▪︎°☆º•º || Un atrapante aroma que la enredaba entre sus manos, dando calidez a su corazón con dulces.
[Capítulos Cortos]
» Manjiro Sano x Lectora
Anime: Tokyo Revengers
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Apresurada te dirigías hacia aquel templo donde se reunía la ToMan, pues era un día nuevo, y también era el día en el que pondrías en marcha tu plan.
Al llegar te detuviste en la entrada y dirigiste tu mirada hacia arriba.
— ¡¿POR QUÉ SON TANTAS GRADAS?! — Gritaste comenzando a subir.
— ¿Le ven cara a uno de alpinista para andar subiendo hasta allá arriba? — murmurabas entre dientes — ¿No podían ubicarse más abajo? Por ejemplo, en la entrada. ¿Qué les pasaba cuando decidieron que se quedarían allá arriba?¿Por qué les gusta subir este graderío? — te quejabas cada vez más haciéndote preguntas mientras maldecías a tus amigos.
— Uuuuuff ¡Lo logré! — dijiste con tu último aliento mientras te dejabas caer al suelo.
Sentías como el caliente pavimento chocaba contra tus mejillas, mientras el sol daba de lleno sobre ti quemándote lentamente.
Odiabas el verano y odiabas más aún tener que subir hasta ahí en esa estación del año.
Seguías compadeciéndote a ti misma cuando sentiste que el sol ya no estaba sobre ti, abriste un ojo y subiste tu mirada encontrándote a Mikey y a Draken observándote de manera curiosa.
— Holiii — Te saludó Manjiro mientras movía su mano derecha de manera amigable.
— ¿Qué haces ahí? — preguntó Draken de lleno.
— Podrías saludarme primero, pelón — recriminaste mientras saltabas para ponerte de pie de golpe.
— Naaaa, ya nos vimos ayer — dijo restándole importancia con su usual tono neutro.
— ¡HACE SEMANAS NO NOS VEMOS, CALVO! — con un movimiento rápido apareciste detrás de él, saltaste y te colgaste de su cuello comenzando a ahorcarlo.
— ¡BÁJATE MONO! — Te gritó intentando soltarse de tu agarre.
— ¡NUNCA! — Dijiste bajando al suelo sin soltar al más alto haciendo que este tenga que inclinarse hacia atrás
— Tú eres el primer paso de mi plan — susurraste en su oído.
— ¿Eh? — musitó confuso Draken.
— Necesito que me lo prestes un rato — avisaste a tu objetivo mientras hacías más fuerte el agarre hacia tu amigo el calvo — ¡Nos vemos luego, Mikeyyyy! — terminaste de avisarle comenzando a correr de regreso por la gradería con el más alto a rastras.
— Bye, Bye — se despidió Mikey mientras observaba divertido como ibas gradas abajo con su mejor amigo.
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