Ilse: Ivonne ¿Qué fue lo que ocurrió? – dijo sin separarse del abrazo e Ivonne comenzó a contarle todo lo que había ocurrido la noche anterior.
Mientras tanto Isabel llegó a la habitación donde estaba Fernanda pues entre tantos pasillos y pisos se perdió, al entrar y verla en ese estado con un collarín, además de algunos moretones en el cuerpo no pudo contener sus lágrimas y lentamente se acercó a ella para sujetar su mano, sabía que en estos casos solo quedaba tener fé.
Isabel: Negrita abre esos ojitos de venado que tienes – acaricio su cabello – sabes te has vuelto casi una hermana para mí – seco sus lágrimas – tal vez creas que es una tontería – rio levemente – ya que tan solo llevamos unos meses conociéndonos, pero siempre estuviste ahí para mí y además de que confiaste en mi ciegamente a pesar de que en ese momento era casi una extraña para ti, solo quiero decirte que debes luchar, porque tienes unas amigas increíbles, tienes un hombre que está haya afuera y te ama, tienes una carrera y futuro prometedor, por todo eso y más lucha – acaricio su mejilla hasta que alguien los interrumpió.
Héctor: Disculpa creí que estaba sola – estaba por irse, pero Isabel lo detuvo al ver a la gemela de Fernanda.
Isabel: No te preocupes yo ya me iba – volteo a ver a Fernanda – adiós mi negrita – se dirigió a la salida y sin más ahí dejo a Héctor y Claudia, está última al verla así no se pudo contener y rompió en llanto.
Claudia: Hermanita – se acercó a ella – perdóname – le toma la mano – nunca quise ocasionarte esto.
Héctor: Claudia tú no tienes la culpa de nada – sujeto su hombro – fue un accidente y aquí el único que les debe una disculpa a ambas soy yo – Claudia lo volteo a ver.
Claudia: ¿Desde cuándo la amas? – pregunto con calma.
Héctor: No creo que sea el………. – fue interrumpido.
Claudia: Quiero entender esto por favor y si estoy aquí no es para reprochar algo si no solo porque quiero que ella esté bien y si es contigo lo sabré aceptar, pero quiero saberlo todo – lo miro.
Héctor: Desde que las conocí Fernanda fue la que me robó el corazón – le hizo saber.
Claudia: Entonces ¿Por qué te casaste conmigo si la amabas a ella? – seco sus lágrimas.
Héctor: Fue decisión de ambos yo siempre le mostré interés a Fernanda, pero ella siempre me rechazó y me animo a conquistarte con el tiempo Fernanda se fue a estudiar a Estados Unidos y al final pensé que podría hacerte feliz y que Fernanda no era para mí – suspiro.
Claudia: ¿Desde cuándo empezó su amor? – cuestionó con miedo de la respuesta.
Héctor: Desde su cumpleaños, hace unos 2 meses – le hizo saber.
Claudia: A lo que me refería es desde ¿Cuándo te ama Fernanda? – miro a su hermana.
Héctor: Esa pregunta solo te la puede contestar Fernanda ya que yo los únicos dos encuentros que tuvimos nunca me dijo a pesar de que yo se lo pregunté – se acercó a Claudia.
Claudia: Creo que ahora todo me queda más claro, ella siempre me habló de un amor que era imposible antes de que se fuera a Estados Unidos y nunca me dijo quien, creo que eras tú – miro a Héctor – pero entonces ¿Por qué hiciste todo esto Fernanda? – la miro desconcertada y en eso llegó el doctor.
Doctor: Usted es el cuñado de la señorita Meade ¿verdad? – lo miro y el asintió.
Héctor: ¿Cómo está? – pregunto ansioso.
Doctor: Afortunadamente como usted lo ve logro pasar la noche y a evolucionado bien, por ahora está fuera de peligro – con esto Claudia y Héctor sintieron un enorme alivio.
Claudia: Pero entonces ¿Por qué sigue inconsciente? – le pregunto al doctor.
Doctor: Es el medicamento pero en unas hora más despertara – contesto con calma.
Héctor: Muchas gracias doctor – agradeció y con esto Claudia se volvió acercar a su hermana.
Claudia: No pienso moverme de aquí hasta que abras esos ojitos – se sentó a su lado y la tomo de la mano y Héctor con esto decidió salir para dejarlas solas.
Por otra parte Mayte e Isabel ya estaban en el juzgado para llevar a cabo la primera audiencia, Isabel estaba bastante nerviosa y Mayte trataba de tranquilizarla, aquí Isabel decidió informarle sobre el accidente de Fernanda y ambas estaban dialogando sobre lo que había pasado entre Mimí e Ivonne, pues hasta ahora no se había hecho presente.
Mayte: ¿Dónde podrá estar Mimí? – pensaba – no crees que haya regresado a Guanajuato – miro a Isabel.
Isabel: No creo ella sabes que tiene solo tiene muy malos recuerdos de su pueblo – se cruzó de brazos.
Mayte: Pero piensa a qué otro lugar se pudo haber ido si no fue ahí y………– fue interrumpida.
José Manuel: Espero estés lista Isabel – llegó con una sonrisa.
Isabel: Para firmar el divorcio, por supuesto – lo miro seria.
José Manuel: Eso lo veremos mi amor – tomo un mechón de cabello.
Isabel: No me toques – lo empujó y antes de que pudieran seguir una guardia abrió la puerta del juzgado.
Guardia: Ya pueden pasar – con esto Mayte tomo a su hermana y se adentraron a la sala y José Manuel al igual entro junto a su abogado.
Mientras tanto Ivonne e Ilse estaban sentadas en la banca de un parque y terminaba de contarle todo lo sucedido la noche anterior con Liliana y Mimí, Ilse no lo podía creer pues ella la conocía a la perfección y desde aquella ocasión cuando ella se metió con una mujer bastante pasada de copas, pero al día siguiente la mujer termino por ofenderla diciéndole que se había aprovechado de su estado para meterla a su cama.
Ilse: Ivonne es que tú no eres de las que sobrepasas con el alcohol desde que esa mujer intento, bueno ya sabes – dijo incrédula.
Ivonne: Lo se, solo que me confíe porque Liliana sabes que es mi mejor amiga – dijo afligida.
Ilse: Ah tu mejor amiga – se hizo la ofendida cruzándose de brazos.
Ivonne: Ilse sabes a qué me refiero – la toma de los hombros – además tú eres como mi hermana y lo sabes.
Ilse: Más te vale, pero ahora aquí la pregunta es ¿Dónde está Mimí? – quedó pensativa.
Ivonne: No lo sé ahora puede estar en cualquier lado, en cualquier estado de la república – se tomó la cabeza desesperada.
Ilse: Creo que de alguien que nos puede ayudar, acompáñame – la toma de la mano e Ilse la va guiando en dirección a su casa, Ivonne no sabía el porqué pero si la ayudaba a encontrar a Mimí la seguía hasta el fin del mundo.
