04. Yo nunca
Tenía un cerebro tan sexy que
de su mirada brotaban poemas
- Danns VegaAsher Harris
A veces, me sorprendía la amistad que teníamos entre La Manada.
Me sorprendía saber que eran mis amigos y que harían lo que fuera por mí. Incluso incluir a Ava en nuestros planes solo porque yo lo había propuesto.
Lilith, por supuesto, nos dio una larga charla sobre los peligros de hacerlo. Pero finalmente aceptó. Le encantaba el caos, por mucho que intentara controlarlo.
Exael condujo con tranquilidad, alguna canción sonaba de fondo, pero toda mi concentración estaba puesta en la chica sobre mí. Olía a flores silvestres, tenía un aroma tan dulce que me tentaba a enterrar mi cara en su cuello y no sacarla de ahí jamás. Ella se veía incómoda, tenía el cuerpo tenso y su culo presionando mi polla casi me hizo tener una erección.
Sé que estaba mal haberla amenazado, pero era la única forma en la que ella estaría cerca mío. Ava Brown siempre había huido de mí y, carajo, yo siempre le había perseguido.
Una pizca de esperanza se albergaba en mi interior, si Ex y Lev consiguieron tener a la cachorra después de todo, yo podría tenerla.
Llegamos al puerto en poco tiempo y noté la expresión confundida de Ava. Sonreí, eso no se lo esperaba. Se bajaron del coche, pero ella no se levantó de mi regazo. Quizá demasiado confundida. Tuve que darle un par de golpecitos en el muslo para que se quitara, a pesar de querer que se quedara allí siempre, y rápidamente se alejó de mí medio avergonzada y con la rabia volviendo a cruzar sus facciones.
Ahora me odiaba, lo sé, pero no tardaría en amarme. Me encargaría de eso.
—¿Sabes? El verano pasado nos cansamos de los ojos de nuestros padres —comenté, acercándome a la lancha blanca que teníamos atracada en el puerto—. Así que compramos un pequeño barco, el suficiente para poder divertirnos.
No era pequeña. Era lo bastante amplia como para que pudieran entrar diez personas sin preocupación, pero no era nada comparado con los yates de nuestros padres. Era una lancha simple, en color blanco y bastante humilde. Quizá lo único humilde que teníamos.
—Pero lo comprasteis con el dinero de vuestros padres —me alzó una ceja.
Bien, punto para ella.
—Como sea —rodé los ojos, saltando al interior del barco.
Los demás me siguieron, Exael poniéndose detrás del timón. Ese chico tenía una obsesión rara por llevar el control siempre, apuesto a que era algún tipo de dominante fetichista en la cama.
Sonreí un poco, le preguntaría a la cachorra después.
Ava se quedó en el muelle, mirándonos un tanto incrédula.
—Sube, listilla, no vamos a ahogarte en medio del mar —rió Lilith.
—Oh, no estoy segura de eso.
No sé si estaba bromeando o no, pero se subió al barco. En seguida, Val arrancó el motor y Ex movió el timón, sacándonos del puerto. Lil no tardó en conectar su teléfono al altavoz que habíamos traído y Waiting for love de Avicii comenzó a sonar con fuerza. Abi rió un poco, antes de empezar a cantar y bailar con Lilith.
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Frenesí (LM #2)
RomanceAva Brown era una soñadora. Siempre con la cabeza metida en algún libro, sin darse cuenta de lo que pasaba en el exterior. El romance erótico era su categoría favorita, sin duda. Pero estaba cansada de solo leer las historias. Quería vivirlas. Y...