Capitulo 47

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Ivonne iba manejando y Mimí se había quedado dormida a medio camino a decir verdad volteo a verla un par de ocasiones pues le parecía sumamente tierna, al llegar a aquel lugar que le tomo un tiempo llegar, movió a Mimí con calma para que despertara de su sueño en un principio se negaba a abrir los ojos hasta que Ivonne salió del auto y abrió la puerta del lado del copiloto para plantarle un apasionado beso que hizo que Mimí finalmente se despertara.

Mimí: Me encantan tus labios – rio.

Ivonne: Y a mi me encantas tu – sonrió – ven – la toma de la mano para que salga del auto – te prometo que está noche lo último que querrás será dormir – la guío por un camino hasta llegar la entrada de una hacienda.

Mimí: ¿De quien es esta hacienda? – pregunto curiosa.

Ivonne: Mía así que despreocúpate de que alguien llegue o algo – busco unas llaves en su bolsa y después de abrir la puerta la pareja entro feliz al lugar, Mimí contemplaba sus alrededores – ven vamos a terminar algo que dejamos pendiente – la lleva al interior del lugar entre risas cómplices pues sabían lo que pasaría en ese lugar.

Mientras tanto Mayte estaba un poco ida debido a que aún seguía analizando aquella situación que había escuchado de los labios de su novia, Ilse por su parte noto a su novia muy ida esa noche pues hasta se había puesto un camisón rosa para disfrutar un poco más de esa noche con Mayte, pero ella ni siquiera lo noto así que sin rodeos pregunto directamente.

Ilse: Nena ¿Qué pasa? – la toma del mentón para conectar sus miradas.

Mayte: No es nada – sonrió levemente y le dio un pequeño beso.

Ilse: May en que quedamos – se cruzó de brazos sería – en decirnos la verdad siempre, si algo nos disgustaba lo íbamos a decir – hizo un fuerte contacto visual y Mayte suspiro resignada.

Mayte: Tienes razón mi amor – comenzó a hablar – Escuché tu conversación con Ivonne sin querer y bueno eso es lo que me a traído así toda la tarde – comento con una combinación de pena y tristeza.

Ilse: Ahora lo sabes – tomo su mano – May yo sabré respetar tu decisión si no quieres tener un hijo a la final soy feliz a tu lado y tampoco quiero orillarte a aceptar algo que tú no quieres – acaricio su mejilla.

Mayte: La verdad es que yo no sé si quiera o no, sabes es algo en lo que nunca me puse a pensar y nunca le tome importancia, lo voy a pensar en lo que tú acabas tu tratamiento y te daré mi respuesta – le dio un suave beso.

Ilse: Gracias nena sea cual sea tu decisión la tomaremos juntas de la mano porque nunca pienso soltarte – intensifica el beso.

Mayte: Me vuelves loca Ilse María te amo – unieron más sus cuerpos – sabes ahora que lo veo el rosa y el rojo siempre te sientan muy bien – subía sus manos al pecho de su novia.

Ilse: May – lanzo un gemido.

Mayte: Dime mi amor – susurro en su oído.

Ilse: Hazme el amor hasta el amanecer – susurro y Mayte no perdió el tiempo se entregaron en cuerpo y alma como ambas mujeres sabían hacerlo, Mayte siempre era muy tierna e Ilse era apasionada, ambas se complementaban a la perfección.

Por lo mientras Mimí estaba esperando en la terraza en lo que Ivonne fue a buscar una botella de vino para relajar el ambiente, realmente estaba feliz y pueda ser que no estuviera planeado que fuera en este momento, pero para que esperar un hecho que quieren consagrar, Mimí solo estaba preocupada exactamente de que era lo que debía hacer pues solo había estado íntimamente con un hombre y con una mujer nunca, suspiro mientras veía el cielo.

Ivonne: ¿En qué tanto piensas? – dejo la botella de vino y dos copas en la mesa – espero en mi – le dio un beso en los labios.

Mimí: Pues si aunque no lo creas – Ivonne abrió la botella y ambas rieron.

Ivonne: Me alegro que estés pensando en mi y espero que sea de la misma manera que yo estoy pensando en ti en estos momentos – susurro en su oído y no pudo evitar darle una leve mordida en el lóbulo de la oreja, lo que hizo que Mimí diera un pequeño salto – tranquila aún comienza lo bueno – se separó y sirvió el vino en las copas – brindo por más momentos como este, salud.

Mimí: Salud – chocaron sus copas y tomaron de sus copas, vaya que Mimí lo necesitaba un poco.

Ivonne: ¿Quieres otra? – mira a Mimí.

Mimí: No – se levantó para sentarse a horcajadas en Ivonne, se apresuró a robarle un beso apasionado e Ivonne no se resistió.

Llegó el momento en que Ivonne no sé contuvo y su lengua empezó a hacer de las suyas, Mimí no pudo contener los gemidos ahogados que salían de su boca y esto hacia que Ivonne quisiera oírla más, sus manos pasaron al frente y comenzaron a desabrochar la blusa de Mimí e Ivonne quedó maravillada ante la vista que tenía de su novia, está última se sonrojo un poco.

Ivonne: Eres hermosa no tienes nada de que avergonzarte – con su mano comenzó a acariciar su abdomen hasta llegar al pecho – en especial estás ya muchas quisieran tenerlas – les dio un le apretón que hizo que Mimí gimiera – ¿Te gusta? – Mimí estaba con los ojos cerrados y solo atino a asentir con la cabeza – dímelo quiero oír tu voz – comenzó a besar su cuello y bajo hasta su pecho dónde dio una leve mordida.

Mimí: Si me gusta – lanzo casi en un gemido.

Ivonne: Me alegro porque esto no sera lo único que te enseñe – sonrió con picardía y Mimí supo al menos que no debía preocuparse al menos por ahora.

Mimí: Hazme sentir mujer – la mira a los ojos y ese contacto visual fue más que suficiente para que Ivonne tomara a Mimí y la guiara al cuarto, al entrar Ivonne retrocedió con Mimí y ambas cayeron a la cama, Ivonne se enderezó e hizo su largo cabello a un lado.

Ivonne: Está noche será diferente a todas las que e tenido porque te tengo aquí solo para mí – comenzó a quitarle la blusa por completo.

Continuará………………… 

La libertad del amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora