Carlos se separó del beso e Isabel abrió lo ojos sonrojada, tanto que volteo la mirada avergonzada, el sonrió con ternura al ver su reacción, Isabel no sabía que hacer o que decir, pero sin duda alguna había disfrutado del beso, Carlos posó su mano en el hombro de ella e Isabel lo miro de nueva cuenta, eso sí antes de que hiciera otra locura se levantó del lugar y estaba por irse pero Carlos tomo su mano para impedírselo.
Carlos: ¿Por qué huyes? – la miro directo a los ojos.
Isabel: Porqué esto está mal por dios tu eres el maestro de mi hijo y además yo aún estoy casada – contesto con calma, pero firmeza.
Carlos: Te estás divorciando y el que sea maestro dónde estudia Joss no lo veo como un problema – trato de tranquilizarla.
Isabel: Carlos Por dios a leguas se nota la diferencia de edad y como tú dices me estoy divorciando más aún no lo estoy, por último podrías hasta perder tu trabajo por algo que no tiene fundamentos ni de pies a cabeza, esto solo fue un error – se soltó del agarré y salió del bar, Mimí que la había visto salir fue detrás de ella.
Mimí: Isa ¿Qué pasó? – posó su mano en su hombro.
Isabel: Nada mejor ya vámonos – suplico.
Mimí: Pero y Mayte, además no hemos pagado – cuestionó.
Isabel: Por Mayte ni te preocupes ya a de estar bien acompañada con alguien porque ella misma pago la cuenta y no se ha vuelto a parecer – respondió un poco molesta.
Mimí: Está bien vamos a tomar un taxi vente – ambas tomaron un taxi y se fueron.
Era verdad Mayte estaba más que acompañada, estaba recibiendo el mayor placer que había sentido por parte de una completa desconocida, pero no le importo solo estaba con los ojos cerrados recostada en el asiento trasero y arriba de ella estaba Ilse recorriendo su cuerpo y su mano dentro de la intimidad de Mayte, los gemidos de esta última la volvían loca y esto desataba a que ella la estimulará con mayor rapidez, a lo que Mayte estaba totalmente encantada, hasta que no aguanto más y cuando su clímax llegó, beso a Ilse para acallar un poco el fuerte gemido que emitió, Ilse sonrió y saco la mano de Mayte, llevo sus dedos a su boca de una manera tan sensual que Mayte tomo la mano de Ilse y al igual se la llevó a la boca.
Ilse: Muero por tener tu pequeño cuerpo en mi cama – susurro en su oído y beso el lóbulo de la oreja.
Mayte: Ah si, ¿para que? – se levantó y la miro coqueta.
Ilse: Para probar tu sabor de lleno – la beso apasionadamente.
Mayte: Me tienta tu oferta – se sentó y dirigió sus manos a su pecho – pero no crees que yo me quedaré atrás muero por oírte – dio un leve mordida al pecho de Ilse, cosa que la hizo estremecer.
Ilse: Pues que esperamos – se acomodo su vestido y se dirigió al asiento del conductor.
Mayte: Solo espera déjame entregarle las llaves de mi coche a mi hermana se quiso separar pero Ilse la detuvo.
Ilse: Ay nena estabas tan metida en esto que tú hermana y su amiga ya se fueron hace unos minutos en un taxi – rio al ver la expresión de Mayte.
Mayte: De seguro me va a matar, pero valdrá la pena entonces te sigo en mi auto – la beso levemente e Ilse asintió, Mayte se acomodo su top y pantalón y sin más se fue a su auto.
En la mañana Mayte se encontró en una cama tendida junto a Ilse que aún dormía plácidamente y sonrió al recordar la alocada noche que tuvo junto a su acompañante, busco un reloj y lo encontró en la pared del aquel cuarto, aún estaba a tiempo eran las 6 de la madrugada aún y debía estar en el juzgado a las 10 así que se levantó de la cama y recogió su ropa cuando fue al baño de la casa se metió a la regadera y comenzó a ducharse, pero a medio baño sintió un cuerpo cerca de ella sujetándola de la cintura.
Ilse: No planeabas invitarme – comenzó a besar su cuello.
Mayte: No, te veías tan tierna durmiendo que no quise despertarte – ladeó su cabeza para darle más acceso a Ilse.
Ilse: Déjame darte tu despedida – la arrinconó contra la pared e inicio una ronda de besos que se torno a otra ronda de pasión.
Isabel se despertó debido a que alguien tocaba la puerta y era su hermana junto a Joss y Stefany, Isabel le agradeció y comenzó a prepararles el desayuno a los niños, mientras estos cabeceaban por ser sacados de la cama temprano, pero al tomar su desayuno están como nuevos, hace que Joss se meta a la ducha y comienza a preparar las mochilas de ambos niños y Stefany la ayuda, al poco tiempo vuelven a llamar a la puerta e Isabel va a ver quién es y era Mimí.
Mimí: Traje el uniforme de Stefany y su cuaderno de caligrafía ya que hoy toman esa clase según su horario – saludo a Isabel – Por cierto no has sabido nada de May – rio un poco.
Isabel: Ay no esa no va a dar señales ni de humo hasta al medio día y eso sí tenemos suerte – rio.
Stefany: Mami – corrió con alegría.
Mimí: Mi amor – la abrazo y la lleno de besos – te extrañe, pero bueno ve y mete tu cuaderno a tu mochila para que no se te olvide – la bajo y le dio su cuaderno, la niña asintió y fue a meter su cuaderno.
Isabel: Es una niña encantadora – sonrió.
Mimí: Si y no me arrepiento de nada – dijo con orgullo.
Isabel: Eso me queda claro, si quieres déjame el uniforme y yo la alistó – tomo el gancho dónde estaba el uniforme de Stefany.
Mimí: Ay no como crees mujer – se negó
Isabel: Necesitas desayunar para ir al trabajo así que tú relájate y desayuna – se cruzó de brazos.
Mimí: Bueno está bien mamá pero desayuno algo en la cafetería para no dejarte sin despensa – se resigno – solo deja despedirme de mi niña.
Isabel: Claro vamos – ambas subieron escaleras arriba.
Mimí se despidió de Stefany y se fue a su trabajo, como ya iba tarde no desayuno y rápidamente se puso a trabajar en todos los pedidos que le surgían, hasta que llegó como de costumbre Ivonne pidiendo lo mismo de siempre, pero esta vez acompañado de un pastelito, todo iba con normalidad hasta que Mimí cuando le llevaba su cuenta a Ivonne está sintió pesadez en los ojos y no supo más de ella cuando su vista se oscureció por completo.
Continuará………………………..
