El día de la ceremonia había llegado, su vestido blanco y el traje de aidan negro, el esmoquin mejor dicho. Y pensar que esa mujer vestida de blanco podría ser yo.
Debería ser yo, mí amor por aidan es tan grande que me lo robaría de la ceremonia y nos iríamos juntos. Pero la felicidad de mamá no tiene precio. Y si ella lo ama, supongo que ella lo debe de tener.
Antes de que mire a mí mamá ella estaba sobre una silla enfrente a un gran espejo sobre su tocador. Tocaba con cuidado su cabello y su sonrisa era enorme. Su cuerpo temblaba y se notaba a cierta vista.
Alzo su mirada a mí mirando a ese espejo donde podía reflejar mí rostro de la gran tristeza que llevaba. Cada mirada representaba lo que realmente sentia.
— oh nena, no me mires así. Sabes lo mucho que amo a aidan no me hagas esto. — dijo sin misericordia de mí
— no es eso mamá, sabes que quiero que seas feliz. Pero debo decirte la verdad mamá, sobre el hombre que dices amar.
Debía decirle la verdad sin resentimientos, solo para que no se sorprenda de lo que era su novio y de lo que su hija le había provocado.
Ella me miró asombrada y con preocupación, creo que no lo ve venir. Pero antes que pueda decir algo entro una de las damas de honor con una gran sonrisa y hablo con felicidad.
— Ya está la limosina afuera, debemos apurarnos e irnos, todos te esperan Virginia. Corre mujer.
Mamá se levantó con rapidez y me tomo de las mejillas.
— luego me dices cariño. Prometo que hablaremos luego.
Claro, T/n siempre está para después, jamás es prioridad.
Mamá salió de la habitación y yo tuve que ir tras ella. En otro auto por supuesto, entre por otra puerta de la iglesia y me senté en las bancas juntos a mis familiares. Todos felices y riendo y yo estaba ahi. Cómo podía estar.
Mire al centro de la iglesia y ahí estaba aidan, algo sonriente y sus manos juntas, supongo que estaba nervioso y no sentía nada en ese momento en mí. Pero al búscame con su mirada me hayo.
Lo mire con gran preocupación y me levanté para irme a los vestidores dónde se había cambiado aidan.
Me senté sobre la silla frente al espejo y ahí lo vi entrar a él. Me miró y se acercó a mí, no sin antes cerrar la puerta tras él.
— T/n, perdoname mí amor.
Al escuchar eso de sus labios no pude evitar llorar haciendo que mí maquillaje se espantara por mí rostro.
— no llores linda, no mereces esto
— ¿Y todavía me dices eso? Si no merezco esto no deberías de hacerme sentir asi...
— pero yo debo casarme con tu madre. ¿Qué esperas que haga? ¿Qué la abandone aquí? Sería muy cruel de mí parte
— y a mí si me puede abandonar
Dije con furia.
— Lo tuyo es distinto t/n, si tu madre se entera de este romance. T/n los dos estaremos en problemas. Tu madre estara destruida. ¿Lo entiendes?
— no, no lo entiendo. Porque si me amarás como tanto dices. Te quedarías conmigo aidan. Conmigo y con nadie mas.
— Así no funciona el mundo t/n, la vida no se trata de abandonar a las personas e irse con el amor de su vida. Aveces no te casas con el amor de tu vida. Pero te casas con alguien que te amara.
— ¿y qué crees que yo no te amaré?— respondí.
— No dije eso. Perdoname t/n. Nunca quise que esto pasará.
Sin más que decir me puse de pie y salí de la habitación, el llanto me invadía. Quería morir y solo morir.
Cómo pude ser tan tonta y confiar en un hombre. Una vez más un hombre me había roto el corazón como la primera vez. El primero fue papá, y ahora era un novio al que le di mí amor y mí tiempo.
No sabía que haría luego de esto. La espera no fue mucha y aidan se encontraba nuevamente de pie esperando a su novia de blanco. Todos se pudieron de pie y las puertas de la iglesia se abrieron. Se abrieron ambas.
Todos sonreían y la música de boda comenzó a sonar, mí corazón se hacía chiquito al saber que mí amor estaba por casarse con la mujer a la que más amo en esta vida. Mí mamá.
Mis lágrimas caían y no era por felicidad. Aidan movia sus manos temblando como gelatina. Mamá se acercaba dando lentos y pequeños pasos..
Hasta llegar al altar, entonces ahí aidan la tomó de la mano acercándola al altar frente al padre. Quien luego de que todo se calmara comenzó a relatar..
— Queridos hermanos, hoy nos reunimos aquí en esta hermosa mañana casi mediodía. Para celebrar la unión de estas dos almas. —
Aidan y mamá estaban de la mano y mirándose ambos.
— El señor aprueba esta unión entre esta mujer y este varón. Para que estén juntos en la enfermedad, en la buenas y en las malas hasta que la muerte los separé. Así que tú Virginia de la cruz, ¿aceptas como esposo para cuidar y respetar, estár en las buenas y en las malas, en la salud y la enfermedad con aidan Gallagher, hasta que la muerte los separe?
Mamá sonriente miro al padre y luego a al público para por último mirar a aidan y aceptar con una elegancia.
— Si, acepto.
— y tu aidan Gallagher, ¿aceptas como esposa a Virginia de la cruz, para cuidar y respetar, estar en la salud y enfermedad hasta que la muerte los separe?
Mire a aidan y comencé a llorar, no podía evitarlo, todos me miraban de alguna manera, supongo que pensaría lloraba por la emoción de que mí madre se vuelva a casar, cuando no era asi. Cuando en realidad sentía celos de no ser yo la mujercita de aidan.
De ser su amante, de ser mí amor, de ser su prioridad.
Derrepente la sonrisa de todos se borró y me miraron a mí hasta mamá me miró a mí, aidan estaba bajando del altar con una sonrisa.
Caí en la realidad y miré a mamá con lágrimas en sus ojos y la sorpresa de todos mirándonos.
— ¿Ven a esta mujer? — dijo aidan tomando mí mano y acercándome a él. — con esta mujer es con la que me quiero casar, quiero pasar mí vida con ella. Y tener hijos. Y morir a su lado porque la amo Virginia.
¿De qué me perdí?
En qué momento aidan negó casarse con mamá. Salimos corriendo de la iglesia junto a aidan, se lejos se escuchan los gritos desgarradores de mamá llorando.
— ¿qué hiciste aidan? — dije con desesperación
— Lo lamento t/n pero no podía dejar ir al amor de mí vida
— Mamá esta llorando iré por ella. Dile que es una broma anda ve.
Dije con desesperación y melancolía por ser así con mí madre.
— Vamos t/n, ya es tarde. — Dijo aidan y me ayudó a subir al auto de uno de sus amigos
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𝐄𝐯𝐢𝐥 𝐋𝐨𝐯𝐞𝐫𝐬
Cerita Pendek𝐄𝐯𝐢𝐥 𝐋𝐨𝐯𝐞𝐫𝐬 | Aidan Gallagher Para una adolescente de diecisiete años nada anda mal, tiene amigos, usa su celular cuando se aburre, tiene a su madre la cual la apoya en todo lo que puede y aunque pasar por la adolescencia es complicado ell...
