*CAPITULO 21*

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Cabalgaba por fin cerca de aquella ciudad que era su destino, él y su padre habían tomado la decisión desde que era niño de mandarlo con los sabios lejos de su hogar para ser un médico y así poder darle a sus hermanos y su madre una vida mejor

Tenía más de 7 años sin ver a su familia y regularmente les enviaba cartas, aunque estas eran un poco difíciles ya que tenían que recorrer todo el mar desde Venecia hasta Estambul y aun asi unas lunas atrás las cartas habían empezado a ser diferentes, evitaban ciertos temas y esto solo hacía que creciera su preocupación; hasta que logro saber la verdad por el puño y letra de su hermana mayor Aysel

"madre está enferma, dijo que mejoraría con el tiempo, pero no ha hecho más que empeorar, se cansa más rápido, permanece en cama todo el día y comencé a vender en el mercado para ayudar a padre y planean casar a Corel con un comerciante, padre nos prohibió mencionarte esto"

Estaba molesto por que no le comentaron nada, pero entendía que ellos querían que se concentrara en aprender todo lo que podía así que sabiendo esto, tomo todos sus ahorros y compro un pasaje hasta Estambul, compro un caballo con las ultimas monedas que le quedaba una vez llego al puerto.

El trataría a su madre y se quedaría en la capital para trabajar, ayudaría a sus hermanos en todo lo que pudiera, incluso les enseñaría parte de lo que él había aprendido

Divagando en sus pensamientos se dio cuenta que su caballo estaba demasiado cansado así que decidió parar para descansar, escucho el correr de agua que le decía que había un riachuelo o algo así en sus alrededores

Cabalgo hasta allí y lo que observo lo dejo claramente hechizado, aquel magnifico ser no podía ser otra cosa más que la representación de algo sagrado mandado por el mismísimo allah

En el lago nadaba una mujer sin nada que cubriera sus atributos, sus largos cabellos oscuro rodeaban su cuerpo tan libre por el agua y la iluminación del atardecer la hacía parecer en llamas, como si el mismo fuego solo la observara

Y entonces el no pudo apartar la mirada, temía incluso parpadear y perder tal espectáculo, la bella chica nadaba tan tranquila y en paz, que le daba la sensación de libertad, aquella que no había tenido en ese templo o junto a su familia pues el siendo mayor tuvo que cargar las responsabilidades desde joven

Entonces aquella chica dirigió por fin su mirada a su humilde presencia y perfectamente quedo maravillado ante tales ojos, eran de un azul tan profundo como los cielos sobre su cabeza, ella se veía guapa, inteligente y... Fuerte

Hasta que ella se movió violentamente para cubrir su cuerpo y sus tranquilas facciones exudaron ferocidad, como el de un animal a punto de atacar

-¡ ¿que creer que haces?¡, deja de mirarme pervertido-

LE SANG DU POUVOIRHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora