Veinticuatro: Primer beso o algo así.

254 38 1
                                        

Para el fin de semana, Yuki y Shousuke habían acordado salir juntos por un helado, en esta ocasión irían solo los dos, Yuki comprendía que todo tenía su momento y le agradaba el gran avance que su amigo había conseguido, así que no se opuso en ningún momento a estar a solas con él, además, si era sincero consigo mismo, él también extrañaba pasar tiempo a solas con Shousuke, pero estaba temeroso de ser él quien pidiera las salidas juntos ¿Qué pasaría si él comenzaba a sospechar? luego de esa conversación que tuvieron el lunes cuando escaparon de la pelea entre la clase 2 y la clase 3 vivía con el miedo constante de haber sido demasiado obvio; aunque hasta el momento Shouske no había dado el inidicio de saberlo, tampoco podía permanecer con la guardia baja así que ya tenía varias excusas planeadas por si ese tema salía a relucir en su conversación.

Ese día, por alguna razón, sentía que Shousuke se miraba más lindo de lo normal, quizás era la camisa que jamás lo había visto usar o su cabello que parecía estar peinado de alguna forma diferente aunque no podía notarlo del todo; se preguntó a si mismo si debió elegir algo mejor de su armario, al final de cuentas solo irían por un helado, pero la realidad era que Yuki jamás se percibía a si mismo como el resto lo hacía, porque en el instante que Shousuke lo vió él pensó exactamente lo mismo "¿Por qué Yuki se ve más lindo de lo normal hoy?" "¿Debí haber elegido mejor ropa?"; por suerte, ambos eran buenos ocultando sus emociones así que la inseguridad y el nerviosismo no fue notable ante los ojos de ninguno.

—¿Cuál es tu helado favorito? —preguntó en un intento por generar una conversación y que el ambiente no fuera silencioso e incómodo, aunque estaba seguro que Shousuke prefería el silencio a diferencia suya quien podía pasarse horas hablando y escuchando a los demás—, el mío es el de caramelo probablemente, aunque el de fresa con crema es bastante bueno igual, todos los sabores son buenos si lo pienso bien, quizás no he probado uno que me disguste aún.

—¿Que hay de chocomenta?

—A mí me gusta ¿A ti no?

Él se alzó de hombros.

—No lo he probado, pero todos lo odian —hizo una pausa esperando a que Yuki dijera algo más, pero no lo hizo—. A mí me gusta el de café, aunque lo simple siempre es algo bueno, el de vainilla es mi segunda opción.

—Deberías probar algo nuevo.

—No quiero arriesgarme.

—Puedes probar de mi helado, si no te gusta, no pierdes nada y si te gusta, tienes una tercera opción en tu lista ¿No? —Mostró una dulce sonrisa mientras abría la puerta de la heladería para que Shousuke entrara.

—... Sí, eso estaría bien —aseguró tratando de borrar la imágen mental de un beso indirecto, entrando rápido al establecimiento para que Yuki no siguiera deteniendo la puerta.

Ambos se acercaron al mostrador, Yuki pidió los helados de ambos para ahorrarle a Shousuke la incomodidad de hablar innecesariamente, era lo mínimo que podía hacer ya que Shousuke se había ofrecido a pagar los helados, no era un trato justo ante sus ojos, pero probablemente para él era algo bastante "igualitario" si podría decirse de esa forma.

En unos cinco minutos ambos ya contaban con sus helados y pudieron ir a una mesa a sentarse, Yuki había comenzado a lamer de la nieve, el sabor era bastante dulce, aunque no había pedido ninguno de los sabores que mencionó en la caminata, Shousuke intentaba adivinar cuál era el sabor, aunque seguía comiendo del suyo para que no comenzara a derretirse.

—¿Quieres probarlo? —preguntó repentinamente, al notar que Shousuke no dejaba de mirar el helado.

—Solo quería saber cuál era el sabor.

—Si lo pruebas sabrás ¿O no? —respondió acetcando el helado con cuidado de que no cayera del cono.

Yuki mostraba una sonrisa juguetona, como si no esperara que Shousuke realmente lo hiciera y solo quisiera bromear un poco con él, estaba por responder sobre que sabor era antes de notar que Shousuke se inclinó sobre la mesa y probó la nieve tal como le había dicho que hiciera, sus mejillas enrojecieron en menos de un instante y alejó con rapidez el cono sin saber si debía seguir comiéndolo con naturalidad o esperar unos segundos para que no se vea raro.

—¿Cereza?

—¿Ah?

—¿Es de cereza?

—Ah, sí, sí, cereza, no había visto el sabor antes así que pensé que sería buena idea probar —explicó volviendo a lamer del helado sin apartar la idea de un beso indirecto, asumiendo que Shousuke no había pensado en eso, aunque no podía estar más equivocado.

Shousuke estaba muriendo de la vergüenza, aunque esto lo ocultaba a la perfección, ningún sonrojo presente en su rostro, tampoco alguna mueca de nervios, quizás porque se preparó mentalmente para ello desde que Yuki le propuso probar su helado antes de entrar.

—Sabe bastante bien —aseguró volviendo a comer de su propio cono—, sigo prefiriendo el café.

—Bueno, no esperaba quitarle el puesto a tu sabor favorito, pero me alegra que probaras algo nuevo.

La naturalidad en la voz y el rostro de Yuki estaban presentes como si nada, pero seguía algo rojo ¿Era una vergüenza normal o quería decir algo más? Shousuke se quería aferrar a la segunda opción, pero no valía la pena buscar pruebas en pequeñeces, tenía que conseguir una señal grande que le dijera "tienes la posibilidad de que este chico te ame", pero era consciente de que para ello debía ser sumamente arriesgado, cosa que no le gustaba, pero podría terminar valiendo la pena.

—Yuki —le llamó, ya llevaba la mitad del helado para este punto— ¿Puedo preguntarte algo?

—¿Uh? por supuesto, no es necesario preguntar... para preguntarme —soltó una ligera risa ante lo raro que sonaba la formulación de esa frase.

—¿Hay alguien que te guste? —Lo observó con suma atención, no podía perderse ningún detalle que delatara si era sincero o mentira.

—Wow —se mostró sorprendido, aunque en realidad estaba lleno de nervios—, no esperaba esa pregunra viniendo de ti —soltó una risita antes de dar otra lamidas a su helado— ¿Puedo saber por qué?

—Yo pregunté primero.

—Cierto —se quedó pensativo por unos segundos—, a decir verdad, jamás me detuve a pensarlo —mentira, era algo que jamás salía de su cabeza—, supongo que como nunca le he gustado a nadie tampoco me ha interesado gustar de alguien —otra mentira más, él tuvo bastantes pretendientes y aunque en parte era verdad eso de que jamás se interesó por gustar de alguien, no era cierto que en ese momento no se sintiera atraído por alguien.

—Tiene sentido —se recostó en el respaldo de la silla—, tampoco me ha interesado nadie aunque supongo que yo si le he gustado a la gente.

—Oh por supuesto que les gustas y con mucha razón.

—¿Eh? ¿En serio? ¿Por qué lo crees?

Por un instante Yuki sintió que se ahogaba con el helado, había sido descuidado al decir lo que pensaba.

—Ya sabes, eres alguien atractivo, bueno en la escuela, bueno en los deportes y encima bueno cocinando, aunque eso no lo he confirmado por mí mismo.

—Ve algún día a mi casa —dijo combinanso el tono de una orden con el de una petición.

—¿Ah?

—Te prepararé algo de comer, solo pongámonos de acuerdo.

—Oh, por supuesto, estaré encantado de probar tu comida.

HOPE FOR THE UNDERRATED YOUTH | KOMI SHOUSUKEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora