Anticipación (KSJ)

285 29 114
                                        

Las Jin bias más consentidas MonseKim513 y SradeSeokJin quien pidió en su nombre para ustedes merece el cielo, FaTyChik quería verlas unirse por su hombre. Disfruten 🔥

El bar estaba lleno esa noche, Mose y Naye, quienes atendían a los clientes de tan prestigioso lugar se vieron exhaustas apenas marcaron las 10, aún así debían terminar su turno y luego irse a casa.

Cuando llegó la hora de cerrar estas esperaban al administrador para hacerlo, no esperaron que él mismo dueño Kim Seokjin se apareciera para recibir caja y cerrar el local.

Era un hombre atractivo, fuerte, sexy. Intimidante y demandante por el cual ambas babeaban, pero que no se atrevían a decir algo por temor a perder su trabajo.

Ambas chicas lo saludaron como debían y se quedaron del otro la de la caja registradora para que este cuadrara el sistema con lo físico.

Faltaban U$1,000.00 y ambas se miraron con horror, nunca les había pasado, contaron por separado y luego juntas y el monto era el mismo, el más alto las veía sin inmutarse, era un hombre frío y calculador.

-Le pagaremos señor- dijo Monse, la morena. Y la castaña Naye, asintió estando de acuerdo, no tenían otra opción.

-En ese caso, lo harán desde hoy- se pronunció el alto. -Vendrán conmigo para comenzar a saldar la deuda.- se miraron una a la otra, temerosas - U$20.00 por dos horas a cada una será suficiente, eso rebajaré de su deuda- continuó.

Cada una lo pensó y concidió con la otra, estaba siendo bastante generoso así que aceptaron.

-¿De que trata el trabajo señor?- dijo la morena.

Este se mantuvo en silencio pareciendo no haber escuchado, así que no volvió a preguntar, solo miraba a su compañera con nervios hasta que llegaron a la casa del más alto.

Una mansión, amplia y delicada. Oscura y solitaria. -Señor Kim, si no nos dice cuál es el trabajo ¿como podremos ayudarlo?- era cierto.

-¿Te gustan los tríos Monse?- dijo tomando en sus manos el Wiskhy que se encontraba en el gran salón, ambas chicas estaban aún de pie sin intensiones de sentarse por no ser mandadas a eso y por los nervios mismos. -¿Que me dice usted señorita Naye?- dijo al ver que la morena cayó.

-Señor- este llevó a sus labios el trago y volvió su vista a estas.

-No suelo acostarme con mis empleadas- volvió a tomar. -Pero en vista de que quiero ampliar mis opciones y ustedes necesitan el dinero.- caminó hacia ella. -Me parece buena idea que sea esa una forma de pagar.

-Señor no soy ninguna prostituta- se quejó la castaña.

-Yo tampoco, me ofende incluso la suposición- ambas deseaban irse pero no tenían el dinero para pagarle en ese momento, y mucho menos como conseguirlo.

-No sería prostitución. Sería una forma de ambas partes obtener lo que quieren, ustedes no desean que yo deba retenerles el sueldo por meses hasta pagarme y yo no quiero tener que hacerlo.- volvió a llenar su baso. -Lo disfrutarán incluso. ¿Que mejor oferta que esa?- negaron

-No iré por ahí luego de hacer algo así ¿como me mostraré ante la sociedad-  dijo la morena.

-Discreción preciosa- desató su corbata. -Aunque me encantaría comenzar con ustedes desde hoy, las noto bastante renuentes, ¿que les parece si lo piensan y mañana responden?

-No lo haremos- sentenció indignada la castaña. -Cualquier cosa menos eso

El alto ya frustrado suspiró. -Bien, ¿si les saldó la deuda completa lo hacen?, solo esta noche, no se repetirá más si así lo desean ustedes.- las tentó.

AttenteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora