Latidos (Alex/Lena) Agentcorp

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Un latido...

Dos latidos...

Tres latidos...

Cada uno más rápido que el otro.

Se cuestionaba el porqué cada día, cada tarde y cada noche.

¿Acaso era la emoción de tener una amistad? ¿La alegría de compartir momentos felices con alguien? ¿Su dulce sonrisa? ¿Sus hermosos ojos verdes?

Tenía una amistad, y eso no era el problema. Aunque ¿enserio había un problema? Para Alex sí, porque los sentimientos que estaban surgiendo de esa amistad los tenía por una chica. Y no era nada más ni nada menos que Lena Luthor.

Su sexualidad había sido simple desde su niñez, si es que simple se traduce como —Ninguna idea de mi sexualidad—. En su conciencia, era heterosexual, pero en su corazón, eran las chicas con camisas sudadas en la clase de deportes, corriendo mientras miraba disimuladamente como brincaban sus pechos. ¿Hombres sin camisa? Una aberración. Pero aparentemente solo le atraían los hombres.

¿Qué la haría dudar? O más bien, ¿Quién?

Todo su ideal sobre heterosexualidad se terminó en el momento que Lena Luthor cruzó la puerta del departamento de su hermana.

Llamadas constantes, mensajes de texto hasta altas horas de la noche, salidas a escondidas, era una amistad, por supuesto. Pero ¿cenas a la luz de las velas? ¿Centímetros de distancia entre ellas y toques disimulados en sus manos? Eso ya no parecía ser tan amistoso. Ambas lo sabían, aunque ninguna lo admitía.

    •

Tres golpes se escucharon en la puerta, seguido de un pase por parte de la dueña de L-Corp.

—Señorita Luthor, vino...

—No quiero recibir visitas —expresó melancólica. Mirando a través del gran ventanal con una copa de whisky en su mano derecha.

—Sé que no debería entrometerme, señorita Luthor —susurró—, pero pienso que recibir apoyo es lo que más necesita ahora.

—¿Acaso no hablé claro? No quiero visitas, es más, cancela el trabajo por hoy. No quiero ver a nadie.

—... Es Alex Luthor

Al oir esas palabras salir de la boca de su asistente, no dudó, se levantó de su asiento y caminó hacia la puerta.

—¿Y porqué demonios no la dejaste pasar?

—Señorita Luthor, usted me advirtió que...

—¿Yo le advertí? —bufó— No recuerdo haberlo echo, déjela entrar, vamos —hizo un gesto con sus manos y regresó a su asiento.

—Con su permiso, señorita Luthor —sonrió para sus adentros. Puesto que, sabía que la señorita Danvers era la clave para que su jefa se sintiera mejor.

Unos segundos más tarde, la directora de la DEO entró a la oficina.

—Alex —La miró dolida, sin decir más palabras.

Su asistente ya se había ido, les dio a sus trabajadores el día libre, solo estaban ella y Alex, justo lo que necesitaba.

Sus piernas le fallaron y cayó de rodillas al suelo, sollozando y llorando al tiempo que miraba su vaso de whisky completamente roto.
Alex se acercó a ella, la tomó entre sus brazos y la arrulló en su cuello.

—Lo lamento tanto...

Fue hace apenas una semanas que su hermano Lex Luthor fue asesinado por su madre. Su querido hermano... Eran tan unidos, ella siempre le hablaba a Alex sobre los avances tecnológicos y ecológicos que hacían para salvar el mundo, las obras de caridad para los niños con cáncer y las marchas sobre los derechos de los alienígenas en las calles...

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⏰ Última actualización: Jul 03, 2022 ⏰

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