Al otro día Mimí se levantó y quería salir huyendo de ese lugar, pero al igual no quería ser descortes con Ivonne, porque a la final la recibió en su casa y la atendió, así que no podía irse mínimo sin darle las gracias por todas sus atenciones, dejo que Stefany siguiera durmiendo, pero ella decidió salir a caminar un poco al patio para pensar mejor las cosas, estaba amaneciendo y la brisa fría de la mañana corría fuerte, el cielo aunque ya no era oscuro aún se podía divisar la luna y Mimí se sentó en una silla sin más cerro los ojos recordando aquel beso, pensó y pensó en todo al tratar de encontrar una respuesta de ¿Por qué le había fascinado ese beso?.
Mimí: Nunca e visto a ninguna mujer de esa manera – dijo para si misma – pero será que Ivonne……….. no esto no está bien Ivonne es solo mi amiga, además a mi nunca me han gustado las mujeres – dijo sería - pero entonces ¿Por qué me beso ella? – dio un leve suspiro y no dijo más se quedó contemplando el cielo en busca de una respuesta.
Lo que Mimí no sabía es que Ivonne la había escuchado ya que al oír que se abrió la puerta de su casa se levantó rápidamente y ahí vio a Mimí con todas sus dudas al respecto de lo acontecido la noche anterior, Ivonne al oírla decir el porque la había besado se acerco a ella con calma y posó sus manos en los hombros de Mimí, mientras acercaba su boca al oído de Mimí.
Ivonne: Porque me gustas – susurro y Mimí volteo a verla sorprendida viendo a Ivonne con solo una camisa larga que estaba por arriba de las rodillas y Mimí se quedó congelada ante este hermoso panorama – me gustaste desde que te vi, pero tampoco voy a coquetearle a cada mujer que me gusta – rio un poco – pero tú Mimí eres especial esos ojos tuyos dejan ver mucho de ti y eso me gusta – la toma del mentón para que la vea.
Mimí: Dios mío que es esta sensación que siento de querer besarla y tal vez acariciarla – pensó para sus adentros, pero en este preciso momento Ivonne iba acercando sus labios a los de Mimí y está última no opuso resistencia y se dejó envolver por esos labios, fue un beso tranquilo y tierno, aunque Mimí sentía esa chispa especial que la hacía perder la razón.
Aunque en un momento el beso subió de intensidad cuando Ivonne introdujo su lengua y esto tomo de sorpresa a Mimí gimiendo en sus labios e Ivonne con esto tomo la iniciativa de sentarse a horcajadas lo que para Mimí fue mucho mejor pues con sus manos comenzó a acariciar la espalda de Ivonne y está última estaba dichosa de esta acción.
Mientras que con Isabel y Carlos, el fue el primero en despertar y se quedó admirando la belleza de aquella mujer que le a dado una enorme y grata felicidad, se levantó y se fue para la cocina pues quería darle una sorpresa a Isabel, los minutos pasaron y una Isabel adormilada se levantó de la cama al no ver a Carlos, se colocó una bata que encontró en el baño, el olor de la cocina la atrajo y ahí vio a su hombre preparando el desayuno se acercó y lo abrazo por detrás.
Carlos: Veo que ya te levantaste – sonrió ampliamente.
Isabel: Al no verte pensé que te habías ido – dijo con tristeza y con esto Carlos volteo para verla de frente.
Carlos: Es fin de semana Isa y yo no voy a ningún lado mi señora – la toma de las mejillas – te amo se acercó a los labios de ella.
Isabel: Yo también te amo – después se fundieron en un beso – ¿Qué estabas cocinando? – se separaron del beso.
Carlos: Unos hotcakes, pero ahora me atrae más la idea de otro desayuno – dijo mientras pasaba sus manos a la cintura de Isabel, estrechando sus caderas.
Isabel: Ah si pues pueda que a mí también – sonrió con picardía y con esto Carlos no perdió el tiempo y la cargo para sentarla en la mesa de la cocina.
Carlos: Sabes mi bata te queda muy bien, pero creo que tú mejor atuendo es tu desnudez – ambos sonrieron y volvieron a besarse.
Por otra parte estaban Ilse y Mayte abrazadas dormidas hasta que la primera en despertar fue Ilse, al ver a Mayte dormida con un semblante tranquilo paso su dedo índice por los labios de Mayte y después por cada pequeña peca que tenía en sus mejillas, Mayte abrió los ojos para encontrarse con tan hermosa vista y sobre todo aún no creía que esto estaba sucediendo en verdad estaba agradecida.
Ilse: Buenos días nena – le dio un pequeño beso en los labios.
Mayte: Hola güerita – sonrió.
Ilse: Antes que nada perdóname por lo que voy hacer pero no puedo contenerme más – la miro a los ojos y antes de que Mayte pudiera preguntar Ilse se metió entre las cobijas y comenzó a hacer de las suyas.
Mayte: Ilse María sal de ahí o……………. AY – soltó un gemido e Ilse al oírla menos se detendría así que Mayte se mordió el labio para acallar sus gemidos pues la habitación donde estaba Joss estaba al frente de ellas, cuando Mayte llegó a su climax soltó un leve gemido que trato de acallar lo más posible e Ilse subió a darle un beso.
Ilse: ¿Te gusto? – pregunto con una risita.
Mayte: Estas loca sabes que hubiera pasado si entra mi sobrino – rio.
Ilse: Pero así de loca me quieres – Mayte no pudo contradecirla y sin más le dio otro beso.
Mayte: Solo te diré que está me la pagarás – se levantó de su cama.
Ilse: Yo encantada – sonrió y Mayte se cambió de ropa e Ilse solo volvió a poner sus zapatos y fueron a la cocina para hacer el desayuno.
Ivonne y Mimí finalmente se separaron, se miraron ambas a los ojos y ninguna sabía que decir o que hacer, pero Mimí fue la primera en acabar con el silencio que las rodeaba haciendo que este momento se volviera incómodo y tortuoso para amabas, Ivonne sabía que si no detenía en este momento tomaría a Mimí y la haría suya.
Mimí: Ivonne ¿Tu me quieres? – pregunto con un poco de pena.
Ivonne: Tu me gustas y como te he dicho eres especial – acaricio su mejilla.
Mimí: ¿Pero no me quieres? – cuestionó al no tener una respuesta clara.
Ivonne: No lo sé – dijo al igual de confundida que ella, Ivonne nunca se había enamorado pues siempre su vida había sido de personas que hoy están, pero mañana no.
Mimí: Supongo que solo nos dejamos llevar por algo que no debemos seguir, me retiro con Stefany y no te vuelvo a molestar – menciono sería pues aunque ella no lo quería admitir ese simple “no lo se” le desgarro el alma y sentía que Ivonne la quería para una noche.
Ivonne: Mimí yo…….. – fue interrumpida.
Mimí: Por favor te puedes para – la miro seria e Ivonne se levantó con tristeza y Mimí se levantó de la silla y fue por Stefany, aunque la pequeña había visto un poco de lo acontecido por la ventana de la alcoba en la que estaba y la pequeña estaba muy feliz por su mamá pues nunca la había visto darse un beso con alguien, se entusiasmo con la idea de que Ivonne fuera su segunda mamá – Stefany que bueno que ya te levantaste vámonos mi amor – tomo la mochila de Stefany dónde traía su ropa del día anterior ya que ahorita traía una pijama.
Stefany: ¿No vamos a desayunar? – pregunto confundida.
Mimí: En casa te preparo lo que quieras vámonos – la cargo.
Stefany: Mínimo puedo despedirme de mi tía Ivonne – suplico y Mimí asintió, bajaron las escaleras y ahí estaba Ivonne sentada en la misma silla donde se habían besado – tía ya nos vamos mamá y yo – hablo con ternura e Ivonne la miro y se acercó a ella.
Ivonne: Lo se pequeña cuídate mucho – le beso la frente y Stefany la abrazo e Ivonne correspondió.
Stefany: Te amo mamá – susurro en su oído y cuando se separó Ivonne la miro confundida, pero con una sonrisa.
Mimí: Adiós y gracias por todo – dijo en un hilo de voz de tristeza y sin más se fueron de aquella casa.
Continuará………………………………….
