Los días volvieron a estar nublados y con un temporal permanente. Los cristales de la ventana parecía que se iban a romper. Solo eso faltaba, quedarme a expensas del frío, la nieve y la lluvia que ocurría afuera de la casa. Mi mente seguía disociada. El dolor se había convertido en duda, en ira, luego en tristeza y al final no tuve otra opción, me desahucié por completo. Acepté mi destino o lo que quedaba de él. No pude aguantarme más y lo primero que hice al despertar aquella mañana fue armarme de valor y tomar del cofre el sobre que estaba abierto y con un listón rojo colgándole en un extremo.
Mis manos temblaban, sudaban a tal grado de empapar el papel amarillento. Deslicé mis manos sobre la felpa de mis cobijas. Estaba ansiosa, algo me decía que no lo hiciera, que lo que sea que estuviese ahí dentro, no me gustaría para nada. Era verdad, a quién le gustaría saber que sus verdaderos padres no lo quisieron y lo abandonaron a su suerte en medio del bosque.
Saqué la carta y lo primero que me llamó la atención, fue la caligrafía. Estaba muy bien hecha, pulcra, la tinta era indeleble, ni una sola mancha o una pisca de tintura estaba salpicada en la hoja. El único problema era que estaba escrito en húngaro. Lo sabía porque mi abuelo hablaba y escribía húngaro gran parte del tiempo. Me iba a dar por vencida, cuando de repente al reverso vi que se encontraba traducido al alemán, además de una nota al principio. Mi corazón se aceleró, mis ojos me ardieron y comencé a ver todo borroso. Y solo por ver la letra de Wilhelm impresa en el papel.
Espero que jamás tengas que leer esta carta. Es más, prefiero que me odies para siempre o perder mi vida, antes que permitir que te enteres de esto. Por eso es que le he pedido a todos encerrar este cofre, y si lo hacen, que sea porque no hay más opción. No importa lo que te hayan dicho, espero que nada de lo que esté escrito aquí en estas palabras cambie nuestra relación de hermanos. Porque para mí, tú seguirás siendo mi hermanita menor, la cual amo con mi alma, y si no estoy ya en este mundo, quiero que sepas que fue un honor haber compartido mi apellido y mi familia contigo. No permitas que nadie te quite esa ilusión. Tú seguirás siendo una Schüler. Te amo, Ágata, Gigi. Esto es lo que dice la carta:
«Por favor, se lo suplicamos, a quien escuche a nuestra pequeña, o a quien se encuentre con nuestra cabaña, no le haga daño. Sabemos que no tenemos perdón de Dios por lo que acabamos de hacer. Abandonar a un bebé de meses, es cruel e inhumano, pero esa es así es nuestra situación. Ella corre peligro si nos quedamos.
Hija, tu madre y yo te amamos. No te imaginas la alegría que nos invadió al conocer la noticia de que tu madre estaba esperándote; la ilusión que teníamos de que llegaras a este mundo, verte dar tus primeros pasos. Todavía puedo recordar la primera vez que te tuve entre mis brazos, no me importó nada más que tú estuvieras bien. Aunque haya pasado algunos meses, la impresión sigue tan fresca que aun lloro al recordar ese momento.
Créeme que nos duele hasta el alma tener que dejarte aquí, a tu suerte, en un escenario desolador como este. No sabemos siquiera si algún día llegarás a leer esto, si creciste en buenas manos, si te cuidaron, si estás bien, o si cumpliste todos tus sueños. Espero que sí, que tú logres romper con esta cadena de maldiciones acerca de nuestra familia. Nos arrebataron la esperanza de criarte nosotros.
No nos dejarán verte crecer, vivir tus primeras palabras, marcar en la pared los centímetros con los que vayas creciendo. Si por nosotros fuera, preferiríamos dar nuestras vidas con tal de que tú estés con nosotros, pero es dejarte aquí o permitirle a ese hombre salirse con la suya. Quisiéramos quedarnos contigo, de verdad, pero temo que si tu abuelo se entera que decidimos esto, pueda hacerte daño. Tú eres lo único que nos importa, porque sabemos que después de esto, nuestras vidas no valdrán nada. Si fuimos capaces de cometer una atrocidad así, nuestro merecido será la cárcel en el mejor de los casos.
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Alguna vez fuiste tú
RomancePara Ágata Shcüler, escribir siempre ha sido un pasatiempo que le ha ayudado a entenderse a sí misma. De esta manera ha podido superar cosas de su pasado e intentar mejorar como persona, con los que la rodean. Pero no pasará mucho para que llegue un...
