¿Cuál fue el delito de los haitani?, conocías este pasado de ellos
Una venganza que fue castigada injustamente
La autoridad solo aparece cuando le conviene y culpa a quien solo se defiende
La historia de los haitani está marcada por una serie de eve...
Sí, detalles... esos pequeños detalles que amamos, hechos por alguien que nos quiere y solo desea nuestra felicidad. Esa era la Ume que Ran y Rindou recordaban. Un pasado oscuro existió, pero no había motivos para aferrarse a él; ahora construían un presente solo para los tres. A Ume poco le importaban los crímenes de sus hermanos, porque ella estaría siempre allí para protegerlos, a capa y espada.
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Roppongi, el distrito que los hermanos Haitani dominaban. Tras su receso en las calles por la estadía en el reformatorio, volvieron a tomar el control de sus zonas, siendo ellos los jefes de todos aquellos que se encargaban de recolectar el dinero de sobornos de los comerciantes. Ambos Haitani garantizaban la seguridad de los locales, por lo que los pagos no importaban; al fin y al cabo, esa zona era de las más concurridas por turistas, y siempre había dinero de sobra. Su hermana caminaba junto a ellos por aquellas transitadas calles, completamente segura, pues sus hermanos vigilaban a cualquiera que intentara pasarse de listo. Muchas personas pensaban que la chica era novia de alguno de los dos, aunque los más cercanos sabían que era su preciado tesoro, al que cuidaban con celo.
A tan corta edad, ambos hermanos ya compartían un tatuaje que simbolizaba que eran una sola pandilla: ellos dos. Ume casi sufrió un infarto al ver los tatuajes, pero lejos de molestarse, se encargó de cuidarlos durante la recuperación. Los tatuajes dolían en todo el cuerpo, y aunque los hermanos eran rudos y fuertes, el dolor era intenso; sin embargo, las atenciones de la rubia hacían que todo fuera más llevadero, y poco a poco aquel malestar se olvidaba entre sus cuidados.
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