Después de aquella ducha los dos nos tumbamos en la cama, ya era algo tarde. Pablo se levantó a beber agua, y ahí fue cuando agradecí tener una casa sin paredes, le vi pasearse con el torso desnudo, y también le vi beber agua, este chico hiciera lo que hiciera estaba guapo.
-como me sigas mirando así me voy a poner colorado- me dijo apoyándose con un brazo en la encimera de la cocina.
-miro lo que quiero-le contesté, normalmente no le contestaba y vi en su mirada como se sorprendió.
-ah si?-preguntó con aquel tonito.
Se acercó a mi y se tumbó conmigo en la cama, encendí la televisión y pusimos un programa de dibujos que Pablo se empeñó en dejar, decía que prefería ver eso a las tonterías de la prensa rosa.
Me tumbé de lado y el se tumbó abrazándome, me acurruqué más hacía atrás, entonces apretó su agarre y me susurró.
-no se a que juegas, pero como sigas así te doy un tercer round- me susurró.
No entendí nada, no había hecho nada, entonces fue cuando me di cuenta de que al acurrucarme había pegado mi culo a cierto sitio, no quería un tercer round, quería dormir, así que me di la vuelta y le miré a la cara.
-lo que quiero es dormir-le contesté, besé sus labios y me acurruqué en su pecho.
se le escapó una risa, sus brazos me envolvieron y antes de lo que me gustaría estaba cayendo en los brazos de morfeo.
Desperté poco a poco, y me sorprendí cuando no vi a nadie a mi lado, ¿donde estaba Pablo?, agarré mi teléfono y le envié un mensaje. "Dónde estas? pensé que te vería esta mañana" le mandé.
La respuesta no se hizo mucho de esperar, "he salido a correr y a por un par de cafés, pensé que cuando volviera estarías aún dormida, he cogido tus llaves ¿no te importa?" miré la hora y eran las 9,30 de la mañana, "claro que no me importa, lo mío es tuyo, ahora te veo" contesté. "okey, te quiero" llegó a mi teléfono y una sonrisa estupida se formó en mi cara, "yo a ti también te quiero" contesté, y tras dejar el móvil sobre la mesita de noche volví a dormirme.
Pablo
continuaba escuchando música mientras llevaba lis cafés en la mano, para ella un descafeinado de máquina, era lo que siempre pedía en Francia, aunque pareciera que no siempre tengo un ojo puesto en mi chica, me es inevitable que gran parte de mi atención no se la lleve ella cuando está delante de mi.
Incluso cuando juego ella sigue estando en mi cabeza, al fondo, hay una voz que me dice que debo esforzarme más de lo normal por que ella me está mirando.
Conseguí abrir aquella maldita puerta después de dos minutos haciendo malabares con los vasos de café, pasé y dejé las llaves donde las había encontrado, dejé también los cafés en la encimera y la vi allí, revuelta entre las sábanas, con el pelo hecho un desastre y dormida, roncando como un oso, normalmente cualquier persona que viera esta imagen pensaría algo como "como puede dormir cómoda en esa postura", pero yo solo podía fijarme en lo preciosa que era, por mucho que roncara, el amor...
me quité las zapatillas y la chaqueta, y me acerqué a la cama, la rodeé lentamente y di un beso en su cabeza, se despertó y no dijo nada, se sentó en la cama, con el pelo hecho un desastre, y los ojos hinchados y se quedó mirando un punto fijo, supongo que está era ella despertándose de manera obligada.
-buenos días bonita- le dije mientras se me escapaba una risa al ver su cara de recién despierta.
Me dedicó una sonrisa boba y se me lanzó al cuello en forma de abrazo, comenzó a llenar de besos mi cara, sacando carcajadas de mis labios.
Cuando terminó le dije.
-te he traido un café descafeinado de máquina- dije poniéndome de pie.
Se que ella se puso de pie por que sus pies descalzos empezaron a soñar tras los míos con calcetines, cada uno se sentó en una de las banquetas de la cocina y desayunamos charlando de nuestras cosas cotidianas, puso la televisión y saltó un canal de noticias del corazón.
Fotos mias saliendo del edificio de Lola, y fotos mias entrando, y fotos de ella, y bla bla bla...
Resoplé, he luchado por estar donde estoy y me encanta jugar con mi club, pero odio esto, odio que mi vida no sea todo lo privada que yo quiera.
-no te dejan ni un minuto en paz eh-dijo ella en forma de broma después de apagar la televisión para bajar la tensión del ambiente.
-lo peor es que ni si quiera me he dado cuenta de que me estaban haciendo esas fotos- dije realmente frustrado.
-eres una persona famosa, es obvio que tienen paparazzis escondidos siguiéndote a todos lados, y ahora aún más, teniendo en cuenta la noticia de Francia-explicó ella.
-me parece tan injusto-me quejé.
-es injusto, pero es el precio a pagar por hacer lo que te gusta- me contestó mientras me rodeaba con los brazos los hombros.
Depositó un beso en mi hombro y de repente me sentí algo mejor, menos mal que la tenía conmigo, pensé, tenia tantas ganas de que mi familia la conociera, tenia algo de miedo por mi hermana, desde que estoy en el fútbol de elite la frase suya que más he escuchado ha sido "cuidado con las chicas, que algunas van a querer aprovecharse" se que mis padres la adorarán, pero mi hermana siempre ha sido muy protectora conmigo.
Quería que se llevaran bien, se que Lola no es ninguna interesada, se que me quiere, se que me quiere por lo que soy realmente, con ella soy Pablo una persona normal, no soy Gavi futbolista famoso, no tengo que tener esa actitud a la defensiva cuando estoy con ella, puedo ser yo, y se que me quiere por eso, no por el dinero en mi cuenta o por que sea famoso.
Y por eso me niego a perderla.
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BEHIND (Pablo Gavi)
Romanceella cree no poder con todo esto pero el no la dejara escapar
