Yo soy Mihrimah Sultan, hija del sultan Soliman el magnifico y la haseki Hürrem sultan, viví más que mis padres y que todos mis hermanos.
Vi las desgracias del palacio de topkapi como todo lo que puede dar ser sultana de nacimiento, pero ni así fui...
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Había ordenado que montaran un campamento improvisado en los alrededores del asentamiento otomano, ahora mismo solo se encontraba esperando que le entregaran la debilidad del magnífico suleiman
Había mandado un mensajero con un pedido de tregua por el momento, que muchos de sus consejeros tildaron de una clara muestra de poderío de su parte
Pero a esos viejos que les importa...el solo tenia un objetivo
Uno de sus soldados entro haciendo una seña de respeto para entregarle una carta
Su carga será entregada en dos lunas, cercano al último día de la séptima luna
Su pedido ha sido un poco difícil de controlar, pero va a su encuentro en casi perfecto estado
¿Casi? ...ya se ocupará de ellos después
El sujeto que nos entregó la carga está muerto, igual que su compañera.
Quemamos parte de la capital para poder sacarla
Todo este trabajo extra merece mejor pago que ya negociaremos
Como si pudieran llegar siquiera a eso, arrugue la carta en mis manos y la tire directo al fuego
-PREPARENSE, TENEMOS QUE RESISTIR DOS LUNAS MAS-
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El barco se balanceaba de un lado a otro, ella estaba atrapada en esta jaula de metal y el agua que lograba meterse al camarote ya le llegaba a los tobillos.
La comida es miserable, pan mohoso y agua sucia en los mejores casos (en los peores no hay agua). Ella era obstinada, aunque ya había perdido la cuenta del tiempo, ella sabía que estaban subiendo por el mare Mostrum hacia el punto muerto de la campaña safavido-otomana y la iban a usar tal vez para un intercambio