Yo soy Mihrimah Sultan, hija del sultan Soliman el magnifico y la haseki Hürrem sultan, viví más que mis padres y que todos mis hermanos.
Vi las desgracias del palacio de topkapi como todo lo que puede dar ser sultana de nacimiento, pero ni así fui...
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Las preparaciones para la inminente campaña eran cada vez más contundentes, la fecha designada se acercaba y los nervios incrementaban entre las paredes del palacio
Y por eso mismo el sultán había mandado a llamar a toda su familia antes de partir, en aquel salón estaban todos sus hijos, la sultana hürrem, la sultana mahidevran, la sultana Hatice (aun renuente a dejar a la valide sultán)
-pronto partiré a la campaña...y sé que aún se espera la asignación de provincias para mi hijo Mehmet-
Todos estaban nerviosos, mahidevran temía que entregaran manisa al primer hijo de hürrem y pusiera en un lugar aún más lejano a su querido Mustafá, aunque confía en que su buen manejo del estado durante la campaña, le asegure su lugar
-que quede escrito, como el sultán del mundo, he decidido que mis hijos Mehmet, Selim y Bayaseto partan a esta campaña conmigo-
La sultana Mirihima quiso protestar inmediatamente, eran sus hermanos y aun no quería que fueran a sangrientas guerras, pero no le quedo de otra más que callarse tal opinión y apretar su vestido entre sus manos, orando a allah que los proteja
La sultana Hürrem estaba feliz con esto, era un modo de que sus hijos probaran su poder, que todos vieran lo fuertes que eran además de lo adecuados que eran para el trono, cualquiera de ellos
La sultana mahidevran se alegro por un momento, pero luego sintió encoger su corazón al pensar en esos niños que serían llevados a los sangrientos campos de guerra
-desde hoy, mis hijos serán enviado inmediatamente a las barracas de los jenízaros, entrenarán hasta que puedan defender al hombre a su lado en la próxima campaña-
-majestad- hasta ahí llego la paciencia de Mirihima –la campaña está muy próxima, reconsidere su decisión-
-no hay nada que reconsiderar-
El sultán les dio una mirada a sus hijos, los tres se veían un poco más pálidos
-que empaque sus pertenencias, mañana al amanecer partirán-
Y salió de la habitación importándole poco las demás opiniones
Él sabía que sus hijos debían ir a esta campaña, que vean las verdades encarnadas de su reino y sepan que, al desear ser sultán, no solo es sentarse en un bonito trono
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