Agradecer
I
Atsushi Nakajima, ese es el nombre del desafortunado estudiante que en la hora de retirada se encontró con un tipo de cabello negro, con mechas blancas y ojos grises, pisoteando de forma insólita, casi irreal a unos chicos tendidos en el suelo, algo cliché, pero ahora mismo sí se sentía algo realmente... poco raro, asustante.
Quedó en quietud al sentir el miedo recorrer por su cuerpo, como una ráfaga de viento frío por dentro, tal vez. Su teléfono cayó al suelo, llamando la atención del pelinegro, el cual lo miraba fijamente, con algo semejante a curiosidad, incredulidad y molestia, no por él, esperaba, con claras intenciones de intimidarle al joven.
—Yo no me he dado cuenta de nada ¡lo juro! —volteó rápidamente hacia otro lado; con el miedo recorriendo por su espina.
—Sal de aquí, imbécil. —recibió como respuesta y al terminar con esas palabras, Atsushi no la pensó dos veces, pues ni si quiera pensaba en sí, saliendo a correr despavorido, sin pensar en otra cosa además de correr sin importarle nada más de lo que sucediera a su alrededor, aunque en realidad sí que no le importaba, pues tampoco sabía cómo había llegado a tal situación. Al llegar a su casa, soltaba jadeos y sudaba a mares; en parte por lo asustado que había quedado y en otra parte por su resistencia física, la cual era muy mala. «¿Quien demonios era ese tipo? ¿Que les hizo a esos chicos? ¿Por qué me dijo que me fuera? ¿Tomará venganza?» muchas interrogantes pasaban por la mente confusa y ofuscada de Atsushi. Vivía con su padre, pero actualmente estaba de viaje por asuntos laborales, así que no tuvo problema en gritar por todo lo alto de frustración, pobre por su entrometer.
Después de balbucear y gritar, subió a su habitación y se recostó en su cama, para después de jugar con un cuaderno mientras pensaba, se dió cuenta de que había dejado caer su celular en donde se había encontrado con el pelinegro, no sabía que hacer así qué decidió ir el día de mañana y buscar si seguía en el suelo, aunque estaba clarísimo que sería muy poco probable, pero bueno, habría que al menos intentarlo, ¿No?
II
Despertó a duras penas, mientras aún le costaba abrir los ojos y pestañeaba muy seguido acercó la alarma hacia él estirando su brazo con pereza y vio la hora, la misma marcaba las 8:15 am, rápidamente al darse cuenta de esto quitó las sábanas de encima y corrió hacia su armario, al terminar de cambiarse corrió a toda prisa, ya que la entrada era a las 8 y eran las 8:32 am, como siempre, el joven iba a llegar tarde a sus clases.
Al llegar, abrió la puerta y todas las miradas se dirigían a él —Atsushi Nakajima, ¿Qué horas de llegar son estas? —ante esto, Atsushi hizo una reverencia.
—Mis disculpas, Profesor Kunikida. —dijo esto algo nervioso y procedió a sentarse en su puesto y sacar su cuaderno.
La clase estaba avanzando, y mientras el albino sentía una mirada detrás de él y comenzó a sentirse nervioso por aquello «¿Quién me está viendo?» Se preguntaba mientras decidía si voltear a ver a esa "persona" que lo miraba con gran intensidad, cualquiera se daría cuenta de aquel hueco ahondado en la cabeza de él.
Al voltear pudo ver ojos grises mirándolo con un ceño fruncido, el cual tenía pintado en su rostro la palabra "odio", no se dió cuenta del tiempo y fué sorprendido por una mano en su hombro —Señorito Nakajima, ya que está tan atento a mi clase, ¿podría ir fuera del salón? —y así con un suspiro salió por la puerta algo cabizbajo por las burlas de sus compañeros y el hecho de haberse quedado viendo a tal pelinegro que emanaba un aura intimidante.
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꧁ೋ•✧๑♡• 𝓔𝓷𝓪𝓶𝓸𝓻𝓪𝓭𝓸𝓼 - 𝓢𝓱𝓲𝓷 𝓢𝓸𝓾𝓴𝓸𝓴𝓾 •♡๑✧•ೋ꧂
Fanfiction«- EN CORRECCIÓN/PAUSADA -» ❝ Nᴀᴋᴀᴊɪᴍᴀ Aᴛsᴜsʜɪ ᴜɴ ᴀʟᴜᴍɴᴏ ᴛʀᴀɴϙᴜɪʟᴏ ʏ ᴀʟᴇɢʀᴇ sᴇ ᴇɴᴄᴜᴇɴᴛʀᴀ ᴄᴏɴ Aᴋᴜᴛᴀɢᴀᴡᴀ Rʏūɴᴏsᴜᴋᴇ, ᴇʟ ᴍᴀ́s ᴛᴇᴍɪᴅᴏ ᴅᴇʟ ɪɴsᴛɪᴛᴜᴛᴏ, ᴘᴇʀᴏ ᴘᴏᴄᴏ ᴀ ᴘᴏᴄᴏ sᴇ ᴅᴀ ᴄᴜᴇɴᴛᴀ ᴅᴇ sᴜs sᴇɴᴛɪᴍɪᴇɴᴛᴏs ʏ sᴇ ᴘʀᴇɢᴜɴᴛᴀ ¿Cᴏ́ᴍᴏ ᴜɴ ᴇsᴛᴜᴅɪᴀɴᴛᴇ ʀᴇʙᴇʟᴅᴇ sᴇ ᴇɴᴀᴍᴏʀᴀ...
