Sus manos me apretaban con fuerza, ella tenía miedo de que su propio agarre no fuera lo suficientemente fuerte como para retenerme. Temblaba de rabia, yo también temblaba, pero no precisamente de rabia, estaba perdiendo oxígeno, notaba que mi garganta se cerraba, y me dolía cada vez que intentaba que pasara el aire.
–Todo fue una farsa. –susurré con los ojos llenos de lágrimas.
–Todo fue por un bien común. Pero no puedo esperar a que lo entiendas. ¿Nunca te han dicho que eres muy egoísta Harriet? –habló mirándome con desprecio. –¿Por qué te crees que desaparecía tanto? –me empezó a sacudir violentamente de un lado para otro. –Si hubieras sido una mejor amiga te habrías dado cuenta, pero la pobre Harriet tenía la presión de tener que salvar al mundo, tenía tanta presión que no se dio cuenta de que el mundo ya se estaba desmoronando justo a su lado, y no tenía ni idea.
Un ruido sordo, de chispas, tal vez electricidad, hizo que la mano se soltara unos segundos de mi cuello, segundos que aproveché para librarme de ella. Caí al suelo y miré hacia arriba.
–¿Quién te crees que eres para hacerle daño? –James la miró con rabia, de sus dedos brotaban chispas plateadas que salían disparadas hacia todas direcciones.
–Tranquilo James. –dijo con falsa amabilidad provocando que James frunciera el ceño asqueado cuando dijo su nombre. –Solo la estaba asustando un poco, ella es el motor de la nueva vida. Necesitamos sus genes para hacer más personas como ella, más letales.
–Oh, joder, ¡estás malditamente loca!
–¡James! –grité.
Alguien le había atacado por la espalda y le había clavado un cuchillo en el hombro. Y después, en el muslo de la pierna provocando que gritara de dolor.
James se retorció dolorido y me acerqué a él, pero antes de poder agacharme para comprobar que estaba bien, una mano me estampó con un sonoro golpe en la pared.
–¿Por qué tú? –pregunté mientras lágrimas desesperadas caían por mis mejillas. ¿Por qué ahora todo salía a la luz? ¿Más decepciones? ¿Más dolor para esta batalla? Estaba totalmente confundida.
–Trabajo con Nayara, somos parte de Paradise. Nuestros padres son los creadores de Paradise y trabajan por un bien común, al igual que nosotros –dijo encogiéndose de hombros. –¿A qué eso no lo viste venir? –susurró mirándome con desprecio. –Aunque tengo que felicitarte, casi haces que me lo replantee todo y que dejara todo esto por amor, por tu amor. –rio asqueado ante esa idea. –Lo bueno es que no hay amor que valga, tú misma lo dijiste.
–Max por favor, ¿y qué pasa con todo lo que viviste con James e Ethan, y todo lo que nos pasó? ¡No puede ser una jodida mentira! –exclamé gritándole prácticamente a la cara, no entendía nada, todo me daba vueltas. No podía permitirme perder a otro amigo más.
–¿Acaso ellos también...? –No quise terminar la frase, tenía miedo de la respuesta y de todo lo que conllevaría.
–Nunca nada fue lo que parecía, pero tranquila Harriet, ellos también son solo víctimas inocentes de todo esto. Los pobres no se dieron cuenta de que estaban trabajando codo con codo con su enemigo. Y respecto a lo que pasó contigo, ya no importa, es parte del pasado. –se encogió de hombros y le restó importancia al asunto.
Su mirada brillaba de rabia. Me sentía tan estúpida por no haber visto venir nada de esto.
–¿Pero no eras hijo de los reyes de Paradise? –pregunté desesperada por hallar alguna verdad.
–Harriet, ¿es que no has aprendido nada? –dijo chasqueando su lengua. –Todo fue un montaje, ellos también trabajaban para Paradise, se fingió un estado de alarma para sacar a la población y que se diera la siguiente fase del proyecto. Los que escapaban se dirigirían al refugio y después allí, tras este enfrentamiento, los que más duraran, los que fueran más resistentes en batalla, serían los elegidos para implantar unas nuevas leyes y destruir todo lo antes conocido.
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Paradise
FantasíaYo soy la esperanza de este mundo y que este título recaiga sobre mí ha hecho que me enfrente a problemas inusuales, salí de mi sueño y ahora estoy en una pesadilla de la que no puedo despertar. ¿Y tú? ¿Cómo sabes que no estás en un sueño? ¿Desperta...
