Capitulo 14

35 2 0
                                        

-Te amo Giyu.

-Yo también te amo Watanabe.

La sujete de la cintura y nos besamos de forma apasionada retirando delicadamente el hermoso kimono azul, exponiendo todo su cuerpo.

-Se bueno conmigo Giyu.

La bese sin decir nada más y mis manos continuaron tocando sus curvas.

Abrí mis ojos y me senté bruscamente mi respiración estaba agitada.

-Un sueño....

Cai en cuenta de la realidad y toqué mi mejilla en dónde Watanabe me besó ayer por la noche.
Me levanté despacio y entre al baño; no podía dejar de pensar en el sueño que tuve mi rostro se siente caliente y mi cuerpo un poco tembloroso.

La única que me ha provocado estás sensaciones es Shinobu ¿Por qué tuve un sueño de ese tipo con Watanabe? No tiene sentido yo no la amo....

Me quedé en silencio reflexionando sobre mis sentimientos y llegué a la misma conclusión: No amo a Watanabe.

Me preocupo por ella lo cuál es normal porque es la hija de Watanabe sensei, la recordé en el campo de narcisos porque se cuánto le gustan y que hubiera amado ese lugar cuándo no viene a visitarme siento un poco de soledad y tristeza pero es porque siempre viene a platicar conmigo todos los días así que no hay motivos para pensar que mis sentimientos por ella sean románticos.

Al terminar de bañarme y cambiarme fui a la cocina pero me detuve para contemplar los tulipanes.

-En verdad son hermosos es una lastima que se marchiten.

No puedo hacer nada ya que no son de temporada por lo que sembrarlos es casi imposible y no resistirán hasta la primavera.

-Perdon por la intromisión.

Watanabe se veía radiante y su sonrisa es muy contagiosa por lo que no pude evitar sonreírle; sus mejillas se sonrojaron y bajo la mirada con una sonrisa tímida.

Su mirada se quedó fija en los tulipanes.

-Gracias por dejarlos aquí anoche me hicieron feliz.

-Me alegro que le haya gustado.

-Tengo curiosidad de saber cómo las obtuvo.

-Oh fue gracias a un comerciante que llegó a la aldea cuándo las ví pensé en Giyu inmediatamente.

-¿De verdad?

-Si para mí Giyu es como un tulipán.

No pude evitar sorprenderme por su comentario el cuál me hizo recordar una noche de otoño.

-De nuevo gracias por su atención.

Me dió una sonrisa radiante que hizo que mi corazón se encogiera un poco.

Me levanté y me dirigí a la cocina para preparar el almuerzo pero note que ya no tenía tanto en el almacén.

-Tengo que ir al mercado.

Hice almuerzo con lo que había disponible.

-Ehhee se ve delicioso Giyu buen provecho.

Su rostro se sonrojó.

-Esta delicioso ¡Me encanta!

Su sonrisa en verdad es contagiosa porque no puedo evitar sonreír cuándo estoy con ella; terminamos de almorzar y nos preparamos para ir de compras.

-Gracias por acompañarme Watanabe.

-Es un placer Giyu.

Hay muchas personas transitando por la calle quizás porque el clima se ha vuelto más agradable aunque sigamos en invierno; la primavera se acerca.

Dulce indiferencia Donde viven las historias. Descúbrelo ahora