El calabozo

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El calabozo era oscuro a excepción de un par de antorchan guindadas en las paredes, era una sola habitación por así decirlo, construida de piedra aunque subterránea, habrían cavado bastante para hacer esto ya que baje unas cuantas escaleras hasta llegar aquí, por lo que no llegaba nada de iluminación por la puerta donde entre y eso solo podía significar que no podría saber cuantos días u horas han pasado desde que me han encerrado.

Con todo lo que tengo en mi cabeza, la vuelta de 360 grados que ha dado mi vida y el mundo que conocía, pensé que me vendrían bien estos 7 días para reflexionar y analizar todo lo que ha sucedido porque mi vida parece no tener frenes desde hace unos meses y no se cuando volveré a estar tanto tiempo sola la próxima vez.

Se que debería asustarme por estar aquí sola y a oscuras, pero algo en mi interior me hacia sentir en paz allí, como si fuera algo a los que estuviera acostumbrada o como si durante toda mi vida supiera que iba a pasar por esto. 

Me sentía confinante por lo que me dijo mi abuelo, podría salir de esta si demuestro ser valiente y aguanto, esos cantos de guerra me dieron fuerza para esto, además siento que debo dejar que la situación fluya y con ayuda de la luna llena por supuesto será suficiente para poder transformarme en mujer loba, sonaba fácil y esperaba que así lo fuera, claro que trataba de no pensar en el hecho de que seria dolorosa la transformación a diferencia de convertirme en sirena. 

Los primeros 2 días pasaron bastante rápidos no me pareció que fuera para tanto, pude reflexionar y aunque me cuenta aguantar el aburrimiento de estar encerrada lo he sabido llevar bien. 

Se cuantos días han pasado por la cantidad de comida que me dejan una vez al día en algún punto del día, la comida me alcanza para alimentarme 3 veces y eso ha sido una placentera distracción y mas de comer algo de carne en vez de pescado y algas. 

El día 3 y 4 me sentí algo mas irritada por el aburrimiento así que dormí mas que nunca.

Una de las paredes del calabozo estaba llena de iniciales escritas con alguna piedra, detalle cada una de ellas, muchas estaban escritas sobre otras, a saber desde hace cuantos años las escriben, resulta fascinante y me encantaría saber quienes son cada uno de ellos y que habrán pensado cuanto estuvieron aquí, una de las iniciales mas grandes y que menos escrituras tenia encima era la de Y.F. que supongo debían ser de Ylime Fraser, me pregunto que habrá hecho ella o como habrá pasado lo que yo he pasado desde su punto de vista, me encantaría haberla conocido o saber mas sobre ella ya que estamos tan unidas, pero no lo siento así del todo. 

Durante el 5to día paso algo extraño, al despertar me sentía mareada y no pude comer nada porque todo me producía nauseas, empecé a escuchar voces y la luz titilaba sin parar, luego de unas horas despierta me desmaye porque sentí como me desplomaba y mi cuerpo sintió el impacto en el suelo.

Abrí mis ojos, estaba despierta, pero por alguna razón no podía ponerme de pie, es mas, no podía mover ni una sola parte de mi cuerpo, quería hablar y tampoco salía sonido de mi boca.

Mi cuerpo empezó a tener espasmos y no lo podía controlar, empecé a sentir un dolor inmenso como nunca antes había sentido, todo mi cuerpo me dolía no había un solo espacio que no sintiera ardor y dolor, como si me aplastaran cada milímetro del cuerpo al mismo tiempo, el dolor era tan intenso, quería gritar y no podía, el estomago me ardía y vomite sin poder evitarlo.

Sentía como cada hueso se partía, era un dolor incesante, imposible de parar, no se cuanto tiempo paso, pero me desmaye del dolor tantas veces que mi cerebro no podía seguir manteniendo la cuenta de cada vez que me desmayaba del dolor.

De repente el dolor paro, abrí mis ojos con temor a que eso causara nuevamente el dolor, pero no fue así, observaba mis manos tumbadas en frente de ya que estaba tirada en posición fetal, ambas manos que aun tenían los huesos rotos empezaron a moverse de manera extraña y se posicionaron de manera extraña, estaba aterrada, mi cuerpo entero se movía solo hasta llegar juntarse los huesos de una manera nada normal para los humanos, mi columna se estiro y escuche el crujir de cada uno de los discos de mi columna vertebral.

Secretos MágicosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora