Alerta Mamá

104 26 2
                                        

    Cassandrea:

          Luego de dos horas de un sueño reconfortante me despierto y por un momento pienso que todo lo sucedido en la mañana había sido un sueño. Pero cuando siento algo cálido y duro debajo de mí que definitivamente no es mí sabana sino que un pecho bien trabajado durante años. Caigo en cuenta de que todo es real, que tengo novio y ese novio es Ethan.

          Cuando la idea se establece en mi mente hace que me siente de golpe,  por la impresión. La emoción es tanta que  mi corazón se  encuentra acelerado y el Tucun - tucun - tucun de él, retumba en mis oídos como si de un altavoz se tratase. Luego de calmarme un poco me giro y lo miro. Se ve tan sexy desnudo en mi cama, hasta dormido sus facciones son severas y creo que eso es consecuencias de los años de trabajo en un mundo tan peligroso como el militar. Me acerco un poco más y mientras exploro su cuerpo con mi vista voy encontrando pequeñas cicatrices y otras más grandes a lo largo y ancho de su atractivo cuerpo. Cicatrices que lo hacen más masculino desde mi punto de vista y que le dan un toque de más a su figura perfecta.

         Poco a poco he ido acercándome tanto a él que para cuando vine a darme cuenta mi cabeza estaba a centímetros de la suya y las ganas de besar esos labios con los que tanto placer me dio estaban al tope. Mire sus labios fijamente y lamí los míos, cuando me iba apartar el me agarro de sorpresa y giro en la cama de tal manera que quede yo abajo de él.

            -¿Por qué no seguiste lo que  ibas hacer ?- me pregunta y por su voz puedo decir que ya lleva minutos despierto.

            -¿Qué cosa? - trató de hacerme la boba.- Yo no iba hacer nada.

            -Tú sabes perfectamente, no creo que te tenga que explicar algo que tú misma ibas hacer. - me dice y me comienza hacer cosquillas hasta que le suplico que pare por favor.- Ahora si , responde.

             -Vale, tenía ganas de besarte.

             -¿Y por qué no lo hiciste?- me pregunta y me mira directo a los ojos.

             -Es que tenía miedo de despertarte.- le respondo pero el parece estar esperando una segunda parte de mi justificación. - Me daba vergüenza el hecho de que me podías haber atrapado haciéndolo.

            -De igual manera te atrape.- me dice riendo.

            -Si pero no es lo mismo. Aparte yo que sabía que sí estabas despierto lo que te estabas haciendo el dormido. - le reprocho en mi defensa, con voz de niña chiquita, provocando carcajadas en él.

           - Mi pequeña Cass, estoy despierto desde el momento en que te sentaste en la cama, solo que parecías estar en un debate interno contigo misma y no quise interrumpir. Es casi imposible para mí seguir durmiendo cuando ocurren cambios tan bruscos a mi alrededor como cuando te sentaste en la cama. Son secuelas del entrenamiento militar. El que se dormía moría, así de simple. - me dice y con eso me doy cuenta que sus  cicatrices van más allá de lo físico.

             -¿Qué más es secuela de tu vida militar?- le pregunto curiosa por saber todo lo que pueda de él, me siento ávida por información.- Digo si se puede saber.

              -Pesadillas, de lo que hice, de lo que ví, de lo que me hicieron. Eso es lo principal. Aunque no son muy recurrentes a cómo llegan a ser en otras personas con mi mismo trabajo, revivir esas cosas una y otra vez te deja indefenso ante un pasado que quieres olvidar y que condiciona tu futuro. Yo trato de controlarlas lo más que puedo y hasta ahora me ha ido bien, pero no puedo decir lo mismo por otros compañeros que no han corrido la misma suerte. También perdí mucha gente, entre ellos mi hermano, cuando aún estaban bajo mis órdenes y la culpa me ha consumido por mucho tiempo.- me relata con cierto  tono de melancolizmo y tristeza en su voz. -Incluso ahora que se que no fue mi culpa, me sigo sintiendo culpable por estar yo aquí y ellos no.

Hacerte Sentir. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora