HBD Mi Hermosa Flor🌸

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Feliz cumpleaños a mi nena hermosa, lamento lo tarde espero que mi hombre lo compense, (es prestado no seas golosa), un beso. 👄

La estación de policía de Seúl era todo un caos. El día en curso era trasladado el narcotraficante y asesino más temido de todo el continente. Por tanto cada policía en la ciudad había sido movilizado hasta el lugar o carreteras colindantes.

Cosa absurda e innecesaria pues luego de apenas 10 minutos de haber tomado la carretera con rumbo a la cárcel de máxima seguridad el camión donde era llevado fue embestido hasta lograr hacerlos volcar.

Al día siguiente las noticias hablaban sobre la muerte inminente del narcotraficante junto con cada guardia que lo escoltaba al ser una emboscada del cartel contrario.

La mayoría no se lo creía, otra parte de la población simplemente decidió no prestar atención a aquello y la mínima restante creyó aquella estupidez.

Kim Namjoon debía salir del país ahora que había conseguido librarse de aquello, más él tenía algo más en mente.

Un día mientras observaba como uno de sus "clientes" con más deudas recogía a su hijo del kinder notó a una hermosa castaña de largos cabellos. Era vivaz y tenía una sonrisa hermosa, lo cautivó en instantes.

Más apenas este se dejó ver de ella y al esta reconocerlo pues su cara y nombre eran objeto de investigación por sus "negocios" esta lo rechazó.

No recibía las flores, ni las invitaciones a ostentosos restaurantes, pero hizo algo aún más significativo.

Luego de haber sido encarcelado este recibió solo una visita, ella.

Parecía dudar pero fue a decirle, más bien pedirle que dejara de enviar flores, que no aceptaría su cortejo, aquello lo enfureció. Más cuando esta le dejó en sus manos un papel cual leyó en su celda entendió que esta había sido usada para sacarlo de ahí.

Su equipo había trazado un plan, en el papel estaban la pautas y habían usado a la profesora para entregarlo. Así que ahora que estaba libre y recuperado, parcialmente. En lugar de mantenerse oculto antes de partir lejos del país por una buena temporada decidió despedirse de la hermosa castaña cual lo había ayudado pese a que rechazaba cualquier acercamiento amoroso.

Le fue demasiado fácil forzar la cerradura y aquello le molestó ¿como iba a irse y dejarla a su suerte cuando era claro que no podía cuidarse sola?

Esta estaba semi recostada sobre la cama con un computador y cuaderno en mano preparando las tareas del día siguiente cuando el alto tatuado entró a este.

Levantó la mirada y se espantó al verlo ahí, iba vestido con una camisa y pantalón negro, su camisa se abría dejando parte de su pecho al descubierto y su cabello iba perfectamente peinado hacia atrás y su olor a perfume y ron inundó el lugar que por lo general huele a rosas.

-Nena

-¿No debería estar huyendo?

-Pronto- aquella fue su respuesta. La mujer dejó la computadora y cuaderno de lado y el hecho de esta cubrirse con las sábanas no pasó de ser percibido por él. -¿Porqué estás desnuda?

-No lo estoy- aquello era en parte cierto, en parte no. Solo llevaba unas bragas, solo eso. -Se supone que estoy sola.

-¿Ibas a dormir?- la otra asintió -Hazlo, yo me iré luego de que duermas. Sueles masturbarte para conciliar el sueño.- no lo preguntó, lo dijo pues él sabía, la había visto y se había tocado con el recuerdo de aquello. -¿Debo matar al infeliz en el que piensas antes de largarme?- aquello lo preguntó como un susurro pues estaba tan próximo a ella que solo le restaba besarla. La mujer negó y tomando la osadía de dejar caer su sabana dejó en evidencia la desnudez en ella. -Tócate para mí- volvió a negar.

-Tóqueme.

-No lo haré, no pondré un solo dedo en ti porque no seré capaz de detenerme una vez inicie.

-Hágalo- aquel pedido más bien sonó a súplica. El cinturón del alto cedió y con él, el botón de su pantalón, esta fue tomada y girada sobre la cama hasta dejarla en pompa para entonces bajar con delicadezas sus bragas hasta los muslos y entrar en ella con fuerza. Una sola estocada fue suficiente para entrar, estaba húmeda, deseosa y caliente y aquel moreno la ponía aún peor.

Había algo animal en la forma en que golpeaba en su interior, como un oso cazando, como un leopardo persiguiendo a su presa. Llegaba tan hondo, iba tan duro y tan profundo que cuando este apenas iniciaba el interior de la mujer ya se contraía tan deliciosamente que lo hizo gruñir.

Salió de ella dejándola desplomar sobre la cama y la giró en nueva cuenta, le encantó ver su rostro cual gritaba orgasmo a quien quiera que lo vea. Y le fascinó haber sido él quien lo puso ahí.

Cuando entró nuevamente en ese aún palpitante coño se regodeó de lo bien que se sentía follarla luego de un orgasmo, estaba más sensible por lo que con cada movimiento la sentía apretarlo en demasía. Aquello fue demasiado para ambos y cayeron juntos en un mar de lujuria que los dejó sudorosos mientras llevaban al otro de sus fluidos.

...

-Ya debo irme- la mañana había llegado con rapidez, pues luego de haber intimado este acabó por desnudarse y tomarla con más lentitud pero igual intensidad cuál los dejó a ambos exhaustos.

-¿Cuanto tiempo...

-Tres meses, espera por mí solo tres meses nena.

Era verdad que aquello le pareció demasiado tiempo, pero al apenas pasado un mes comenzó a sentirse mal y el resultado al miedo de haber enfermado acabó con la noticia de que un bebé crecía en su vientre.

No supo si alegrarse o temer, después de todo el padre era un delincuente, tampoco era que buscaba un bebé cuando solo había estado una noche con él, pero al parecer aquella pastilla de emergencia que tomó no le sirvió de mucho, la prueba crecía en su vientre.

Pasó el día en piloto automático y al caer la noche regresando a su departamento encontró al moreno sentado en el sofá con una enorme sonrisa en el rostro. -Tendremos un bebé- dijo este.

Pues a pesar de que no estaba en el país hasta hace 20 minutos este tenía hombres cuidando de ella, por lo que solo una hora después de esta tener los exámenes este tomaba un vuelo con rumbo a Korea.

Zuleima se cuestionó si habría sido mejor aceptarle las flores o aquella despedida que acabó con ella desnuda y sudorosa, y ahora embarazada.

-Iba a enviar flores por tu cumpleaños, pero en vista a las noticias preferí venir a dártelas personalmente.

-¿Dónde están?

-Quítate la ropa y te lo digo.








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