La tarde llego y Mimí junto a Stefany llegó 30 minutos antes de que dieran las 6, Mimí le deseo suerte en su cita y se fue con Joss, Isabel ya había tomado una elección de outfit y era unos jeans, camisa blanca y unas botas negras, Isabel aunque lo negara estaba entusiasmada y eso lo dejaba ver en el esmero que estaba poniendo por arreglarse, llegó al parque 3 minutos antes de la hora acordada, no paso ni un minuto cuando vio a Carlos a la lejanía caminar con un pequeño ramo de claveles.
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Carlos: Me alegra que hayas venido y por las molestias te traje este detalle – le entrego el ramo e Isabel lo acepto gustosa.
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Isabel: Gracias realmente son hermosas – las miro en su máximo esplendor – pero bueno ahora sí dime ¿de qué querías hablar? – lo miro.
Carlos: No creo que quieras a hablar en medio parque o ¿Si? – rio e Isabel lo acompaño.
Isabel: Y entonces ¿Dónde?, Bueno cualquier lugar es bueno menos un bar por favor – ambos rieron.
Carlos: No se si quieras que vayamos a mi departamento o si prefieres un lugar público está la opción de un restaurante – la miró e Isabel lo pensó detenidamente.
Isabel: Dependiendo del tema, así que tú elige si va a ser algo privado prefiero ir a tu departamento – se cruzó de brazos y sin más Carlos asintió y la tomo de la mano para guiarla cosa que a Isabel le erizo la piel, aunque solo sonrió.
Ilse estaba plácidamente dormida en la cama de Mayte mientras está última estaba checando unos documentos para preparar la defensa de su hermana, traía un moño mal amarrado y una bata azul, pero a veces no se contenía y volteaba a ver a Ilse, la veía detenidamente y contemplaba esa enorme belleza que portaba, aún toda despeinada le parecía sumamente linda, siguió así por un rato hasta que Ilse comenzó a sudar frío.
Ilse: No Pablo tu eres mi hermano – dijo entre sus sueños y despertó demasiado alterada cosa que hizo que Mayte se acercará.
Mayte: ¿Estás bien? – le acaricio la mejilla.
Ilse: Abrázame – la abrazo y se quedó ahí como si Mayte le brindará esa calma que ella tanto necesitaba y Mayte se quedó pensando por un momento en lo sucedido, no encontró explicación alguna.
Mayte: Ya – le acariciaba el cabello – no pasa nada – se separó del abrazo y la miro – quieres hablar de lo sucedido – miro a Ilse pero está última negó con la cabeza – Está bien – vuelve a dormir – le regaló una sonrisa y cuando estaba por levantarse, Ilse la tomo de la mano para detenerla.
Ilse: Quédate conmigo – dijo con un tono en el que Mayte no supo si era de súplica o miedo, pero ella asintió sin más se metió a la cama abrazando a Ilse, mientras Ilse recargaba su cabeza en el pecho de su acompañante y de nueva cuenta para ambas el sueño se hizo presente.
Isabel y Carlos habían llegado a una pequeña sección de condominios y entraron a un edificio donde la pinta era bastante agradable, aunque a Isabel no paraban de sudarle las manos por los nervios ya que su cabeza no dejaba de imaginar posibles escenarios, finalmente llegaron al quinto piso y llegaron al departamento de Carlos, el abrió la puerta y dejo pasar a Isabel que ella observo y se grabó cada detalle.
Carlos: Se que es algo apático pero simplemente no eh tenido tiempo de remodelar – dijo detrás de Isabel Isabel: No te preocupes al menos no eres desordenado – rio
Carlos: Te gustaría algo de beber – se puso frente a ella.
Isabel: Con gusto te recibo un café – sonrió.
Carlos: Ah la orden por lo mientras usted bella mujer tome asiento – la adentro a la sala hasta que Isabel se sentó y dejo el ramo de claveles en la mesa observo por la ventana y miro una gran calma.
Joss y Stefany jugaban mientras Mimí no dejaba de pensar en lo que el doctor supuso que tenía, esto la hizo temer ya que si era una enfermedad grave o peor, Stefany podría quedar sola y eso era lo que menos quería, pensó en todas estas posibilidades y le aterraba a tal grado de que comenzó a llorar en ese momento, fue al baño rápidamente para que los niños no la vieran y al estar a solas en el baño dejo que las lágrimas se desbordaran por completo.
Mimí: Mi hija, no puedo dejarla sola – dijo entre lágrimas – ¿Por qué dios?, ¿Por qué me pones está prueba tan difícil? – miro al techo y pensó en lo corta y triste que había sido su vida, al menos hasta que llegó Stefany y a pesar de su padre no quiso reconocerla al menos por parte de ella si había sido fruto de amor.
Flashback:
Mimí se encontraba en el afamado callejón del beso en Guanajuato en como esperaba a aquel chico incomprendido que fue al igual el único que le mostro interés genuino a Mimí en sus sueños y metas, en como ella solo quería estudiar para ayudar a su familia y después casarse con el amor de su vida, tener una vida tranquila con un pequeño huerto e hijos alrededor, aunque ella por parte de sus amigas no conseguía más que burlas ya que la creían anticuada.
Mimí: Es que me sorprende Gabriel que no pienses que estoy hecha a la antigua – rio y lo miro.
Gabriel: Y tu que les haces caso son una bola de chamacas descarriadas que se creen poderosas ante el mundo – le acaricio la mejilla.
Mimí: Bueno tampoco es que me importe mucho, aunque con el tiempo se vuelve fastidioso – rodó los ojos – pero tú ya me vas a decir para que me citaste aquí y muy noche – se cruzó de brazos.
Gabriel: Ah pues muy sencillo para esto – se acercó a Mimí y le dio un beso que la dejo por un principio en shock, pero después de que su mente procesará el momento siguió el beso con demasiada ternura.
Mimí: ¿Qué fue eso? – esbozo una sonrisa inocente.
Gabriel: Que me gustas y que si tú me lo permites yo quiero sor el hombre el que te ayude a cosechar ese huerto y el padre de tus hijos – la tomo de las mejillas.
Mimí: Pues ya te habías tardado porque te di todas las señales y tú ni las veías – junto su frente con la de el – te quiero – el sonrió y la volvió a besar.
Fin del flashback.
Mimí suspiro ya que casi nada de lo que soñaba se estaba cumpliendo y no es como si le importara, pero su destino lo veía gris ante la incertidumbre de saber que algo grave le podía pasar, Carlos por su parte llegó con los cafés e Isabel agradeció, dio un pequeño sorbo solo para después mirar a Carlos.
Isabel: Ahora si Carlos ¿De que quieres hablar? – pregunto con calma.
Carlos: Isabel – posó su mano en la de Isabel – Se que suena ridículo, pero me gustas y se que yo también te atraigo, te sentí en ese beso – Isabel rápidamente retiro su mano.
Isabel: No Carlos te equivocas – estaba nerviosa y estaba por levantarse e irse, pero Carlos se lo impidió.
Carlos: Ah quien le vendes esa excusa a mi o a ti misma – la miro fijo y ella no supo que decir hasta que Carlos le acaricio la mejilla – Eres una mujer que tiene derecho a sentir a final de cuenta nadie tiene corazón de piedra – le susurro e Isabel cerro los ojos, sin más Carlos la miro con los ojos cerrados y sin perder tiempo se acercó a sus labios dándole un beso lleno de ternura.