The last straw

725 89 182
                                        

–Hola mamá, soy yo Seokjin. Hace tiempo que no nos vemos.

Se encontraba frente a la lápida de su madre, Seokjin podía nombrar cada una de las razones por las cuales no venía aquí, una de ellas estaba picando la esquina de sus ojos, acumulándose para empezar a salir aunque solo haya dicho unas palabras.

Aspiró hondo y quitó los lentes de su cara, su cumpleaños estaba cerca y así el invierno venía de nuevo. Arrastrándose en sus huesos con el aire invernal.

Otro año sin ti.

La tumba lo miraba de vuelta, estoica, fría.

–Yo solo... perdón por no venir– Seokjin nunca entendió por qué las personas le hablaban a las tumbas, pero tuvo este impulso de venir, dejó la oficina antes para volver a casa a tiempo, le hizo recordar lo que le hizo venir en primer lugar –. quería decirte, que estoy bien. He terminado la carrera y ... han pasado tantas cosas, que nunca hubieras imaginado.

Seokjin sonrió contra las lágrimas, mirando abajo, pronto fué como soltar todo lo malo y ver lo que lo mantenía luchando por ellos.

–Ahora tengo una familia. Tengo un Omega, se llama Yoongi, le gusta la música– Seokjin secó sus lágrimas, ahora no tenía por qué seguir llorando –. Ama la música, mejor dicho. Él es muy trabajador Omma y, aunque me hubiera gustado que fuera de diferente manera, él me dio dos cachorros ¿puedes creerlo?

Seokjin se arrodilló al pie de la tumba de su madre, acarició la piedra tallada.

–Jungkook y Taehyung son los nombres de nuestros niños. Como quisiera que los conocieras... Quiero hacer lo mejor para ellos, pero no se si podré...

Su celular lo interrumpió, era su padre, le enseñó a la piedra el contacto como si le pudiera dar una respuesta, Seokjin lo ignoró, ahora estaba con su madre después de tanto tiempo de no venir a visitarla.

–Seokjung también debe tener sus cachorros, solamente que a él... no lo he visto en casi dos años.

Su celular seguía sonando, Seokjin hizo un sonido frustrado desde el fondo de su garganta.

–Mi padre siempre tan impaciente– Seokjin iba a contestar, pero antes de poder hacerlo la llamada se cortó y un mensaje apareció en su lugar.

"Ven a la empresa enseguida"

Suspiró. Su padre siempre lo llenaba de trabajo y ahora que había tenido un respiro de sus obligaciones como heredero, lo llamaba de vuelta. Sabía que lo hacía para que Yoongi se quedara solo, pero su Omega era fuerte, pronto lo sacará de ahí, pronto podrán estar solos y sin que nadie pueda meterse en sus asuntos y su familia.

–Te quiero Omma.

Con un último suspiro, volvió a colocarse sus lentes y se agacho para besar la fría piedra de la tumba de su madre, demorandose un poco deslizando sus dedos por la superficie antes de volver a su auto, en donde empezó a marcar al celular de su progenitor y sin disimular su disgusto al hablar.

–¿En dónde estás?

Seokjin llega a la empresa en tiempo record, le molesta la actitud de su padre de mandarlo y hacer lo que quiera con él cuando plazca, pero no tiene de otra, cuando tiene que empujar hacia arriba sus lentes para ver bien a los padres de Misuk parados en medio de su oficina y la foto de Yoongi y los niños que había revelado recientemente con una cámara desechable estaba boca abajo. Seokjin frunció el ceño.

Seokjin podía sentir la mirada de su padre todo el tiempo observandolo, analizando cualquier tipo de hostilidad hacia los padres de Misuk.

–Buenas tardes, ¿A qué debo el placer?

Roommates... or more? | JinsuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora