Capítulo 1

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–Hoy es el día.–Dijo Garnet.–Finalmente podremos salir de aquí juntos.

–Cierto.–Sonreí.–Llevamos mucho tiempo esperando por esto.

Mi amigo me devolvió la sonrisa, agarró mi mano y la acarició con su pulgar. Llevábamos cinco años metidos en aquella cárcel y, al fin, podríamos respirar un poco de libertad.

–Kim Thomas.–Dijo un policía entrando en la celda.

–Presente.–Respondió Garnet.

–Esta es tu última oportunidad para decirnos en dónde se encuentra tu padre.

–¿Mi padre?

–Sí, Kim Taehyung.

–Llevo todos estos años diciendo que no sé nada de él... Ya os he dicho que nos abandonó cuando mi hermana y yo teníamos cuatro y siete años.

–¿Dónde está tu hermana?

–La última vez que la vi, ella seguía en el orfanato en el que nos criamos... No volví a saber nada más.

–Te conviene decir la verdad, chico.

–¡Estoy diciendo la verdad! ¡Podéis comprobarlo vosotros mismos!

Otro policía entró en la celda a paso lento y le acercó una carpeta con varios documentos al guardia que previamente cuestionaba a mi amigo, el cual abrió la carpeta e inspeccionó las hojas de papel con gran atención. Después de apartar lo que parecía un DNI dentro de las hojas, se fijó en una fotografía.

–¿Tu hermana es Kim Tiffany?

–Correcto.

–Eres libre, chico.

Garnet suspiró y se acercó a la puerta de salida con intenciones de esperarme hasta que el policía terminara de interrogarme. Mi amigo se sentó en un banco de madera y, felizmente, me lanzó una mirada esperanzadora. Yo sabía que también me dejarían libre esa misma tarde, lo había soñado la semana anterior y, al despertar, le conté al pequeño Thomas emocionada lo que se vendría. Por algún motivo que todavía desconocía, mi intuición nunca fallaba.

–Lee Agata.

–Sí, esa soy yo.–Respondí.

–¿Sabes algo de tu familia?

–No sé absolutamente nada... Un hombre me cuidaba cuando era una niña, pero me abandonó poco después.

–¿No recuerdas su nombre?

–No, no lo recuerdo.

–¿Te criaste sola?

–No, me crié con Thomas y con su hermana en el orfanato después de que su padre se diera a la fuga.

El policía me mira pensativo, pero asintió con la cabeza tras de analizar mis palabras con detención. Después de tanto tiempo, pude sentir dentro de mí una explosión de alegría una vez escuché un "Eres libre" saliendo de la boca del hombre. Abrí la puerta de la celda y me acerqué a mi amigo Garnet, teniendo ambos una sonrisa de oreja a oreja.

GLASS {JJK & KTH}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora