La última planta conocida como el lugar prohibido para los habitantes del domo a excepción de aquellos que tienen permiso, Jimin usó un comando en la pantalla digital que apareció en su brazo derecho apagando durante un tiempo establecido la cámara de seguridad del dormitorio 13.
Caminó a través del gran espacio en dirección hacia la habitación número trece, su cuerpo se acercó hasta la consola que se hallaba al costado de la puerta, desactivó la seguridad usando la contraseña y la puerta de esta se abrió en el acto.
Las habitaciones eran amplias, el color de sus muros blancos las hacía lucir más espaciosas, cada una de ellas contaba con la comodidad de un par de muebles al costado de las camas y un escritorio el cual estaba cerca del holograma que transmitía y cumplía la función televisiva.
— Ha pasado bastante tiempo desde tu última visita — la voz provino cerca del muro donde se hallaba una puerta en dirección hacia el baño.
Él conocía a la perfección ese tono mordaz en la voz del contrario, no pudo evitar girar el rostro con una expresión neutral fijándose que no estaban solo ellos dos allí en la habitación.
La situación era complicada, si bien los omegas habían elevado sus voces en forma de defensa, esta terminó convirtiéndose en ataque de manera personal en dirección hacia aquellos que eran los culpables de lo que alguna vez fue su miseria, los alfas.
Los alfas en el presente no tenían más que un valor de reproducción, ellos estaban aislados en cada uno de los domos existentes en las galaxias distantes, desde su nacimiento solo tenían noción de la estructura de la habitación y nada más que ello sin excepción alguna.
Los papeles invertidos, los omegas decidieron usar a los alfas durante su celo, sin embargo, los celos de los alfas eran totalmente invisibles para los omegas, ellos no se tomarían el tiempo de estar con ninguno de ellos.
Sin importar si eran destinados o no.
Aquellos que lograban estar físicamente con sus parejas destinadas lograban procrear, con la condición de que si el bebé era omega viviría en las plantas superiores con los demás, pero si era alfa se quedaría a vivir el resto de su vida encarcelado como sus padres alfas.
A los pequeños les tomaba cierta cantidad de tiempo en revelar si eran alfas u omegas, en ese justo momento sus vidas serían totalmente distintas unos de los otros.
Unos cuya vida era importante y los demás olvidados con el tiempo.
La situación actual de Jimin.
Frente a él se hallaba una cama, en ella yacía un pequeño cuerpo durmiendo en medio de las sábanas y almohadas a su alrededor como si de un fuerte se tratara.
— ¿Qué haces aquí?
Jimin chasqueó su lengua con fuerza contra la parte trasera de sus dientes delanteros.
— No tengo por qué responder a tu jodida pregunta Jungkook.
Su alfa destinado.
Quien ahora estaba encarcelado de por vida mientras cuidaba al pequeño alfa que dormitaba sobre su cama.
— No es tiempo de tu celo — continuó hablando el contrario ignorando la tensión entre ellos — estamos bien aquí sin tus apariciones.
— ¿Es así? — cuestionó sin gracia — Isaac está durmiendo en tu cama en vez de la suya propia.
En cuanto mencionó el nombre del pequeño el alfa se movió hacia el frente demasiado rápido, pero su cuerpo entró en tensión al reconocer el mando en el brazo derecho de Jimin a punto de ser activado.
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Poder Omega KOOKMIN (HISTORIA COMISION RESUBIDA)
Fiksi PenggemarDonde el mundo está dominado por los Omegas, los Betas son sus esclavos y los Alfas son sus prisioneros. Una historia distinta, donde los Omegas demuestran que tienen el poder, y no necesitan de un Alfa para sobrevivir. Pero, ¿realmente es así? * Ko...
