Capitulo 4

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Isabel y el maestro habían llegado a su oficina, el maestro le pidió a Isabel que se sentará y así lo hizo, busco las palabras adecuadas para no afligir más a la pobre mujer que por un momento no pudo para de pensar lo realmente hermosa que era a pesar de su edad, pero fue sacado de esos pensamientos por la misma Isabel que lo llamo.

Isabel: Maestro ¿Se encuentra bien? – pregunto preocupada.

Maestro: Si una disculpa estaba viendo por dónde iniciar con el tema que la trajo aquí – se aclaró la garganta – por lo que hemos visto respecto a Joss – saco de un cajón una carpeta y la abrió – era un niño muy aplicado y tranquilo pero vimos cierto decaimiento a partir de Febrero, no sé si de ahí comenzó el tema del divorcio o…… - fue interrumpido.

Isabel: Si ahí fue cuando su padre se fue de la casa – dijo con tristeza.

Maestro: Bueno no soy experto en el tema por lo que sus maestros y yo llegamos a la conclusión de que debe ver a psicólogo – miro a Isabel – es un duelo difícil de comprender para el y un especialista hará que lo entienda de la mejor manera para que el no salga perjudicado, pero en dado caso usted debería de ir también y si el padre puede también – le menciono algo nervioso por la reacción que pudiera tener.

Isabel: Habla de terapia familiar – se cruzó de brazos y el maestro asintió – de mi parte yo pondré todo de mi para ver a mi hijo bien, pero el padre no le interesa – rodó los ojos al hablar de su aún esposo.

Maestro: Con usted basta – le regaló una sonrisa – Me permití tomar el atrevimiento de consultar este tema con una amiga dedicada a la pediatría y psicológica infantil y ella la atenderá con gusto y suele tener precios muy accesibles, mire aquí viene su número y dirección – le dio una tarjeta donde venían los datos.

Isabel: María Fernanda Meade – leyó el nombre y luego miro al maestro – de verdad no sé cómo agradecerle – dijo con gratitud.

Maestro: Pues con 2 cosas la primera es que me diga por mi nombre – la miro.

Isabel: Disculpa es que usted es nuevo verdad la última vez que vine estaba una maestra – rio al darse cuenta que ni siquiera se había percatado de ese detalle en la llamada por sus constantes problemas que ocupan su cabeza.

Maestro: No se preocupe y si la maestra Sol descubrió hace poco que estaba embarazada y prefirió descansar del trabajo por estos 9 meses, pero bueno mi nombre es Carlos para servirle – estiró su mano.

Isabel: Mucho gusto Carlos y bueno yo soy Isabel como ya a de saber – sonrió.

Carlos: Si Isabel y a decir verdad es un nombre que encaja perfectamente con usted y su linda sonrisa – le dijo con alegría e Isabel se sonrojo levemente.

Isabel: Gracias – menciono apenada – fue un gusto conocerlo – se levantó de dónde estaba sentada y le dio la mano para despedirse.

Carlos: El gusto fue mío y espero que todo se resuelva – se despidieron e Isabel fue a dónde estaba Joss y al ver la hora, noto que os demás niños al igual estaban a punto de salir y decidió esperar en el parque que estaba al lado de la escuela para si hablar con Joss más a fondo del asunto.

Isabel: Joss mi amor quita esa cara – le levantó la mirada.

Joss: No estás enojada – le dijo con tristeza.

Isabel: No mi amor, pero me gustaría que me contarás lo que pasó para poder entenderte – lo abrazo.

Joss: Es que ese niño dijo cosas muy feas de ti que me enoje mucho y por eso me le fui encima – no se separó del abrazo.

Isabel: Hijo yo sé que los niños pueden ser crueles, pero no debes hacerles caso y se que es difícil – se separó del abrazo y le acaricio las mejillas – pero solo piensa en que así dejaras de meterte en más líos y a mi también, si hazlo por mí – le dijo con ternura y el asintió - ¿Quieres un helado en lo que Stefany? – le regaló una sonrisa a Joss y el asintió con alegría.

Fueron por el helado y compraron uno para Stefany, cuando salió los 3 fueron a la casa muy felices y los niños se fueron a jugar un rato e Isabel fue un momento al estudio para sacar una cita para Joss con la psicóloga, Mimí finalmente salió del trabajo y aunque tuvo que pagar el café que la chica no había pagado con la propina que Ivonne le había dejado pudo pagar y hasta le sobró, cuando llegó vio a los niños jugando, pero al ver a Joss se extraño y fue buscar a Isabel, aunque antes de llamar a la puerta supo que estaba hablando por teléfono y detuvo su acción, de nueva cuenta volvieron a llamar a la puerta y Mimí fue a abrir.

Mimí: May que sorpresa – abrazo a la pequeña mujer y después la dejo pasar.

Mayte: Hola Mimí ¿Cómo estás? – pregunto con una sonrisa.

Mimí: Ahí saliendo, aunque no a sido facil – dijo señalando la mancha de café que estaba en su ropa.

Mayte: ¿Qué te pasó? – pregunto mirando la mancha.

Mimí: Larga historia que para serte honesta no quiero hablar – se sentó en el sillón.

Mayte: Por lo que acabas de decir me imagino más o menos por dónde va el asunto – se sentó a su lado – pero y ¿mi hermana? – volteo a sus alrededores.

Mimí: Está en una llamada……..- fue interrumpida por 2 gritos.

Stefany y Joss: Tiaaaaaaa – gritaron los niños con alegría.

Mayte: Mi niños – los abrazo pero al ver a Joss lo miro desconcertada – Joss ¿Qué te pasó? – le sobó el moretón que traía en la mejilla.

Joss: Me pelee – se apenó pero Isabel salió finalmente de su despacho.

Isabel: Mimí, hermana, ¿Qué sorpresa? – las abrazo a ambas.

Mayte: Ya vez hermana aprovecharme que estoy aquí – jugueteo.

Isabel: No pues eso haremos verdad - miro a Mimi y los niños y estos asintieron – se quedan a comer – las miro.

Mimí: Es una invitación una orden – rio.

Isabel: Tú ¿Qué crees? – se cruzó de brazos mirando a ambas mujeres.

Mayte: No pues es una orden así que vamos a la mesa antes de que mamá oso se moleste – todos rieron y fueron a la mesa para almorzar.

Continuará……………………

La libertad del amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora