Era miércoles, y la comida era hoy, dios mío nunca pensé que podría estar tan nerviosa, estaba eligiendo que ponerme, Pablo me había dicho que fuera algo arreglada, pero tampoco mucho, y yo ahora mismo estoy a punto de matarle por que esa explicación no me sirve.
Iba a conocer a sus padres, y quería que pensaran que soy una buena chica y muy responsable.
Me decidí por un body de cuello de cisne negro, con un vaquero claro, unas zapatillas reebook y una americana de cuero, me recogí el pelo en un moño algo desordenado y me maquille poco, lo suficiente para no parecer una muerta.
Poco tiempo después Pablo llamó a la puerta, y cuando abrí respiré tranquila por que había elegido bien mi ropa, el llevaba un pantalón blanco cargo, con un jersey blanco y unas zapatillas adidas. No iba mucho más arreglado que yo.
-muy guapo-le dije intentando disimular mi nerviosismo.
-¿muy guapo? estás nerviosa- afirmó y se le escapó una risa.
-yo que va, nunca me pongo nerviosa- contesté.
-pues qué raro, por que normalmente te quedas embobada mirándome, no me sueltas un cumplido mientras te crujes los dedos-me respondió con una sonrisa.
Odiaba que Pablo me conociera tan bien, pero a la vez me encantaba.
-un poco a lo mejor-confesé.
-no te preocupes cielo, les vas a encantar, a mi ya me encantas, y estoy seguro de que eso les sobra-me contestó tranquilizándome, agarró mi cara entre sus manos y propinó un beso en mis labios, algo suave, que me llenó de confianza.
Agarre lo que me faltaba de casa, y cerré la puerta, caminé a su lado, cuando su mano se entrelazó con la mía. Le miré y supe que jamás había sentido esto, ni siquiera con Marco.
Los dos nos subimos a aquel taxi, y en el camino mantuvimos una charla animada con el taxista que hizo que mis nervios desaparecieran momentáneamente.
Pagamos a medias aunque Pablo se opuso, y al bajar, ví en la puerta a una pareja y a una chica joven, pude notar en sus caras quienes eran y no solo por la emoción de Pablo si no por que se parecían.
Nos acercamos, Pablo saludó a su familia entusiasmadlo, sabía que les echaba de menos, yo di dos besos a cada uno y sonreí de la manera más simpática que conocía, sus padres me sonrieron de vuelta, y su hermana lo hizo también pero no de la misma manera.
Pasamos dentro y nos sentamos, mantuvimos una charla entretenida sobre cosas ambiguas, hasta que su madre preguntó:
-Bueno Lola y tú ¿a qué te dedicas?- preguntó con una sonrisa.
-pues estudié un curso de fotografía en madrid, y ahora estoy trabajando de eso mismo en el club, pero había pensado meterme a alguna carrera como publicidad, algo que me mantenga en este mundo pero con los horizontes más abiertos- su familia me escuchó con atención.
-es muy buena idea estudiar esa carrera, así serás una chica mucho más preparada- me respondió su padre.
Su hermana no había hablado mucho, simplemente me miraba expectante, como esperando que cometiera un error.
-¿y como conociste a Pablo?-me preguntó ella por fin.
-Pues fue bastante gracioso-contestó el, y entonces recordé como me perdí y como confundí a Pablo con alguien del staff.
-cuenta tú tú versión y luego yo la mía-dijo emocionado. se le notaba alegre.
-Pues yo acababa de llegar a Barcelona, y era mi primer día de trabajo, nos hicieron una especie de tour por las instalaciones, y tras buscar el servicio no fue capaz de encontrar a la guía, así que dí vueltas por allí, hasta que me choqué con Pablo, luego me escribió y hasta hoy- dije sonriendo, viendo hasta dónde habíamos llegado, y como Pablo había cambiado de ser conmigo un niño a la defensiva y prepotente a lo que era hoy, mi Pablo.
-Tú historia no está completa guapa-rechistó.
Y es que estoy segura de que estaba a punto de contar que le confundí con alguien del staff, y que soy un desastre, que iba a pensar su familia.
-Bueno pues cuenta tú la tuya listo- le chinché y le vi sonreír. También a sus padres.
-Acababa de terminar mi entrenamiento, ese día me habían sacado antes por que me había puesto un poco...-hizo una pausa.
-Agresivo, Pablo cuantas veces hemos hablado de ese carácter, un día va a pasarte algo-dijo su madre como buena madre.
-No va a pasarme nada mamá, bueno, pues me sacaron antes, y estaba yendo a los vestuarios, cuando se chocó conmigo y se cayó- me morí de la vergüenza, mientras que su familia lo veían contar aquella historia con ojos de alegria.
-y lo peor no fue eso, Lola me confundió con alguien del staff, y me dijo que por dónde se iba al campo, ademas cuando se fue se dejó un pendiente que se le había caído, yo le escribí por el pendiente- de pronto le cortó su padre.
-Vamos Pablo, no te hagas mas el chulo, si la niña está te tiene loco desde el primer día- dijo con aquel acento andaluz, haciendo que Pablo se riera nerviosamente y provocara la risa a todos.
-puede ser- dijo tímidamente mientras me dedicaba una mirada.
-Su historia es muy bonita, pero no os cuenta que le confundí con el staff por que fue un borde- Pablo río y su familia también.
-nada de eso, estaba cansado del entrenamiento-contestó.
-literalmente me dijiste "nombre" como si fueras un segurata- hice que sus padres se rieran de nuevo.
-pablo siempre es así al principio, pero por que es tímido, me acuerdo cuando aún jugaba de pequeño, que al principio, cuando le llevábamos a los entrenamientos lloraba por que le daba vergüenza, pero si no iba lloraba por no ir, nos tenía a su padre y a mi locos- me contó su madre.
La comida, transcurrió de manera normal, creía haberles caído bien, aunque me ofrecí a pagar mi parte el padre de Pablo se negó, bueno por un día no pasa nada, pensé, nos despedimos de su familia.
-Bueno Lola, que ha sido un gusto conocerte, a ver cuando bajáis a sevilla- me dijo su madre y me dio un abrazo.
-cuida a mi hijo, que los dos sabemos que se le va la cabeza muchas veces- me dijo su padre dándome un abrazo, y yo asentí.
-Ha sido un placer- y dedicó una sonrisa a su hermano.
-esperó volver a verte pronto-continuó y un nudo se deshizo en mi estómago.
Pablo se despidió de su familia, y los dos nos montamos en el taxi que nos llevaría a su casa.
-¿Bueno que?-le pregunté expectante a que diera su veredicto.
-estoy seguro al cien por cien de que les has encantado, hasta a mi hermana-me contestó.
-¿pues que pasa con tu hermana?-le pregunté.
-no es como mis padres, ellos son realmente buenos, y simplemente con ser maja con ellos les habría bastado, pero mi hermana, es de otra manera, siempre está diciéndome que la gente que tengo a mi alrededor quizás no es la real, con esto de la fama muchos se acercan a ti para conseguir un poco de lo que tienes, y muchas chicas también- me contestó.
-y que te hace pensar que yo te quiero y no quiero solo tu fama y tú dinero, eh creído-le contesté jugando.
-ni si quiera sabías quien era cuando me conociste, y creído soy por que puedo, que te tengo loca-me contestó con superioridad.
-igual que yo a ti, desde el primer día, ya has oído a tu padre-le contesté.
Y tras una risa me besó con cariño, ¿como no iba a querer a este chico?
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BEHIND (Pablo Gavi)
Romanceella cree no poder con todo esto pero el no la dejara escapar
