosa es de MI pertenencia! - Hanma se alejó y se fue corriendo junto a sus compañeros - ¡Que no se te olvide, ______. - te señaló.

- ¿Estás bien? - te acercaste a Taiju, tomando su rostro entre tus manos.

Taiju: Si, solo fueron unos golpes, vámonos de aquí, antes de que la policía nos encuentre.

Ambos se fueron de ese lugar para después ir a la casa de los Shiba; después de llegar lo ayudaste a sentar y comenzaste a curar cada herida de su rostro.

- ¿Te duele? - pusiste un algodón con alcohol sobre una herida.

Taiju: Nhg - se quejó por el dolor - puedo soportarlo.

Y así seguiste concentrada curando herida por herida. No habías pensado el hecho de estar tan cerca del rostro de Taiju, pero cuando lo recordaste, comenzaste a sentirte más nerviosa aún.

Taiju: ¿Tienes calentura? - te miró con sospecha.

- Hmm, no...

Trataste de evadir su pregunta, pero tenías un sonrojo muy notorio.

- Listo. - te alejaste un poco.

Taiju no sabía cómo dar las gracias, le parecía algo estúpido y ¿Por qué el daría las gracias? Según el.

- Gracias. - comentaste guardando el pedacito de algodón que había sobrado.

Taiju no sabía que hacer en estos momentos, tal vez un ¿De nada? O ¿Por nada?

Taiju: Mm, yo te dije que no te acercaras a hombres, pero no me hiciste caso. - se recargó en el sillón, cerrando sus ojos.

- ...

Sin decir nada fuiste a la habitación de Yuzuha a descansar un poco.

Taiju se sentía un poco mal por lo que te dijo recientemente.

"¿Tal vez fui un poco grosero? No..." Pensó.  Trató de descansar en el sillón, ir a su habitación era muy agotador.














Disculpen la inactividad, gracias por leer, intentaré estar más activa.

Blasfemia |  Taiju x Lectora Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora