Yo soy Mihrimah Sultan, hija del sultan Soliman el magnifico y la haseki Hürrem sultan, viví más que mis padres y que todos mis hermanos.
Vi las desgracias del palacio de topkapi como todo lo que puede dar ser sultana de nacimiento, pero ni así fui...
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Subimos inmediatamente las escaleras, yo siguiendo a el sultán solamente para enterarme de los chismes ya que era más que obvio que se volvió a acortar el tiempo de la valide
Cuando entramos al ala médica habían muchas doctoras llendo de un lado al otro y a mi abuela tendida en una de las camillas con el aspecto mucho peor del que tenia la última vez que la visité
Mi padre se arrodilló a su lado y tomo la mano que tenía disponible pues la otra, la te iba firmemente agarrado la sultana Hatice que lloraba amargamente
Gülfen, Mahidevran y mi madre estaban separadas de la cama y ninguna lloraba aunque por respeto tenían la cabeza baja
Gülfen se quiso acercar y colocar una mano sobre el hombro de mi tía pero está de inmediato se sacudió
-largate!- les dió una mirada sobre el hombro a las demás sultanas -!ustedes también! No pertenecen a esta familia, no las quiero aqui-
Confronto a todas ahí y yo no entendía nada, hasta hace poco mi madre y la sultana Hatice eran muy amigas; mi padre no dijo nada y probablemente eso fue lo que enojo más a mi madre
En cuanto dieron la orden Mahidevran y Gülfen se retiraron
-dejame quedarme a tu lado- Hürrem se puso a un lado de mi padre pero este ni caso le hizo
-creo que escuche que tú sultana te dió una orden- la voz del sultán era oscura y hasta ella sabía que no había lugar a la réplica
Me había quedado quieta viendo todo el intercambio así que en cuanto mi madre se fue me acerque por agua y se la tendí a Hatice
-tome un poco por favor tía, no le hace bien estar asi-
Con resistencia la tomo y después me regreso la copa
-sabe que la valide se mejorará, ellas es muy fuerte y jamás nos dejaría-
Le lleve un poco de agua a mi padre también y me agache a su lado tomando también la mano disponible y haciendo lo mismo con la sultana Hatice
Todo lo que necesitaban ahora era fuerza y aquí estaría yo para darla
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