capítulo 17

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Cada vez quedaba menos para el partido contra el Rayo, para ser exactos un día y unas horas, y Gavi estaba nervioso, tras la derrota contra el Cádiz y el enfado que se llevó, se que estaba nervioso.

Se encerró en el gimnasio durante esos días, y no hizo caso a nadie, le escribía y no contestaba hasta horas después, no quería que fuera a verle a su casa, ni el quería venir a la mía.

Supuse desde un principio que era su manera de afrontar el estrés, intente explicarle que no ganaba nada monopolizando tanto su vida alrededor de un partido, pero Gavira no es fácil de convencer, y puede ser muy cabezon, así que opte por darle su espacio.

El día transcurrió con normalidad, tuve que grabar unos vídeos para el club con Pedri, ferran y Eric y lo pasamos bastante bien.

-Lola- me llamó Pedro.

Me acerqué a el canario para ver que tenía que decirme.

-he estado hablando antes con Gavi y me ha dicho que mañana después del partido vayas a su casa directamente- me dijo Pedri.

Me enfadé, ¿por que tenía que mandar a Pedri de mensajero?, yo ya sabía que Gavi estaba nervioso y estresado, ¿pero es que ya no se iba a dignar a hablar conmigo?, llevábamos sin mantener una conversación que fuera algo más que 3 mensajes 4 días.

-dale, gracias- conteste a Pedri y me sonrió, tras sonreírle de vuelta se fué.

Ese día llegue a casa bastante enfadada y no contesté al mensaje de Gavi, tampoco había mucho que contestar a un, "mi día bien, en el gym" pero aún así no iba a intentar sacarle tema de conversación ya hablaría con el mañana.

Tras hacerme la cena, y pintarme las uñas me di una merecida ducha después de un día de trabajo, parecerá que no, pero estar toda la tarde de pie con una cámara en las manos también candaba, miré el móvil, las 23.45, "descansa, te quiero", escribió Gavira, mi corazón se derritió por completo, pero no, no podía pasar de mi durante 4 días, y cuando me notaba algo distante decirme que me quería, las cosas no se solucionan así.

"igualmente, descansa" conteste en un tono bastante frío, puse el teléfono en silencio y me fui a la cama.

El día transcurrió con tensión ene los vestuarios y en el entrenamiento, el partido era a las 9, o sea que los jugadores tenía que llegar a las 7, no se en que tardan tanto, pero siempre es así. Esa misma tarde un mensaje de Pablo llegó a mi móvil. "te recoge mi taxista con la llave de mi casa en la puerta trasera del estadio" al que contesté con un "ok"

El partido era muy importante, pues al equipo se le podía escapar La Liga, el partido comenzó tranquilo, pero se notaba la tensión en el equipo culé, y yo por supuesto la notaba en Gavi, no era fácil llevar a espaldas al equipo azulgrana y la posible derrota de La Liga con tan solo 18.

Tiros a puerta fallidos, y algún que otro mal gesto del equipo hacia Pablo fue la gota que colmó el vaso, Pablo estaba desatado, hacía muecas de asco, y se reía de impotencia, el equipo contrario no ayudaba, alargando los momentos sin juego que hacían que Gavira se desesperara cada vez más.

Pude leer en sus labios "madre mía que pesados" varias veces y algún que otro grito de "Vamos ya". Araujo y Busquets intentaron calmarle sin mucho éxito tras una targeta amarilla de Pablo a un jugador del Rayo. Lo intento de centro y nada, otro intento fallido, pegó al suelo, resoplando de la rabia.

El partido continuó, la afición se volvía loca con las ganas que Gavira ponía en el campo, llevaba el balón en los pies, perfecto para marcar un gol, cuando le derribaron a puertas de portería, la rabia de Gavi aumentó tras aquel tirón de camiseta del portero, Gavi se levantó y le encaró.

Este partido se estaba convirtiendo en una guerra. Finalmente roban a Pablo pitando un "fuera de juego" que claramente no lo era, y eso que yo se poco de fútbol. Gavi vuelve a ser sancionado con una tarjeta amarilla y encima se lleva bronca de Jordi. Finalmente el partido acaba, 1-0, perdiendo el equipo Barcelonés.

Intenté hacer contacto con Pablo, pero fue imposible, así que hice lo que me pidió, fui a la puerta trasera y me monté en aquel coche. Sabía que tenía que hablar con él pero hoy no era el día, hoy intentaría apoyarle y ya hablaríamos mañana. Llegué a su casa, y me senté en el sofá del salón, me quité los zapatos y encendí la televisión. Pasó un rato hasta que las llaves de la casa sonaron de nuevo, pensé que vendría al salón pero subió directamente a la habitación y minutos después escuché el agua de la ducha correr.
Subí lentamente, ¿que le pasaba a Pablo?¿por que todo entre nosotros había cambiado? me senté en la cama esperando a que saliera del baño, y así fué.

Tras aparecer en la habitación, me dio algo para ponerme para dormir y se tumbó en la cama, sin siquiera dirigirme la palabra, y sabía que había dicho que le iba a dar su espacio, ¿pero que coño pasaba?.

-voy a ir a ducharme, y cuando vuelva tenemos que hablar- le dije seriamente y vi como su cuerpo se quedaba rígido, sabía perfectamente que el no quería hablar hoy, pero yo necesitaba saber que cojones pasaba por su cabeza.

cuando salí del baño lo encontré sentado en la cama con la cabeza apoyada en las manos mirando al suelo.

-Pablo, se que no ha sido ni una semana fácil, ni un día fácil, pero necesito saber que esta pasando con nosotros- le dije sin miramientos.

Su cabeza se levantó y su mirada encontró la mía, entonces sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas, y ahora si que yo estaba perdida, ¿que pasaba?

-Lo siento, tenia tanto miedo del partido, que consideré que eras una distracción para conseguir la victoria y decidí apartarte- sus palabras se me clavaron en el alma, ¿como podía ser yo una distracción?.

-¿que? -pregunté confundida.

-desde que te conozco no puedo concentrarme en nada que no seas tú, y supongo que eso más el estrés han dado como resultado el partido de hoy- dijo intentando no llorar pero sus lágrimas se caían por su cara.

-Pablo no creo que yo sea una distracción para ti en ningún momento, considero que te dejo bastante espacio- le dije algo enfadada.

-no tiene que ver con eso, no puedo pensar en nada más, solo en ti, cuando entreno, cuando como, cuando me voy a dormir, durante un partido, no puedo concentrarme en algo que no seas tú, yo antes no era así, yo en un partido sólo veía el partido, y en un entreno solo veía un entreno, pero ahora solo veo que no debo hacerlo mal por que tú me estás viendo, y que vergüenza sería si me vieras fallar como hoy, joder no sabes la vergüenza que paso de normal, pero hoy ha sido peor, solo podía pensar en ti viéndome fallar una y otra vez, y eso me está matando, me estás matando - su respuesta me hizo sonreír.

-no te rías joder, esto es serio- me dijo poniéndose de pie y caminando algo enfadado hacia mi.

-me río por que estás enamorado y te da miedo- solté la frase mientras que pasaba mis brazos por su cintura, yo lo estaba de el, y lo que había descrito era justo lo que yo sentía.

-¿que? yo ya he estado con otras personas y no se sentía así, podía concentrarme- me dijo.

-haber estado con más chicas no significa haberte enamorado de ellas- le contesté y se quedó completamente pensativo.

-Pablo, no debería darte vergüenza fallar delante de mi, solo la gente que lo intenta falla, si no intentaras subir a la cima no te caerías nunca, el partido de hoy ha sido duro, pero en vez de concentrarte en que vas a fallar y te voy a ver, piensa que si fallas no va a haber nadie en el estadio que tenga más ganas de ver como te recompones que yo, por que ese eres tú, te caes y te levantas con más fuerza, me da igual que falles 3 tiros a puerta si luego metes 2 goles y haces otras 4 asistencias- le dije quitándole las lagrimas de la cara.

-no te pases que aún no soy tan bueno- me dijo riéndose.

-era una exageración, lo que quería que entendieras es que me da igual que falles, estoy enamorada de ti, no soy un seleccionador de un equipo, yo se como trabajas, y se que te dejas la piel en el campo siempre, no necesito que aciertes en todo. -le dije y le besé lentamente, el pego su frente en la mía.

-te quiero- me susurró.

BEHIND (Pablo Gavi)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora