Jimin se sintió impotente, como si todo lo que alguna vez aprendió a través de las lecciones o con su padre lo hubiera olvidado.
Solo un ser inútil escondido en una pequeña sala de aseo implorando por no ser asesinado ni se ser encontrado, por aquellos a quienes debía enviar a la planta olvidándose por completo de su existencia.
Tal vez, todo lo que estaba ocurriendo se lo merecían.
Todos y cada uno de los omegas merecía lo que la revolución estaba haciendo.
Malos, tormentosos pensamientos llenaron su mente con rapidez, no había espacio para la esperanza porque Jimin ya no creía en ello.
Odio sentir que era cierto, el hecho de que los omegas no tenían ninguna oportunidad si se enfrentaban contra los alfas en la actualidad, el deseo de ser algo más que el juguete de ellos hacía años, no era suficiente contra el rencor que ellos sentían.
Su vista se amplió al escuchar los fuertes sonidos que provenían desde afuera.
Lo habían encontrado.
Isaiah, quien había logrado escapar, se hallaba escondido en la ventilación del lugar luego de que su profesor lo ayudara arriesgando su vida en el proceso, el pequeño no pudo hacer nada al ver cómo el cuerpo del hombre cayó hacia atrás gracias a un disparo hecho por un alfa rebelde.
Solo pudo encogerse para evitar hacer cualquier ruido que le diera el indicio al alfa de su ubicación.
Escuchó que sus compañeros fueron arrastrados lejos de las salas de las lecciones, los gritos de terror, los llantos, todo eso fue mermando a medida del paso del tiempo, se atrevió a pensar que los habían llevado lejos, pero pensó lo peor.
Tal vez habían sido asesinados justo como el profesor.
— Es solo un niño — escuchó la voz de los desconocidos — buscar en cualquier lugar, falta el hijo del maldito líder.
El pequeño movió su vista a través de la ventilación, el ruido del caos a su alrededor lograron estremecerlo lo suficiente como para comenzar a sollozar en voz baja, avanzó gateando mientras limpiaba las lágrimas acumuladas en sus ojos.
Cada vez que había un ruido fuerte se detenía, tenía miedo de ser descubierto.
— Papá — murmuró en medio del lloriqueo al momento de detenerse al escuchar un fuerte golpe.
Su cuerpo tembló en respuesta al fuerte ruido que se produjo bajo suyo, los alfas estaban arremetiendo con fuerza contra los omegas que hallaron en los pasillos tratando de escapar, incluso escuchó los pedidos de auxilio por parte de los trabajadores.
Pero nadie vino en su ayuda.
A pesar de que las lágrimas nublaban su visión, continuó gateando sin tener conocimiento alguno hacia dónde se estaba dirigiendo, solo avanzó tratando de alejarse lo más posible de los gritos y disparos.
Recordó la expresión en el rostro del profesor, él era menor, pero no era tonto.
Sabía que la única razón por la que el hombre le ayudó, se debía a que era el próximo en la línea para ser el líder, lo que significaba que todos le protegerían con su vida sin importar las consecuencias de sus propias existencias.
Se preguntó en múltiples ocasiones dónde estaba su padre omega, él quería elevar su voz en gritos para poder hallarlo, pero sabía que solo conseguiría que lo encontraran.
Inmóvil al hallarse frente a tres desviaciones en la ventilación, se apoyó sobre sus muslos llevando la mirada de un costado al otro tratando de pensar cuál desviación debería tomar.
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Poder Omega KOOKMIN (HISTORIA COMISION RESUBIDA)
FanfictionDonde el mundo está dominado por los Omegas, los Betas son sus esclavos y los Alfas son sus prisioneros. Una historia distinta, donde los Omegas demuestran que tienen el poder, y no necesitan de un Alfa para sobrevivir. Pero, ¿realmente es así? * Ko...
