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Para alguien quien solo tuvo un enamorado en toda su vida, era impensable besar otros labios que no fueran los de su pareja. El amor que sentían no podía ser reemplazado así de fácil, es más no había posibilidad, pero el hecho que Kyungsoo haya correspondido ese beso implicaba infidelidad. De hecho ellos ya se habían estado masturbado y también lo consideraba como una infidelidad, solo que era diferente cuando eran toqueteos fríos con el fin de correrse, besarse era más profundo, mucho más íntimo. Kyungsoo se quedó echado en la cama sin decir nada por toda la noche, apenas en la madrugada pudo dormir un par de horas, se levantó solo por el sonido de la alarma sonando. Chanyeol se dispuso a bañarse, pero el menor no hizo ningún movimiento por seguirlo. 

No hoy. 

Luego de que el más alto se hubiera ido a continuar con su rutina diaria, Kyungsoo se volvió a dormir, realmente ya no le importaba nada. Se despertó luego de el colchón se moviera. Kyungsoo sintió como su cintura fue apretada por una mano y luego empezó a descender hacia su miembro.

—¡Hey! No te atrevas —Kyungsoo intentó retirar la mano.

El olor a sudor y el tamaño de ese brazo era diferente. Kyungsoo intentó levantarse, pero la persona a su lado se lo impidió, lo volvió a echar en la cama y se subió a ahorcadas sobre él. 

Era aquel hombre del rostro con cicatriz. Kyungsoo se asustó. Su cuerpo empezó a temblar.

—Al fin te encuentro solo —El hombre presionó más el cuerpo de Kyungsoo. 

El más bajo respiró una sola vez para controlarse, necesitaba actuar. Se levantó ligeramente y con su brazo derecho intentó golpear al hombre. Este solo retrocedió un poco, aún lo tenía presionado contra el colchón. Antes que el otro reo actuara, Kyungsoo volvió atacar y esta vez sí se liberó del agarre lo que le permitió pararse de la cama. No salió huyendo, se puso de pie y espero firme para continuar la pelea. 

—Así que quieres problemas —el reo también se puso de pie como si nada. —Me excita que se hagan de rogar.

El menor quiso vomitar. 

Se lanzó con mucha fuerza para golpearlo en la cara, pero sus movimientos ya habían sido leídos. Él fue quien recibió un golpe haciéndolo tambalear. Sintió primero el sabor a fierro y luego algo espeso resbalándose de su boca. Se limpió la sangre de sus labios. Eso le enfureció más. Kyungsoo aplicó lo enseñado, ir directo a las piernas para hacerlo caer. Fue con todas sus fuerzas y pateó.  El hombre calló, Kyungsoo se trepó encima y le propinó dos golpes sobre su rostro, para el tercer golpe el hombre lo detuvo con otro puñete sobre su pecho quitándole la respiración. Cayo al lado de su contrincante en busca de aire, el hombre de la cicatriz devolvió un golpe más que dejó a Kyungsoo tendido en el piso. 

—No eres suficiente para dar pelea, niño —el hombre posicionó sus dos manos sobre el cuello de Kyungsoo y presionó fuerte.

El menor no pudo respirar, el agarre se sentía como si le estuviera rompiendo la garganta. Pataleo y sus manos intentaron quitárselo de encima, nada funciono. Su mirada se nublo. Sus lagrimas cayeron y trató de respirar su último aliento en vano. 

Las manos que rodeaban su cuello lo soltaron de golpe permitiendo que respire de nuevo. Chanyeol se abalanzó sobre el intruso, le golpeo tres veces seguida, fue tan rápido que el otro no pudo defenderse. El más alto regresó para ayudarlo a levantarse. Su mirada era totalmente de preocupación.

—Dime que estas bien...—Chanyeol ayudó a que su compañero se sentara en la cama. 

El agresor se levantó tambaleando aún con ganas de continuar. Kyungsoo se asustó por la cantidad de sangre que le salía al hombre sobre la ceja. 

Chanyeol regresó su mirada hacia el reo de la cicatriz. Sus piernas eran tan largas, que nadie vio venir la patada que le dio. 

—Está bien —el intruso levantó las manos —. Me rindo.

Chanyeol se acercó al hombre y le susurró algo, observó todo el tiempo a Kyungsoo. Parecía que le lanzaba algún tipo de amenaza. 

Kyungsoo se enjuagó la boca era un corte pequeño. Lo que sí le dolía era la garganta y la costilla.

Estaba molesto consigo mismo, no había sabido como defenderse frente a su atacante. Tantos horas practicando diariamente, tanto esfuerzo y solo había podido concretar dos golpes certeros. Era un total fracaso, esta seguro que si Chanyeol no hubiera llegado hubiera sido su fin. ¿Cómo podía ser tan inútil? 

—¿Quieres ir a la enfermería? 

Kyungsoo se sentó sobre la cama. Trato de calmarse. 

—La próxima no te metas —Kyungsoo apretó los puños —. Esta era mi pelea. 

Chanyeol se sentó a su lado. Ninguno se miró a los ojos.

—¿Quieres morir?

—Quiero valerme por mí mismo. 

Chanyeol se paró y empezó a caminar dando vueltas por la habitación.

—No estas preparado para defenderte. 

Kyungsoo se paró retándolo. 

—No importa, me defenderé y aprenderé. 

El más alto lo sujeto de los brazos haciendo que puedan verse a los ojos. 

—No lo voy a permitir. Ya te dije que todavía no estas listo.

Kyungsoo lo apartó empujándolo con fuerza. 

—No eres quien para decirme lo que debo hacer. 

Chanyeol lo volvió a coger sobre los hombro y lo apoyó hasta la pared.

—No hagas esto —apretó los dientes.

Kyungsoo lo miró retándolo una vez más, se mordió los labios, él realmente quería actuar. Deseaba lanzarse sobre Chanyeol y pelear. 

El sonido de las rejas de la celda golpeadas hizo que se rompiera el contacto visual. Ambos vieron en dirección de donde provenía el ruido.

—Tienes visita —el guardia señaló con su gafete a Kyungsoo.

Chanyeol lo soltó por completo dejándolo ir. 

PASILLO 06 CELDA 12 | CHANSOO | FINALIZADOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora