Los días transcurrieron e Ivonne sentía una inmensa tristeza tanta que inclusive no podía concentrarse en ninguno de sus cuadros, su frustración era tanta ante este hecho que hubo ocasiones donde tomo la pintura y la aventaba al lienzo en blanco, en las noches la luna la acompañaba en su llanto y es que el recordar aquel día en que Mimí fue cortante después de aquel maravilloso beso no la dejaba en paz, esa noche decidió llamar a Ilse.
Ilse: Diga – tomo el teléfono de su casa.
Ivonne: Ilse – dijo con un leve sollozo.
Ilse: Ivonne ¿estás bien? – pregunto preocupada.
Ivonne: No – seco sus lagrimas.
Ilse: ¿Quieres que vaya? – contesto rápidamente.
Ivonne: Si – dijo con voz entrecortada.
Ilse: Estoy en 15 minutos en tu casa – colgó la llamada y tomo su bolso.
Por su parte Mimí tampoco estaba bien lidiaba con aquel revuelo de emociones que Ivonne había dejado en su interior, además Stefany no la ayudaba mucho ya que Ivonne no había ido a la lección correspondiente con la pequeña, Mimí no quería romperle el corazón a su hija así que solo le decía que estaba ocupada, pero cuando este libre vendrá a verlas, ese día las 3 amigas habían quedado de verse para una charla y Mimí vaya que necesita del consejo de sus amigas y un llamado a la puerta la hicieron saber que ya estaban aquí, sin más se levantó a abrir la puerta y en efecto ahí estaban Isabel, Mayte y Joss.
Joss: Tía – la abrazo.
Mimí: Pequeño – le devolvió el abrazo – Stefany está en la sala esperándote – Joss asintió y fue en busca de Stefany.
Isabel: Hola güera – saludo a Mimí de un beso.
Mimí: Hola mana – sonrió.
Mayte: Hola Mimí ¿Por qué esa cara? – pregunto confundida.
Mimí: ¿Cuál cara? – dijo desconcertada cerrando la puerta.
Isabel: Si esos ojos tristes no son normales y menos en ti – recalco Isabel.
Mayte: Algo que quieras contarnos – se cruzó de brazos seria.
Mimi: Si vengan – suspiro y las llevo al comedor.
Ivonne mientras estaba recostada en su cama hasta que alguien toco su puerta y al oír la peculiar voz de Ilse se levantó rápidamente a abrir, al ver a Ilse se abalanzo a sus brazos e Ilse se quedó sorprendida de ver a Ivonne en este estado, normalmente suele estar tranquila ante todo y ahora estaba totalmente destruida.
Ilse: Ivonne ¿Qué pasa? – pregunto desconcertada.
Ivonne: Me duele el corazón – dijo en un hilo de voz.
Ilse: ¿De qué hablas? – dijo ahora más confundida.
Ivonne: Creo que me enamorado sin darme cuenta – dijo más para sí misma.
Ilse: Haber no estoy entendiendo.
Ivonne: Recuerdas a la chica de los ojos que te conté – se secó sus lagrimas.
Ilse: No me digas que es ella – la miro asombrada e Ivonne asintió – pero ¿Cómo sucedió? – se acercaron al sofá y se sentaron.
Ivonne: Ni yo misma sé en qué punto me enamore de ella – miro a Ilse – pero en el momento en que la bese supe que había algo más allá de una simple atracción solo que no me di cuenta a tiempo, me odio – poso sus manos en su rostro.
Ilse: Es que esto no es sencillo para ti, dijo tu nunca te has enamorado de alguien y aunque muchos han intentado ganar tu amor tu nunca quisiste algo y digo estas en todo tu derecho ya que si nunca sentiste algo por cualquiera de las chicas con las que has estado no es justo para ninguna parte – trato de consolarla.
Ivonne: Es que también soy una estúpida ya que después de nuestro segundo beso ella me pregunto si la quería y yo le dije que no sabía, hubieras visto como cambio su expresión cuando yo le dije eso, se veía dolida tal vez – divago en sus pensamientos.
Ilse: ¿Y ahora estas segura de que la quieres? – la miro a los ojos.
Ivonne: Si – contesto sin dudar.
Ilse: Entonces ve y dile cómo te sientes, cuando encuentras el amor no debes dejarlo ir – la incito.
Ivonne: Tu desde ¿Cuándo crees en el amor? – pregunto curiosa.
Ilse: Larga historia, pero luego te cuento y necesito que me prestes tu teléfono y me des el número de Mimí – se levantó del sofá.
Por otro lado, Mimí le comento a sus amigas el cómo Ivonne había removido sentimientos y sensaciones en su interior, las hermanas quedaron sorprendidas ya que al igual que Mimí hasta donde sabían ella era heterosexual, pero al parecer las cosas estaban cambiando, aunque aún para Mimí era complicado lidiar con estos nuevos sentimientos.
Mayte: Mimí ¿tú la quieres? – le pregunto con seriedad.
Mimí: No lo sé – se cruzó de brazos.
Isabel: Entonces para que le preguntaste a ella si te quería – cuestiono seria.
Mayte: Y también ¿Por qué te enojaste?, cuando ella te dijo que no sabía – la miro pesadamente y Mimí no sabía que decir, hasta que sonó el teléfono de su casa cosa que la salvo, se acerco al teléfono y contesto.
Mimí: Diga – dijo con calma.
Ilse: Hola una disculpa se encontrará Mayte Lacurain es que ya llamé a su casa y no me contesta – se justifico.
Mimí: Si claro – volteo a ver a Mayte – es para ti – Mayte quedo desconcertada, pero se acercó y tomo el teléfono.
Mayte: Bueno – contesto.
Ilse: Nena soy yo – sonrió – necesito que me hagas un favor, necesito que dejen a Mimi sola en su casa ya que alguien quiere hablar con ella, pero te juro que no es nada malo al contrario en en nombre del amor – miro al techo.
Mayte: Oh si claro Gaby yo entiendo que es importante lo que nos quieres decir a mí y a Isa ya vamos para haya – puso semblante serio.
Ilse: Aprendes rápido nena, te veo en la noche te amo.
Mayte: Y yo a ti ahorita nos vemos – finalizo la llamada – Isa nuestra hermana nos quiere decir algo respecto a nuestros padres.
Isabel: ¿Ahora? – cuestiono curiosa y Mayte asintió – perdónanos Mimí.
Mimí: Descuida yo entiendo, suerte.
Isabel: Gracias, Joss – grito.
Joss: ¿Qué pasa ma? – pregunto el niño cuando llego.
Isabel: Debemos irnos Joss, despídete – Joss puso cara triste, pero acato la orden, las Lascurain salieron de la casa.
Mimí se quedó pensativa ante las cuestiones del asunto de Ivonne y los cuestionamientos de sus amigas y es que ella sabía que era verdad le había dolido hasta la medula aquella respuesta de Ivonne, Stefany estaba jugando hasta que alguien llamo a la puerta y Mimí fue a abrir pues pensó que se les pudo haber olvidado algo a sus amigas, pero en cambio al abrir la puerta ahí vio a aquella morena que le había robado sus pensamientos.
Ivonne: Hola Mimí ¿puedo pasar? – sonrió al verla a los ojos.
Continuara.....................................................................
