┏━━━━━━━━━━━━━━━┓
Bruce: 37 años
Dick: 16 años
Jason: 14 años
Tim: 10 años
Damian: 7 años
┗━━━━━━━━━━━━━━━┛
Alfred tomó primero al más pequeño de la familia, que estaba amarrado al pecho del patriarca. El niño se removía y lanzaba todo su repertorio de insultos en árabe.
—Amo Damian— reprocho Alfred, horrorizado por escucharlo decir tantas cosas. El niño tembló un poco, pensando que hizo enfadar a su abuelo. Pero esto fue una fachada de Alfred que aprovechó para atarlo a la camilla, de pies y brazos. Cuando el pequeño se dio cuenta, miró enfadado al mayordomo que sonrió divertido.
—Tim— Bruce camino hacia la sala donde el pequeño sería atendido. Alfred al igual que con Damian, tomó al niño y con una rapidez digna de un mayordomo capacitado en niños entrenados en escape; lo amarró con tal gracia, que las enfermeras presentes incluso grabaron y aplaudieron.
—Jason— el nombrado se congeló al instante, y comenzó a patalear.
—No...No— seguía repitiendo, mientras Alfred lo cargaba hacia su camilla, siendo asistido por tres odontólogos, altos y musculosos, y bien equipados con almohadillas en brazos, cuello y piernas.
Pues lo que tiene Jason de chiquito, lo tiene de fuerte. El niño trató de "morder" (aunque Bruce por un momento pensó, que el niño tenía la intención de arrancar un pedazo de carne al pobre doctor), cuando por fin lograron amarrarlo (y por el momento amordazarlo).
Y, por último, Bruce acompañó al mayor de todos sus hijos. Que ya se había rendido de luchar, pues después de ver cómo todos se habían unido para detener a Jason, sabía que no tenía escapatoria y se había rendido a su destino.
—Te juro que, si me duele, me quejare tanto que incluso Clark me escuchara— amenazó el pequeño.
—Dudo mucho que Clark desee meterse en tus citas médicas— respondió su padre con diversión. Sabía que por mucho que el hombre sea Superman, incluso él temía a sus hijos, después de haberlos cuidado una sola vez.
—Bien, todos están listos— felicito Alfred, mirando con una sonrisa a sus cuatro nietos. Que miraron al mayordomo con una mirada llena de traición y venganza. Mientras los doctores estaban parados en una esquina rezando a sus respectivos dioses, pues por mucha experiencia que tengan, esos cuatro niños eran el diablo encarnado.
—Suerte— Bruce y Alfred, sonrieron dándole energías a los especialistas, para después correr a la sala de espera.
—jsd sjd casa (maldito bastardo)— trato de decir Jason a pesar de la mordaza. Los doctores respiraron profundo y fueron con sus respectivos pacientes.
Dick que ya se había rendido y teniendo pena por los odontólogos, prefirió portarse de la mejor forma. Dejando que hurgara su boca con los instrumentos y en menos de 20 minutos el pequeño niño maravilla, había salido victorioso.
Tim que siendo el dulce niño que es, obedeció en lo que cabía, sin embargo, temblaba de miedo en ciertas ocasiones, su respectiva doctora lo calmó con pasos suaves y cuidadosos.
—No entiendo porqué tienen tanto miedo, sus dientes son de los más sanos que he visto en niños de su edad— la señora felicito al niño, mientras este asentía mirando cada tanto a la puerta, sabiendo que tan solo a unos pasos, su padre y abuelo, se encontraban.
Jason, para infortunio de él, y de sus respectivos médicos, dio pelea.
—Gracias al cielo el señor Pennywoth, amarró bien al niño— susurró un pasante, que había tenido la mala suerte de empezar su primer día con los jóvenes Wayne.
—si...no quieres saber cómo era cuando no estaba amarrado— una doctora habló, mostrando una mirada aterrada y al resto de los presentes les recorrió un escalofrío. El pequeño y dulce angelito, que estaba amarrado a la camilla, lanzó una mirada algo ofendida pero divertida a sus doctores.
—shi me hashes dólares los mos eshre (si me hacen doler, los morderé)— el doctor asintió algo temeroso, y comenzó a hurgar en la boca del niño. "Por favor, que no haya ninguna carie" pensaron todos en la sala, incluido el pequeño paciente. Mientras revisaba, el pasante se acercó a observar.
—Doctor...creo que tiene caries— susurró, y tanto Jason como el doctor se paralizaron. El médico sintió el sudor acumularse en su frente y Jason ya estaba a nada de poner a prueba cuánta fuerza tenía para escapar de las ataduras.
—Maggie, Erik, y Josh— llamó a sus tres compañeros que asintieron, Jason cerró los ojos, justo cuando las manos de un doctor mantenían su cabeza fija, el otro mantuvo sus manos en sus cachetes para que no mordiera, y la mujer quedó en ayudar en todo lo posible al doctor, pues querían hacer esto rápido y sin algún herido.
La agilidad, era necesaria para esta misión.
...
Muchos dicen, que escucharon lamentos y gritos.
Y también...
Los pobres doctores tuvieron que ir a terapia y uno recibió dos puntadas en su mano.
En cuanto al menor de la familia, este no era tan salvaje como su hermano mayor Jason, pero tampoco un angelito como Dick y Tim. Era un intermedio. El pequeño se quejó, lloro, e incluso maldijo en español y árabe (aunque lo último puede ser que haya sido en español también, pero no era posible entenderle cuando el doctor preguntó justo cuando tenía un instrumento raro en su boca).
Cuando los chicos salieron, Bruce y Alfred decidieron entregarles una comida de lujo a todos los médicos, por las molestias (y obviamente pagaron los puntos por la mordida). Y los niños salieron algo llorosos pero victoriosos por aguantar una cita más del dentista.
—te odio— susurraron los cuatro, horas después en la cena de felicitación.
—Y yo los amo— respondió sin problemas Bruce, viendo divertido como sus hijos ignoraban casi con miedo a los pobres y deliciosos postres de Alfred.
------
Se que les debía esta segunda parte, hace tiempo. Y aquí la tienen espero les guste.
Los amoo
ESTÁS LEYENDO
Los Wayne
FanfictionConjunto de momentos de la familia Wayne, se ubicaran en la misma línea de tiempo, pero la mayoría se basará en la niñez, por ende no esta basada en ningún comic. Cómo sería Bruce si desde antes ya cuidara a todos los chicos (y fuera un padre más ab...
