La Guardaespaldas (RaEda)

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En el fondo, Eda no quería ese trabajo, pero necesitaba el dinero. Cuando su familia le comentó sobre el puesto, lo primero que pensó fue que nunca aceptaría. Era capaz, por supuesto. Había trabajado de guardaespaldas antes, y sabía por experiencia que la gente a la que tenía que proteger tendía a ser egoísta y desagradable. Como cuando tuvo que encargarse de proteger a chica Blight mientras sus padres quedaban bien delante de todo el país mientras le lamían el trasero al presidente. La cría ni siquiera estaba a gusto, en el fondo le daba pena. Intentó echarle una mano, y la pequeña Blight parecía estar emocionada por escapar de sus padres, pero la señora Blight se enteró y la despidió de muy malas formas.

En fin, ¿qué más daba? Al menos le pagaron bien, y le dio contactos dentro de la presidencia. Había un tipo que se traía algo muy extraño con el padre de Blight. Eda estaba convencida de que estaban liados, pero lo escondían bien, ni siquiera ella fue capaz de descubrirlos. En cualquier caso, este tipo, ¿Darius se llamaba? Era muy cercano al presidente, y a su sobrino, y el chaval estaba en una situación parecida a la chica Blight. Después de enterarse de los intentos de perversión de Eda, Darius le sugirió que intentara lo mismo con el muchacho. Eda se resistió un poco, solo por sacarle más pasta, lo cual funcionó. Rió por la nariz al recordarlo.

El crío resultó ser aún más extraño que Blight. Ni siquiera estaba dispuesto a salir de la jaula en la que se encontraba. Tenía el cerebro completamente lavado. Su tío era un manipulador de primera y sabía exactamente cómo hacer de su sobrino la figura joven perfecta de puertas afuera. Rubio, guapo y encantador a pesar de tener el ego un tanto subido. Eda sabía que todo aquello era mentira. Menos el rubio de su cabello, lo cual era más de lo que podía decir de Amity. El presidente incluso intentó jugársela a Eda, pero ella era más lista, así que acabó por despedirla también. Por suerte para ella, de nuevo, le pagaron lo suficiente como para no tener que preocuparse de nada durante los siguientes meses.

Pero esos meses terminaron, y le hacía falta trabajar de nuevo. Eda y su familia llevaban una semana buscando, pero nada de lo que encontraban terminaba de convencerle. El sueldo era bueno y el trabajo demasiado duro o al revés, era como si no existiera un término medio.

—¡Eda! ¡Te he encontrado el trabajo perfecto! —dijo su hermana un día, entrando en su habitación con el teléfono en la mano. Eda levantó un poco la cabeza y lo leyó por encima.

—¿Guardaespaldas de nuevo? —dijo con un resoplido.

—¿Qué tiene de malo? Te pagarán bien, tienes dos días libres a la semana y todo el mundo que les ha conocido habla maravillas. Puede que incluso lo pases bien.

—¿Pasarlo bien? ¿Trabajando? ¿Tú te estás oyendo? —En realidad, Eda sabía perfectamente quienes eran. Esas "celebridades" eran famosas entre la juventud. Amity escuchaba su música, y alguna vez les había visto en actos oficiales del presidente cuando se encargaba del rubiales. No podía decir que les conociese, pero no parecían malas personas. Aunque claro, las personas nunca se comportan de la misma forma en público que en privado—. Además, son famosos, seguro que son aún peores que los críos de la presidencia.

—¡Eda! ¡Necesitas el trabajo!

—Está bien, está bien, lo intentaré, pero no prometo nada.

Días más tarde, Eda se había vestido con su mejor traje y gafas de sol para la entrevista. Gracias a Lilith, había llegado puntual, pero no podía decir lo mismo de su empleador, fuera quien fuese.

Estaba a punto de largarse diciéndole al secretario que no se molestara en llamarle de nuevo cuando una mujer apareció en la habitación.

—Oh, buenos días, querida. Siento el retraso. —Algo en su porte le dijo a Eda que en realidad no lo sentía en absoluto. La mujer se sentó en el escritorio frente a ella y la evaluó de arriba abajo con una perversa sonrisa en la cara y las puntas de los dedos unidas entre ambas—. Me llamo Terra Snapdragon, soy la mánager de BATS.

The Owl House (One Shots e Historias Cortas)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora